Selección por provincias

jueves, 9 de junio de 2011

Castillo de Arévalo

El Castillo de Arévalo, del que es característica la enorme mole del torreón principal, está cargado de historia de España. En efecto, allí estuvieron encerradas doña Blanca de Borbón, esposa de Pedro I el Cruel, que la repudió a los tres días de celebrado el matrimonio para unirse a doña María de Padilla;don Fadrique Enríquez, primo de Fernando el Católico, y el Duque de Osuna y Guillermo de Nassau, Príncipe de Orange, en el reinado de Felipe IV.

En las guerras de la época de Felipe IV se inclinó por el bando nobiliario, y en la sucesión al comienzo del reinado de los Reyes Católicos se declaró a favor de Juana de Castilla y del Rey Alfonso I de Portugal.


(según "Castillos de Espqaña" de Salvat Editores)

Castillo de Montánchez

El castillo de Montánchez está emplazado en un lugar de apreciable importancia estratégica, en un elevado cerro. Esta situación, así como sus condiciones particulares de díficil acceso y lo elevado y áspero del promontorio, posibilitaron su protagonismo en la Edad Media.


La alternancia de moros y cristianos en su dominio posibilitó la adición de elementos arquitectónicos de tipología cristiana sobre la primitiva obra musulmana: de esta época persisten sus tres aljibes y parte de su trazado. Más tarde y bajo la administración de la Orden de Santiago, las reparaciones y añadidos fueron cuantiosos; centrándose éstos en el recrecido de muros y en el levantamiento de varios recintos y cercas envolventes. Con todo, el castillo que hoy podemos contemplar se caracteriza por su emplazamiento dominante, lo irregular de su trazado y la superposición de volúmenes y cortinas.


La fábrica se construye con mampostería, con ripio y abundante cal en el relleno. El cuerpo principal del castillo se levanta en la más elevada cota del terreno, lo que junto a la altura de sus muros, posibilita su actual aspecto dominante y esbelto. Cabe destacar, dentro de este cuerpo principal “La Torre del Homenaje”, pensada ahora como proyecto para albergar un Museo Histórico Comarcal. De ella se conserva la caja de muros, y en su interior se ubican varias dependencias: una cámara, sala de armas, así como una sala noble, y en la planta inferior, una cámara de almacenar grano.


Este castillo es un fiel exponente de lo que fueron los castillos de la Reconquista en la Edad Media.


(Datos y fotografía de Wikipedia)

castillo de Fatetar - Espera

Situación
El castillo de Fatetar se alza sobre el llamado monte del Castillo, en el término municipal de Espera, provincia de Cádiz.


Historia
Los orígenes del castillo de Fatetar no están muy claros, pues nunca se ha realizado un estudio detallado del mismo. Se han encontrado unas pequeñas láminas de sílex probablemente del Neolítico, pero al no haberse realizado ninguna excavación, no podemos asegurar nada relativo a esa época. Si tenemos en cuenta la historia del lejendario rey Héspero, podríamos suponer que el castillo fue en origen un observatorio astronómico o tal vez un templo. Con el paso de los tiempos esta plaza fue sucesivamente reforzada por los turdetanos e íberos (de época íbera solo se conserva un amuleto en forma de colgante de barro cocido amarillento que simula una gota de agua).


Según algunos autores, los cimientos de castillo pueden ser de origen romano, dados los hallazgos de esta época realizados en las laderas, tales como trozos de cerámica romana (sigillata), monedas, incluso un trozo de coraza de unas estatuas.


También es probable que los visigodos hicieran de este enclave su fortaleza, pues de esa época son una ventana ciega con tres estrellas de seis puntas que se encuentra junto al brocal del aljibe, una piedra con decoración visigoda que actualmente se encuentra en la cripta de la iglesia parroquial, y una hebilla de cinturón.


Durante la ocupación musulmana, Abderraman III constuyó el castillo árabe en el año 914, dejando como alcaide a Yamil Uqba al Balawi al mando de un nutrido número de caballeros. Los historiadores musulmanes hablan de una vía de comunicación que pasaba por Espera.


