jueves, 17 de mayo de 2018

Torre de Olías - Almería

Descripción
Se trata de un asentamiento importante para el estudio de la Prehistoria Reciente en el norte de Almería. Está situado sobre la margen izquierda de la Rambla de Olías. Su primera ocupación es calcolítica. 
La construcción de la Torre árabe de Olías afectó al momento anterior. Es una torre de planta cuadrada, cuyo estado de conservación es bastante precario. Ésta posee en pie únicamente sus paredes Norte y parte de la de levante. Posee un primer cuerpo realizado con mampuesto y un segundo construido a base de tapial, pudiéndose ver algunos de sus mechinales. Posteriormente, el lugar fue empleado como cantera para la extracción de bloques de piedra-sillares realizados sobre travertinos, que sirvieron para construir la fortaleza árabe. 
Sería necesario un proyecto de consolidación urgente.

(Junta de Andalucía)

Muralla de Marcial de Araoz

Situación
La muralla de Marchal de Araoz se encuentra en la urbanización del mismo nombre, en el término municipal de Gádor, provincia de Almería.

Historia
Fue construida por los musulmanes.

Protección
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Visitas
Es de acceso libre.

(CastillosNet) 

Castillo de los Condes de Cabra

El Castillo de los Condes de Cabra fue levantado por los musulmanes sobre construcciones romanas. Fue conquistado por San Fernando y sufrió diferentes reformas en época cristiana, siendo de gran importancia en las campañas bélicas de Umar IBn Hafsum y los califas de Córdoba. En él nació Enrique II. 
La Torre del Homenaje, su estructura más peculiar, con más de 20 m de altura, se volvió a levantar en 1515. Los condes de Cabra convirtieron el castillo en su residencia a partir del siglo XVI, pasando a ser en la centuria siguiente convento de franciscanos capuchinos, monasterio del que ha quedado un claustro con bellas arquerías de estilo mudéjar, así como una iglesia, en la que se conserva una obra de Valdés Leal, "La Visión de San Francisco", de 1672. 
Actualmente la mayor parte del castillo está englobado entre las construcciones del colegio de las Madres Escolapias.

(Así es Andalucía) 

sábado, 28 de abril de 2018

Fortaleza de La Mola - Menorca

La fortaleza de La Mola, también conocida como Fortaleza de Isabel II, es un gran ejemplo de arquitectura militar del siglo XIX en Menorca. Consta de 10 frentes que se dividen en dos grupos: defensa terrestre y defensa marítima. Fue construida entre 1848 y 1875 con el objetivo de defender la isla de la amenaza que suponía una nueva invasión británica.

(Wikipedia)

