Selección por provincias

martes, 9 de febrero de 2010

Castillo de San Antón - La Coruña


El castillo de San Antón se encuentra en La Coruña, sobre una isleta a la entrada del puerto, en el paseo del Parrote entre el club Náutico y la Solana.

Historia

A finales de la Edad Media se construyó sobre un pequeño islote de la ría de La Coruña una capilla dedicada a San Antón, en la que se recogía a los navegantes enfermos del mal gangrenoso Fuego de San Antón. Este islote fue más tarde utilizado como lazareto, lugar de confinamiento de los viajeros sospechosos de padecer lepra. Con la concesión, por parte de Carlos I, de la Casa de Contratación de Especias, el puerto de La Coruña se convirtió en un goloso objetivo para los enemigos de la corona, por lo que el monarca ordenó una serie de medidas para reforzar las defensas de la ciudad. Entre las actuaciones estaba la construcción de un fortín en la isla de San Antón, hasta el momento lazareto y hospital de leprosos. La construcción comenzó en el año 1587 bajo la dirección del alférez Pedro Rodríguez Muñiz, como indica una inscripción situada junto al escudo del marqués de Cerralbo en la portada de la fortaleza. En el año 1590, durante el ataque de Francis Drake, las nuevas baterías del castillo se mostraron muy efectivas en la defensa de la ciudad por lo que Felipe II ordenó a su arquitecto, Tiburcio Spinochio que continuara y finalizara las obras del castillo. La fortaleza fue data por terminada en el año 1590, con la construcción de los alojamientos para la tropa, el aljibe y la torre sobre la puerta.Tras el ataque de 1639, en que la escuadra francesa asedió la ciudad, la bahía coruñesa quedó protegida por los fuegos cruzados de los castillos de San Antón y San Diego (hoy desaparecido). Tras este ataque el marqués de Valparaíso propuso a Felipe IV la reforma de la fortificación, que concluiría en el siglo XVIII, cuando el ingeniero Antonio López Sopeña construyó la casa del Gobernador con su pequeña capilla neoclásica en el eje de la composición del edificio.Desde comienzos del siglo XVIII y hasta el año 1960, en que el ministerio del Ejército lo cedió al Ayuntamiento, perdió su carácter militar y se convirtió en prisión. Entre sus reclusos cabe destacar a Malaspina, Melchor Macanaz, el general Villarroel y el mariscal de campo Díaz Porlier. En la década de los 40 del siglo XX se unió a tierra por una prolongación del muelle de la Ánimas, dejando de ser una isla.Después de su cesión al Ayuntamiento, en el año 1964 se inician las obras, dirigidas por Pons Sorolla, para convertirlo en museo, y que se terminan en el año 1968. Hoy en día mantiene su status como Museo Arqueológico Municipal.

Descripción

El castillo de San Antón forma parte de los interesantes restos defensivos de la ciudad de La Coruña, entre los que destacan además un gran lienzo de la muralla, las puertas del Parrote, Clavo y San Miguel, y un embarcadero tallado en la roca.Al castillo se accede a través de una imponente puerta, apareciendo, después de cruzar el túnel de acceso y la reja, dos escaleras laterales que dan acceso a la planta alta de la fortaleza. Debajo de éstas escaleras se encuentran las celdas primitivas del castillo, y siguiendo al frente se accede al patio de armas, a cuyos lados se disponen las casamatas que servían como alojamiento a los soldados de la guarnición y que después fueron convertidas en celdas. Por la derecha se accede a las distintas dependencias de servicio del acuartelamiento, hoy dedicadas a la historia antigua de la ciudad y su entorno. Aquí se encuentran lo que fue la cocina y otras habitaciones.A la planta alta se accede por una amplia rampa. Poco después de pasar la zona cubierta, a la izquierda esta el acceso al espectacular aljibe, uno de los atractivos del castillo, al que se llega por una estrecha escalera. El castillo dispone de un sistema de recogida de agua de la lluvia que se canaliza hasta este depósito. Este aljibe garantizaba el suministro de agua a la guarnición durante un asedio (no hay que olvidar que cuando se construyo, estaba sobre una isla).Por la misma rampa mencionada se accede al patio superior, desde donde pueden contemplarse unas magníficas panorámicas de la ría coruñesa, puerto comercial y puerto deportivo. También se encuentra aquí el pozo, que tene acceso directo al aljibe, garitas y algunos cañones de época. El edificio que se levanta en esta planta es la casa del gobernador, a cuya cubierta se accede por una estrecha escalera de caracol que hay detrás de una puerta abierta en una de las esquina de la parte posterior. Desde esta terraza se dispone de una buena perspectiva de la planta del castillo.La Casa del Gobernador esta dedicada hoy día a museo de la Edad Media y Moderna de la ciudad. En ella se encuentran varias dependencias y una capilla dedicada a la Virgen del Rosario, patrona de La Coruña, desde la que se puede salir al corredor alto que bordea el patio de armas.

Estado de conservación

Es de propiedad municipal y alberga desde 1964 el Museo Arqueológico e Histórico de La Coruña, en el que se exponen piezas de la cultura castreña y orfebrería gallega prehistórica.

Protección

Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Castillo de los Sarmiento - Fuentes de Valdepero


Situación

El castillo de los Sarmiento se encuentra en la localidad de Fuentes de Valdepero, provincia de Palencia, a 8 kilómetros de la capital por la carretera nacional que une Palencia con Santander.

