jueves, 18 de noviembre de 2010

Castillo de Mur

El Castillo de Mur, en la población del mismo nombre, constituyó una fortaleza importante del Condado de Pallars.


Su planta es triangular y está construido sobre unas rocas a las que rodean precipicios.


En el punto donde se unen los dos lados mayores del triándulo se fundamenta una torre y en la base opuesta existe otra .


Es una típica fortaleza románica de la época de la reconquista (siglo XI)


(según "Castillos de España" de Salvat Editores)

castillo de San Marcos - Puerto de Sta. María

El castillo de San Marcos es un edificio interesantísimo por corresponder a un castillo-convento árabe o "rabita". En esencia, en la actualida consta de una iglesiqa flanqueada por torres y algunos salones ruinosos en la part alta a los que sentraba por el patio formado por el tejado de la iglesia. La torre principal, de planta poligonal, tiene una escalera empotrada en el muro, que lleva al patio y a la parte superior de la terraza de la propia torre. Tanto las torres como las mjurallas del patio están almenadas.


La iglesia es de tres naves, separadas por arcos; estsas naves están divididas en siete tramos desiguales por arcos, de herradura en la parte central, abocinados en una latera y apuntados y de herradura en la otra. Los depasrtamentos inferiores de las torres son de arco de herradura, así como la puerta de entrada a la capilla del torreón grande.


(según "Castillos de España" de Salvat Editores)

Castillo de Montgrí - Torroella de Montgrí

El castillo de Montgrí, en los más alto del monte del mismo nombre se edificó por orden de Jaime II de Aragón. En realidad se ignoran los motivos que pudo tener el rey para aquella construcción que, por otra parte, no se terminó nunca.


En efecto, del castillo de planta cuadrada y cubos circulares en los ángulos, sin torre del homenaje, sólo se construyeron las murallas, con almenas en las que se abren aspilleras y los cubos angulares, sin almenas.


En los muros se abren tres ventanas, una sobre la puerta principal, pero sin estar en línea con ella, y dos en la fachada oriental.


Por diversos puntos del monte existen fundamentos de otras construcciones, lo cuaol hace creer que se había pensado en un recinto exterior y es muy posible que en fuertes defensas.


(según "Castillos de España" de Salvat Editores)

Castillo de Granera

El Castillo de Granera está situado en la cima del escarpado monte por el que trepa el pueblo. Su planta es un rectángulo irregular y su reconstrucciíon es del siglo XIV, si bien conservsa restos anteriores. La puerta se abre hacia la población y se puede llegar a ella poor dos caminos: por una escalera tallada en la roca y que lleva a un reducto avanzado en el pueblo (csamino que servía sólo para la comunicación entre castillo, pueblo y reducto) y por una vía que contornea previamente la roca en que está construido y pasa bajo sus murallas.


El patio de armas está rodeado por las edificaciones del castillo, de ujna sola planta. Entre ellas descuella la sala principal, de planta rectangular y que estuvo cubierta con techo sostenido por vigas; tiene una gran chimenea. En su pared que da sobre el precipicio, se abrieron dos magníficas ventanas góticas.


(según "Castillos de Espqaña" de Salvat Editores)

lunes, 1 de noviembre de 2010

Castillo de la Atalaya - Villena

Presidiendo la ciudad de Villena se levanta este castillo, cuya estructura y porte nos permite encuadrarlo dentro de las grandes construcciones defensivas que jalonaban el extenso Marquesado de Villena.


Su planta y diseño presenta doble recinto alrededor de la Torre de Homenaje. El exterior, a modo de antemural o barrera, posee un gran perímetro poligonal de muralla con cubos semicirculares y circulares en saliente, y en su flanco N se abre la puerta en recto defendida por dos torreones circulares también en saliente. En el ángulo SO, la cerca se expande a modo de baluarte rectangular o revellín asimétrico de la puerta que da acceso al recinto principal. Toda esta obra está realizada en mampostería trabada con cal.


El recinto principal es rectangular con sendos cubos circulares en saliente en sus extremos, excepto el flanco SE en donde se emplaza la Torre de Homenaje. Al recinto se accede por su cara SO, en donde se abre una gran puerta de arco de medio punto en sillería. Toda la obra se remata con almenas y adarve y el conjunto es de mampostería, chapando el núcleo principial de los muros, que son de tapial. Como elementos defensivos presenta almenas y troneras de cruz.