Castillo del Espíritu Santo - Sanlúcar

El duque de Medina Sidonia, Juan de Guzmán, el año 1507, buscando el importante deseo de tener segura la ciudad y hacer una vigilancia ante la llegada de los barcos corsarios berberiscos, así como para mantener Sanlúcar de Barrameda libre de los ataques, manda construir en el lugar donde existía un pinar llamado del Espíritu una torre de vigilancia que años más tarde se convertiría en el castillo o baluarte que llevaría el mismo nombre.
Ochenta años más tarde, en 1587, el séptimo duque de Medina Sidonia es el que comienza la construcción de un baluarte para que la villa estuviese defendida de los ataques de los barcos moros, así como de los piratas, aunque debió ser un castillo bastante pequeño porque el año 1635 el octavo duque, Manuel Pérez de Guzmán, comienza la construcción en la barranca llamada del Espíritu Santo, siendo el coste del mismo 1635 reales de vellón, aun sin contar las piedras que se pudieron necesitar. El castillo es renovado y arreglado el año 1770.
El año 1744 tenemos noticias de que se saca la polvora del Castillo de Santiago, por estar en un sitio muy peligroso y con mucha gente en los alrededor y se lleva a un almacén que se realizó junto al castillo del Espíritu Santo.
Aunque ya se había hablado del traslado a un sitio más seguro fue motivado por la caída de un rayo en el coro del Convento de San Diego, un lugar muy cercano al Castillo de Santiago.
El 5 febrero 1810 tiene lugar la entrada en Sanlúcar la entrada del ejército francés de Napoleón, sin que en la ciudad se produjera ningún tipo de resistencia, que de este tema ya hablaremos en otro comentario. El cuartel general de los franceses se pone en el Castillo de Santiago, y las tropas se colocaron en los lugares considerados como más estratégicos de la ciudad, Baluarte del Espíritu Santo y San Salvador de la playa de Bonanza, donde permanecieron hasta la retirada de las tropas.
Después de la liberación de Sanlúcar de los franceses, el gobierno inglés impone con la absurda idea de que no pueda ser nuevamente tomado por un enemigo, o lo mismo para que no les pudiera molestar a ellos en caso de guerra, que se vuele el castillo del Espíritu Santo, siendo permitida y autorizada la voladura por el gobierno español, que por aquellos años tampoco se encontraba con mucha fuerza.
Siguiendo las instrucciones recibidas, se encomienda la voladura del Castillo del Espíritu Santo al maestro mayor de obras públicas de la ciudad, Cristóbal Moreno, que la ejecuta el 8 de febrero del año 1813.
Claro que mucha gente se preguntará si el baluarte fue volado como se encontraba bastante completo hasta  hace un siglo, y los restos continuaron hasta los años setenta. Tiene una explicación muy fácil: Cuando Cristóbal Moreno llega a ejecutar la orden recibida de la voladura, se encuentra con un problema de difícil solución, porque no tenía suficiente pólvora para hacerlo, con lo cual la voladura quedó a medio terminar.

(Curiosidades de Sanlúcar) 

Castillo de Torres Cabrera

Situación
El Castillo de Torres Cabrera se encuentra en la aldea del mismo nombre, en el término municipal de Córdoba.
Para llegar a él tomar desde Córdoba capital la carretera N-432 en dirección a Granada, y a unos 13 kilómetros se encuentra la antigua aldea de Torres Cabrera, de la que sólo queda una cantina abierta, y las ruinas de una antigua estación de ferrocarril y algunas viviendas abandonadas. De la parte trasera de la cantina parte un camino de una finca particular que lleva a las ruinas del castillo.