Historia

Se tienen noticias de esta localidad en el siglo X, cuando fue repoblada por el conde Don Pero de Palencia, hijo de Fernán González. Por aquel entonces ya existía una fortaleza.
En 1095 perteneció al conde Pero Ansúrez, fundador de la ciudad de Valladolid, y pasó posteriormente a los Castro. En 1352 la villa pertenecía a Juan Rodríguez Sandoval, y a finales de siglo a la familia Sarmiento. A mediados del siglo XV Diego Pérez de Sarmiento construyó la nueva fortaleza. A finales del siglo XV su nieta Constanza Sarmiento se casó con Andrés de Ribera, alcalde y corregidor de Burgos. En 1521 su hijo Andrés de Ribera era el propietario del castillo cuando, después de varios intentos, fue asaltado por los comuneros al mando del obispo Acuña, quienes lo arrasaron y apresaron a los Ribera, que fueron trasladados a Valladolid donde permanecieron hasta su liberación tras la batalla de Villalar.
Acabada la guerra vuelve a tomar posesión del castillo Andrés de Ribera, tasando los daños en 20.000 ducados y solicitando a la corona la reparación económica de las pérdidas. Se reconstruyó el castillo regruesando la torre, se ataludaron sus muros y los grandes ventanales fueron sustituidos por oscuros tragaluces a la vez que se achicaron las puertas.
En 1538, la villa fue vendida a Diego de Acebedo, sin que, probablemente, se hubieran terminado las reformas. Posteriormente el rey Felipe II otorgó a Pedro Enriquez de Acebedo, gobernador del milinesado, el condado de Fuentes de Valdepero. A partir del siglo XVIII fue señorío de la Casa Ducal de Alba.

Descripción

El castillo de los Sarmiento tiene la estructura típica de los castillos de la escuela de Valladolid, un recinto de planta cuadrada con torreones circulares en las esquinas (excepto en la suroeste, que arruinada durante el asedio comunero fue sustituida por un contrafuerte) y una torre de enormes proporciones en el centro de uno de sus lienzos. Es probable que estos cubos tuvieran mazmorras en la planta superior ya que únicamente tienen acceso desde arriba. En el cubo sureste hay una bella ventana de estilo gótico, y debajo de ella, a su izquierda, dos escudos con las armas propias del apellido Sarmiento. Por sus características constructivas, este castillo pudiera ser del mismo maestro que los de Fuensaldaña, Torrelobatón y sobre todo Peñafiel, en Valladolid.
La torre del homenaje está construida con excelente sillería y cuenta con muros de entre 7 y 10 metros de espesor, un pronunciado talud y unos cubos que sirven como contrafuerte. En su interior existen dos salas con bóveda de cañón de 9 metros de luz. Ambas salas estuvieron divididas en su día por otro piso de madera del que se conservan los mechinales en los muros donde se apoyaban las vigas. La sala superior comunica con varios túneles ciegos en forma de L, posiblemente almacenes, construidos en el interior de los muros. Contaba con ventanales que al regruesar la torre se han convertido en estrechos tragaluces. En la parte superior de la torre se observa el arranque de los muros de una sala de 9 metros de lado.
Existe una mazmorra, una sala cuadrada abovedada, que tiene unas dimensiones de 6 metros de lado por 6,5 de alto, y cuyo único acceso es un hueco de 75 centímetros de diámetro en la parte superior de la bóveda. Se une este acceso por medio de un túnel a las escaleras construidas en espiral por medio de tramos rectos abovedados.
El acceso a la torre se realiza por medio de puertas de pequeño tamaño. La primera, con doble puerta, comunica por medio de un estrecho corredor con la planta baja de la torre del homenaje, donde unas escaleras suben a las plantas superiores. La segunda puerta se abre en la base del talud, en el interior del patio, accediéndose por ella tanto al adarve como a la sala de acceso a la mazmorra. También en el patio se encuentra la tercera puerta, elevada sobre el nivel del talud, y que comunica con la que fue, posiblemente, la primitiva entrada a la torre. Esta puerta da acceso a unas escaleras, similares a las anteriores, que comunican con el tercer piso de la torre. Las escaleras presentan frecuentes arranques de goznes y huecos para las trancas.
La entrada a este recinto se realiza por su lienzo oriental, estando protegida por un balcón amatacanado con dos garitas muy parecidas a las que se encuentran en los castillos de Ampudia, Portillo y Villalonso. Aún se ven las marcas de los grandes ventanales de este recinto que fueron tapados o convertidos en pequeñas ventanas. Igualmente, se achica la puerta de acceso. En el interior del patio se observan los huecos en los muros donde se apoyaban las edificaciones auxiliares del castillo, alrededor del recinto. Tenía en su interior un pozo. De la barrera y foso que rodearon al castillo, hoy solamente quedan algunos vestigios frente a la entrada.
El pueblo estuvo rodeado de muralla de la que quedan algunos trozos sobre los que se han edificado viviendas y una puerta con arco de medio punto y restos de otra.

Estado de conservación

El castillo está siendo restaurado por la Diputación provincial de Palencia, que en 1996 instaló en él una Escuela Taller encargada de su rehabilitación y de la construcción del Archivo Provincial en su Patio de Armas.

Propiedad y uso

Es propiedad de la Diputación Provincial de Palencia desde 1995.

Protección

Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.