La gran Torre de Homenaje, de planta cuadrada (14'4 x 14'4 m) y de 25 m de altura, posee cuatro plantas y, como muy bien se aprecia externamente, dos estilos constructivos: el inferior, realizado con la técnica del tapial y el superior rematado, al igual que el resto del conjunto, en mampostería con una cornisa definida por la presencia de ochos escaragüaitas.


El origen islámico de la fortaleza está presente en el cuerpo inferior de la torre, en cuyas dos plantas encontramos sendas joyas de la arquitectura andalusí. Se trata de sus bóvedas de arcos entrecruzados, muy similares a la existente en la torre del castillo de Biar, y que ya estudiara en su día L. Torres Balbás, considerándolas de época almohade. Los mejores paralelos los encontramos en la capilla de la Asunción de las Huelgas de Burgos, en el crucero de la Iglesia de San Millán de Segovia y en la Vera-Cruz de la misma ciudad, en la capilla de Talavera de la Catedral Vieja de Salamanca, etc.; obras todas ellas encuadrables entre fines del siglo XII y principios del siglo XIII.


Esta cronología arquitectónica coincide con las fuentes árabes, las cuales ya mencionan al castillo en el año 1172. El horizonte cronológico se podría completar con la presencia del enlucido de falsa sillería que muestra la torre en sus caras exteriores, decoración característica de las obras de fines del siglo XII, bajo el mandato del tercer califa almohade.


El castillo fue conquistado para el Reino de Aragón en el año 1240 y quedó en manos de la Orden de Calatrava. Con la firma del Tratado de Almizra del año 1244 pasó a la corona castellana engrosando las posesiones del señorío del Infante D. Manuel. En el año 1366 se creó el Marquesado de Villena y el castillo pasó a formar parte de él.


Exceptuando la parte inferior de la torre, toda la construcción existente hoy: antemural con cubos circulares en saliente, ingreso defendido por dos cubos, troneras de cruz en las alturas, el remate de escaragüaitas, etc, corresponde a un mismo momento constructivo atribuible, según los blasones heráldicos existentes en la parte superior de la torre, al segundo marqués de Villena D. Juan Pacheco (1445-1467).

(según Rafael Azur y F.J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

Castillo de Arcos de la Frontera

Arcos desempeñó un importante papel como defensa avanzada de Jerez, en los tiempos de predominio musulmán en la zona. Su magnífico emplazamiento, con dos profundos tajos que protegían sus flancos largos, facilitaba la defensa. Por breve espacio de tiempo, sus gobernadores formaron un pequeño reino taifa, que fue sometido muy pronto por Al-Mutamid de Sevilla.


En el siglo XIII fue ocupada y perdida por los castellanos, conquistándola de nuevo Alfonso X el Sabio, en el año 1264, convirtiéndose en auténtica llave de la frontera por lo que sus defensas y su abastecimiento recibieron una especial atención. Este hecho caracterizó largo tiempo su existencia, prácticamente hasta la conquista de Ronda, con la que pasará a tener una importancia secundaria. Pero esto no se produce hasta el año 1485. Muestra de ese importante papel fronterizo es que el Concejo de Arcos recibió del rey Alfonso XI, en 1333, el permiso de arrendar libremente los pastos de su término para hacer frente, con los ingresos, a los cuantiosos gastos que ocasionaban las murallas de la población.


Todavía en 1379 la situación no debía ser satisfactoria, ya que el Concejo de Sevilla concedía a los de Arcos las rentas anuales de "la tafurería y el almojarifazgo" de Matrera para la reparación de sus murallas, torres, alcázar y castillos de su término. En 1440 pasará a poder de los Ponce de León, cuyo principal representante será el primer marqués de Cádiz, Don Rodrigo, señor también de Jerez, donde hará reformas en el alcázar construyendo su torre del homenaje.


El Alcázar de Arcos de la Frontera se encuentra emplazado en lo más alto de la población, dominándola, lindando con el gran tajo. Es una construcción realizada en tabiya, cal y canto, ladrillo y sillares, lo que nos indica las distintas fases de construcción y las varias reformas que ha sufrido.