Historia
La torre de Arias Cabrera fue una de las llamadas torres-cortijos difundidas por la campiña cordobesa, cuya función era de carácter agrícola y militar. Servía de almacén de productos y torre de defensa, vigilante de caminos y torre de señales, en comunicación con otros castillos o torres vigías. La posterior anexión de otros elementos arquitectónicos le han configurado el aspecto de castillo con el que ha llegado a nuestros días.
A finales del siglo XIII, Payo Arias de Cabrera heredó de su padre Pedro Ponce de Cabrera unas tierras próximas a Córdoba en la zona llamada Palomarejo. Allí fundó la torre que lleva su nombre, en tierras de gran inestabilidad debido al carácter fronterizo de esta parte de la campiña, sometida a continuos ataques musulmanes.
El fundador del Señorío y primer señor de la torre de Arias Cabrera fue Pedro Ponce de Cabrera, hijo de Payo Arias, tronco de las tres líneas principales de los Cabrera de Córdoba. Vasallo del rey Alfonso XI, entroncó con la Casa de Aguilar al casar con doña Catalina Alfonso de Córdoba, hija del I Señor de Cañete, don Alonso de Aguilar.
La torre de Arias Cabrera comenzó a denominarse Torres Cabrera a partir de su constitución en mayorazgo, gracias al VI Señor de la Torre de Arias Cabrera, don Fernando Díaz de Cabrera, y a las mercedes que recibió del rey Enrique III, que se unió en matrimonio con la hija del I Señor de Luque, Egas Venegas.
Torres Cabrera aparece documentado como propiamente castillo en el pleito suscitado a raíz de la muerte de Fernando Díaz Cabrera, por el que sus dos hijos, Pedro y Gómez Cabrera, se disputan la propiedad del castillo de Torres Cabrera. El segundo hijo, Gómez Cabrera, VIII señor del castillo ganó el pleito a su hermano mayor y fundó la segunda línea de los Señores de Torres Cabrera. Parece ser que se debe a este señor la remodelación que sufrió este recinto a finales del siglo XV. Amplió las dependencias de la primitiva torre y transformó el carácter militar de la misma, cuya función defensiva hasta el momento había sido una necesidad, como bastión de Córdoba, en recinto palaciego.
En el año 1603, Baltasar Díaz de Cabrera, XI Señor del castillo de Torres Cabrera, fundó un nuevo mayorazgo compuesto por los heredamientos de El Garabato y del Mármol. Esta tercera línea de los Cabrera de Córdoba fue la que recibió los títulos de Vizcondado y Condado de Torres Cabrera.
Don Francisco Fernández de Córdoba y Cabrera IV Señor de los Mayorazgos del Garabato y el Mármol, III Vizconde de Torres Cabrera, paje del rey Felipe IV, llevó el título de I Conde de Torres Cabrera.
Una de las últimas y más importantes reconstrucciones las sufrió el castillo de Torres Cabrera en el último cuarto del siglo XIX. Don Ricardo Martel Fernández de Córdoba Cabrera Argote y Guzmán, IX Conde de Torres Cabrera y VII Conde del Menado Alto (1831-1917), hizo una gran inversión, adecentando el castillo, reconstruyendo graneros y molinos aceiteros, y enriqueciendo la zona señorial con amplios salones.

Descripción
Según la descripción realizada por los arquitectos M. Moreno Cano y C. L. Fernández de Córdova L. en Marzo de 1983, con motivo de la disposición por parte de la propiedad para ceder su uso a la Asociación Amigos de los Castillos.
El conjunto de la edificación consta de una única torre-fortaleza, y de una importante hacienda cortijo. La torre es de planta cuadrada, tiene sótano y dos plantas más de altura, y se encuentra almenada. La hacienda está formada por tres cuerpos.
El primer cuerpo de la hacienda comprende la casa señorial, las bodegas de aceite y las cuadras. La casa señorial es una edificación de dos crujías perpendiculares al acceso, siendo la primera de una sola planta de altura y la trasera de dos. Los elementos estructurales y de cerramiento están constituidos por gruesos muros de carga, careciendo de todo tipo de carpintería y cerrajería, pudiéndose apreciar por los marcos y alguna que otra hoja existente que la carpintería era de madera de nogal, pintada de azul cordobés. En prolongación de la primera crujía está la bodega de aceite, y de la segunda, la antigua cuadra.
El segundo cuerpo de la hacienda tiene forma de L y configura un molino aceitero. La torre de este molino se encuentra en el ángulo exterior, y aún pueden verse las piedras de molturación.
El tercer cuerpo de la hacienda tiene escasa importancia, y divide en dos al espacio abierto y amurallado que se localiza en la parte posterior de la hacienda. Se destinaba a vivienda del personal de labor, con idéntico esquema constructivo que las anteriores edificaciones. En la actualidad carece de techumbre y está prácticamente derruido.
Toda la estructura de cubiertas es a base de cerchas de madera, las del primer cuerpo, ejecutadas a base de escuadria de bella factura, y las de la zona del molino, con rollizos. Como elemento de cubrición se ha empleado la teja cerámica curva.
Materiales
Sus gruesos muros son de fábrica mixta de piedra y verdugadas de ladrillo, rematada con antepecho exclusivamente aparejado de ladrillo sobre el que descansan las almenas. Las diferentes plantas están soportadas por bellas cúpulas de ladrillo con aparejo anular.
Estado de conservación
Se encuentra en estado de ruina progresiva.

Propiedad y uso
Es de propiedad particular, de don Alfonso Martel y de Fonseca.