Su origen lo encontramos en el alcázar de sus reyezuelos taifas, edificación del siglo XI, muy modificada por las reformas cristianas y más aun con su transformación en residencia palaciega, papel que continúa teniendo en nuestros días, tras el desastre que supuso la ocupación de los franceses, que lo convirtieron en cuartel para sus numerosos soldados con las consiguientes adaptaciones para su habitabilidad y para su defensa con fuego fusilero.


Hoy sus altas murallas destacan por encima de las casas de la población, con tres torres, la mayor de las cuales es la del homenaje. Tiene barrera al este y al norte y en la liza un granero. En su interior las construcciones se disponen en torno a dos patios. Hay profundos aljibes y las dependencias palaciegas, en muy buen estado de conservación, pues continua siendo vivienda de sus propietarios.


Mantiene las almenas coronadas por pirámides. Del alcázar nacen las murallas de la población, muy deterioradas al haber sido usadas para apoyo de viviendas, conservando sólo escasos lienzos, algunas torres y una de las puertas.


Textos: Amador Ruibal Rodríguez.

Castillo de Guadalest

En el centro del valle del río que le da nombre, se levanta sobre un elevado peñasco este castillo-fortaleza de Guadalest, al que sólo se puede acceder por una grieta en la roca habilitada como puerta de la villa medieval, que se emplaza en su cima, dentro de su muralla.


La fortificación de muros-cortina posee dos partes diferenciadas, la N-NO, formada por un gran recinto amurallado, seguramente el antiguo albacar, que asciende hasta su cumbre formado por torres de tapial de planta rectangular de época islámica reforzadas por un anillo de baluartes circulares de mampostería con moldura en toro, característicos del siglo XVI. En el extremo opuesto, sobre el espolón de mediodía, se conserva un reducido recinto, dominado por una gran torre exenta de planta cuadrada, realizada en tapial y rematada con almenas.


En el interior de este recinto, en su ladera N, se levanta la ciudad encerrada en un espacio fortificado, acoplada a la orografía de la peña que por su flanco de poniente todavía conserva su fábrica de tapial, sobre mampostería y rematado en almenas. En el centro de la población se levanta aislado lo que se conoce como el aljibe, pero que en realidad son los restos de una torre exenta de fábrica de tapial, de la que se conserva una sola planta y cuyo interior alberga dos naves en paralelo con cubiertas de bóveda de medio cañón, y que en conjunto responde a una gran torre de época islámica, posiblemente de fines del siglo XII y principios del siglo XIII, conectada visualmente con la torre de Benimantell, sobre un crestón al NO del valle.
El origen del asentamiento es del siglo XI, aunque los restos de fortificación conservados son del siglo XII, reformados intensamente a fines del siglo XV y principios del siglo XVI. En el año 1644 fue sacudido por un terremoto, en 1708 fue volada la parte de poniente y en al año 1848 se inutilizó militarmente. Hasta el año 1993 perteneció a los descendientes de los marqueses de Guadalest, los cuales lo han vendido a la población de Guadalest, sus actuales propietarios.

(según Rafael Azaur y F.J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

Castillo de los Molares

La estructura principal que nos muestra en la actualidad este castillo data del año 1892 siendo su dueño D. Enrique de la Cuadra y Cibaja desde el año 1886. Pero no es esta fecha cuando se construyó. En un primer momento este castillo era una sola torre que servía para divisar a lo lejos a los enemigos. Más tarde en 1310 fue regalado como recompensa por sus servicios a D. Lope de Haro "El Chico", alcalde en Sevilla, por el rey Fernando IV en Emplazado que le dio el permiso para construir un castillo. En los años posteriores este castillo fue heredado, vendido, dividido en partes y hasta subastado.

Otro de los dueños importantes que tuvo este castillo a partir del año 1573 fue el poeta Baltasar del Alcázar. Por aquel entonces en el castillo se celebraba una importante y conocida feria como era la "Feria de la Seda"

En la actualidad algunas partes del castillo han sido modificadas, restauradas y vendidas a vecinos del pueblo. En él podemos encontrar casas de algunos vecinos, la Biblioteca Municipal, la Peña Flamenca, El Hogar del Pensionista, La casa de la Secretaría (donde podemos encontrar los Servicios Sociales, el área de Juventud y el Punto de Información Municipal del Ayuntamiento), Correos, La escuela de Adultos, El Juzgado, el Centro Guadalinfo, el Salón de Actos y el Restaurante "El Castillo" al que podemos acceder desde la puerta principal del Castillo.

Además en torno a él se celebra desde el año 2005 el Mercado Medieval, donde cada parte del castillo se engalana para recibir a los vecinos del pueblo y a los visitantes.

Castillo de Burgalimar - Baños de la Encina

El Castillo de Burgalimar o Castillo de Baños de la Encina (Burgalimar deriva de Bury Al-Hamma que significa Castillo de los Baños), es una fortaleza omeya, construida en el siglo X, que se alza sobre un pequeño cerro en la localidad de Baños de la Encina, al norte de la provincia de Jaén.


Rodeado y flanqueado por una robusta y almenada muralla con catorce torres, más una decimoquinta o torre cristiana del Homenaje, el castillo apenas ha sufrido daños ya sean causados por el tiempo o los hombres. Representa por tanto un ejemplo perfecto de fortaleza musulmana del siglo X, y constituye el conjunto fortificado mejor preservado de la época del Califato Omeya de Córdoba, al mismo tiempo que es uno de los castillos musulmanes mejor conservados de toda España. Su inestimable valor histórico y artístico, es la razón por la que este castillo llegó a ser clasificado como Monumento Nacional en 1931, y Conjunto Histórico-Artístico en 1969.


Historia - El castillo de Baños de la Encina se estableció en una región importante y estratégica, justo en la entrada del valle del Guadalquivir y, por lo tanto, de Andalucía. Fue el califa Alhakén II (autor de la ampliación más suntuosa que sufrió la Mezquita de Córdoba e hijo del rey Abderramán III) quien decidió su construcción.


Los trabajos de construcción de la fortaleza se iniciaron en 968 (año 357 de la Hégira), como lo demuestra una inscripción grabada en la puerta, cuyo original se conserva en el Museo arqueológico nacional de Madrid. Su construcción es contemporánea a la edificación de fortalezas similares en la región, tales como el Castillo de El Vacar, en la provincia de Córdoba, peor conservado.


Según las crónicas de la época, el califa ordenó levantar varios recintos fortificados de idénticas características a lo largo de todo el camino que se dirige por Sierra Morena hacia Córdoba, con el fin de alojar a sus tropas (esencialmente compuestas por mercenarios magrebíes) que se dirigían hacia el Castillo de Gormaz (provincia de Soria), al norte del, por aquel entonces, Al-Ándalus, y para llevar a cabo acciones bélicas contra los cristianos. No obstante, esta línea de fortificaciones no iban dirigidas a objetivos defensivos, pues el país atravesaba entonces por un largo período de paz.


En el siglo XI, Tras el hundimiento y la separación del Califato de Córdoba en múltiples reinos (taifas), el castillo atraviesa períodos difíciles. Se convierte en objeto de continuas y feroces luchas entre musulmanes y cristianos, que ven allí una pieza clave para acceder a Andalucía. Alfonso VII de León se lo arrebata a los musulmanes en 1147, pero después de su muerte en 1157, la fortaleza vuelve a manos de los moros. Alfonso VIII de Castilla y Alfonso IX de León, llegan a recuperar el castillo en 1189, sin ser este un éxito definitivo, pues tres días después de la Batalla de Las Navas de Tolosa (1212), la fortaleza vuelve a pasar a ser dominio musulmán.


Fernando III de Castilla tomó definitivamente la fortaleza en 1225.Hay que esperar al impulso decisivo que dio a la reconquista del sur peninsular Fernando III de Castilla, para que el castillo entre definitivamente en 1225 a formar parte del dominio castellano. El rey lo regala al Arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada, y su defensa y guardia es confiada a la Orden de Santiago, muy implicada en las operaciones militares del sur de la península Ibérica. Poco tiempo después, Fernando III integra el pueblo de Baños de la Encina en la jurisdicción de la ciudad de Baeza, de la que dependerá hasta 1626, fecha en la que Baños de la Encina obtiene la condición de villa.


En 1458, en pleno período de disputas nobiliarias en Castilla, Enrique IV cede la fortaleza a su condestable, Lucas de Iranzo. La decisión provoca el rechazo y malestar de la población, que se niega a cambiar de jurisdicción. En 1466, el regidor de Baeza toma el castillo y lo devuelve a los partidarios del rey. Es en aquella época, con la construcción de la Torre del Homenaje, cuando se modifica la fisonomía de la fortaleza. Previamente, en el siglo XIV habría sido reorganizado el espacio interior, con la edificación de un pequeño fortín sobre la plaza de armas, protegido por una muralla interior.