Protección
Declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, por Resolucion de fecha 24-06-1985 (BOE 29-06-1985).
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

(CastillosNet)

martes, 17 de abril de 2018

Castillo de Santiago - Sanlúcar de Barrameda

El Castillo de Santiago está ubicado en el municipio español de Sanlúcar de Barrameda, en la provincia de Cádiz.

Construcción
Fue construido por la Casa de Medina Sidonia entre los años 1477 y 1478 bajo el patronazgo de Enrique Pérez de Guzmán y Meneses, II Duque de Medina Sidonia y VII Señor de Sanlúcar. Está situado en el ángulo noreste de la antigua ciudadela construida en tiempos de Guzmán el Bueno, primer Señor de Sanlúcar, al borde de la barranca que divide el municipio en dos alturas.

Estilo
Es de estilo gótico tardío. Su fabrica es mixta, de tapial, mampostería y sillería. Su planta es cuadrangular, con barbacana y torres distribuidas en torno a un patio de armas central. En el ángulo noreste se levanta el conjunto formado por el aula maior y la torre del homenaje, construida a imagen y semejanza de la torre de Guzmán del Bueno, del castillo de Tarifa.[1]​ La primera de estas estancias es de planta cuadrangular y está cubierta por una bóveda de ladrillo revestida de pinturas murales que representan el emblema del duque constructor, una segur. La segunda es de planta hexagonal. El coronamiento del aula mayor presentaba una decoración de crestería calada gótica tardía que ha sido repuesta recientemente en parte. Como puede observarse en los planos levantados en 1756, gran parte de sus paramentos eran de perfil almenado, aunque la mayoría de los merlones ha desaparecido por el paso del tiempo y por las últimas obras en el edificio. En el revestimiento de la parte baja de sus muros existe una importante colección de antiguos graffiti. Asimismo presenta marcas de cantería que dan una valiosa información sobre su construcción.

Estructura
Uno de sus elementos más destacados por su labor escultórica es la puerta que comunica el patio de armas con la barbacana del lado norte. Se trata de un vano de medio punto, coronado por la imagen en medio relieve de un tritón cuya cola doble está flanqueada por los escudos de los Pérez de Guzmán y de los Mendoza. El estilo de la obra es gótico tardío, aunque presenta algunos detalles que apuntan hacia el incipiente estilo renacentista. No en vano, la puerta está firmada en la base de uno de sus baquetones por un tal "Marinu de Nea". Este nombre puede leerse como Marinus de Neápoli, lo que indicaría que su autor fue napolitano. Sin embargo, su apariencia emblemática dota al conjunto de un claro carácter medieval. Tradicionalmente ha sido llamada la "puerta de la Sirena", aunque no queda claro si se trata de una sirena o de un tritón.

Estado
Entre los años 1989 a 1991 se llevó a cabo un trabajo de arqueología y se rehabilitó una pequeña parte del edificio a cargo del módulo de arqueología de la Escuela-Taller “Tartessos”, que halló importante material medieval que fue debidamente catalogado y estudiado. Además dicho módulo sacó a la luz importantes elementos arquitectónicos enterrados, como por ejemplo un pasadizo con estructura de bóveda de cañón que comunica actualmente a una de sus murallas con las casas contiguas a la cuesta del Carril de los Ángeles y que antaño debió de ser usado como una vía alternativa de comunicación con el cercano palacio Ducal de los Medina-Sidonia. A finales de los años 80 un incendio acabó con uno de los módulos del patio. 
A partir del año 2003 se inició un gran trabajo de rehabilitación del edificio, respetando las distintas épocas del castillo , restaurándose en su totalidad, el proyecto se realizó con dinero privado por la empresa OFFICIA y posteriormente se musealizó con varias salas dedicadas al museo del traje, museo del mapa, etc.
Actualmente esta abierto al público para poder ser visitado, siendo el monumento de la ciudad de Sanlucar mas visitado.

(Wikipedia)