Durante la invasión napoleónica, las tropas francesas se apropian del castillo, que sufrió las consecuencias de su ocupación, y desde entonces hasta 1828, el patio del castillo serviría de cementerio parroquial.


Más recientemente, se emprenderían diversas labores de restauración, siempre bajo la tutela de la Dirección de Bellas Artes. En la actualidad es propiedad pública y pertenece al Ayuntamiento de Baños de la Encina.


El castillo - El castillo de Baños de Encina se levanta sobre una pequeña colina rocosa que le permite dominar el pueblo y, por tanto, todo el paisaje que le rodea. La fortaleza se encuentra a su vez rodeada por otros importantes emplazamientos históricos, como las ruinas de la ciudad romana de Cástulo, varias casas señoriales de los siglos XVI y XVII, o varias ermitas donde entra la Iglesia Parroquial de San Mateo (del siglo XV). Excavaciones arqueológicas realizadas en el interior de la fortaleza, han puesto al descubierto restos de uno o dos recintos amurallados que evidencian la existencia bajo la fortaleza de un asentamiento de la edad del Bronce, hecho que proporciona datos sobre la cultura argárica, una de las más importantes de la antigüedad del Mediterráneo Occidental, lo que muestra que el asentamiento controlaría una de las zonas estratégicas más importantes del Valle del Guadalquivir. Durante las mismas excavaciones también se ha puesto al descubierto la existencia de una fase ibérica con un oppidum del siglo IV, un mausoleo de época romana y después una fase medieval.


Características - De apariencia sobria, se presenta bajo la forma de un perímetro con forma oval (100 metros en su eje mayor y 46 m en su eje menor, con una superficie total de 2.700 m2), punteado de catorce torres cuadrangulares de estilo califal y de igual altura sobrepasando apenas la de la muralla. El conjunto de estas catorce torres, severas y próximas entre sí, le confieren o afirman el carácter defensivo del castillo. Una torre adicional, la torre del homenaje (también llamada almena gorda), sería edificada en el siglo XV, y constituye en realidad una modificación cristiana de una de las torres originales. Esta torre, imponente, quedestaca sobre las otras por sus dimensiones, no es característica de la arquitectura musulmana hispánica, sinó que responde a canones arquitecturales cristianos. La torre del homenaje representa el poder de su ocupante. Así, su posición lo demuestra, pues no se dirige hacia el paisaje, sino hacia el pueblo, revelando por tanto su utilización simbólica, fiel a la costumbre feudal.


Tanto murallas como torres, están dotadas de almenas o merlones, y perforadas por aspilleras. Las torres disponen de tres pisos e incluso de cuatro si estas se sitúan en un terreno más bajo. Las murallas presentan dos entradas que permiten el acceso. La primera es una puerta soberbia situada en el costado meridional entre dos altas torres. Presenta dos grandes arcos de herradura, sobre los cuales se dispone un matacán. El segundo acceso, más modesto, está situado sobre el costado norte de la muralla.


Interior del recinto - Las murallas rodean el patio de armas, en el que se halla un aljibe cubierto por una bóveda de medio cañon, y que está dividido en dos naves separadas.


Además de la torre del homenaje, también se observa otra modificación de la época cristiana dentro del recinto, vestigios de un pequeño fortín. Existía un alcazarejo circular o torreón imponente rodeado de una muralla interior, unida al recinto exterior por dos lienzos de pared. De esta obra, que dividía en dos partes la plaza de armas, sólo subsinten las bases del fortín y fragmentos de una de las paredes de defensa.


Materiales de construcción - Los materiales de construcción son bastante elementales. La materia prima es una mezcla denominada tapial, similar al adobe, que está hecha a base de arcilla, arena, cal y piedra cruda, con la que se confeccionaron los ladrillos que finalmente irán superpuestos unos sobre otros. La cal garantiza la robustez del edificio. Esta técnica responde a la necesidad básica de levantar con rapidez las fortificaciones, y explica el color específico del recinto, que oscila entre el pardo y el rojo. Sólo la torre del homenaje, más tardía, se construyó con otros métodos, siendo edificada en piedra con un estilo que se asemeja más al de las fortificaciones góticas.


(Extracto de Wikipedia-Foto de Juan Caballero López)