Tampoco se conoce con seguridad cuándo pasó a maos cristianas. Pudo ser conquistado por Fernando III el Santo en el año 1251, pero lo más seguro es que lo hiciera Alfonso X el Sabio en 1255 al conquistar Jerez. De todos modos el castillo quedó en manos musulmanas, pasando definitivamente a manos cristianas en 1264, cuando los castellanos ocuparon y poblaron toda la comarca.


Junto con otros castillos de la Sierra y la provincia sirvió como fortaleza defensiva en la frontera entre los territorios cristianos y árabes. Al principio el castillo de Fatetar dependía de Arcos junto con una pequeña aldea, así como Carissa y Santiago de Criste (seguramente Santiago en las Viñas) y gozaba de los privilegios dados por Alfonso X a Arcos, otorgados en Sevilla y Toledo.


En 1304 Fatetar, junto con Santiago de Christe y Carissa, fue concedido a Fernán Pérez Ponce de León por privilegiado dado en León por Fernando IV, el 4 de septiembre de dicho año.


En 1375 pasa al poder de Alonso Fernández de Portocarrero y seguidamente a la casa de los Ribera. En 1394 don Per Afán de Ribera compró la villa, término y castillo de Espera. Desde entonces el castillo pertenece a esta familia hasta que don Fadrique Enríquez de Ribera, en 1539, lo da en propiedad a la iglesia parroquial de Espera.


A partir del siglo XVI el castillo queda abandonado. Sin embargo, ya hacía tiempo que su capilla estaba abierta al culto, quizás desde el tiempo de la conquista castellana, y sirvió como parroquia hasta 1610 en que se termina la de Santa María de la Victoria, posteriormente llamada Santa María de Gracia.


En 1755 fue parcialmente derruido como consecuencia del terremoto de Lisboa, y en 1810 fue rehabilitado por los franceses, al considerarlo posición estratégica. Todavía pueden verse alguna de estas obras, como por ejemplo el enlucido rosáceo de varias paredes y suelos. Una vez finalizada la Guerra de la Independencia, el castillo volvió a caer en el abandono, y cada vez eran mayores sus ruinas.


En 1984, por medio del P.E.R., se limpió el castillo y se llega hasta el suelo de unas habitaciones excavadas en la roca y que se desconocían hasta ahora.


Descripción
En el castillo todavía quedan restos muy claros de la dominación musulmana. Por ejemplo, la torre del Homenaje de forma cuadrangular, aunque con las esquinas exteriores recortadas. También nos queda una ventana ciega en forma ojival enmarcada en un alfiz y abundantes restos en murallas y paredes.


También se conservan varias monedas de plata (dirhem) y bronce encontradas en las laderas, así como varios dedales de bronce para trabajar el cuero.


Estado de conservación
Se encuentra en estado de ruina consolidada. En el año 1985 fue parcialmente restaurado, y se le añadieron algunos elementos.


Propiedad y uso
Es propiedad de la Iglesia Católica.


Protección
Fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento (código: 110170002). Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó un reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía.


(Texto de Castillos-Net, Foto de Garcilanga)

Castillo de Ascó

El castillo de Ascó (Tarragona) fue centro de una encomienda templaria y más tarde hospitalaria. El castillo, que había pertenecido a los sarracenos en la defensa del paso del Ebro, es mencionado el 1148 en el convenio que firmaran el conde de Barcelona, Ramon Berenguer IV, y el de Urgell, Ermengol VI, acerca de la ciudad de Lleida, que se conquista al año siguiente. Por este convenio, el conde barcelonés daba al urgellés en feudo el castillo de Ascó, que aún así parece que todavía no había sido conquistado. Lo fue hacia el 1151.
El 1153 el conde Ramon Berenguer IV dio a los templarios bienes en Ascó. El 1175 Alfons I les empeñó el castillo de Ascó. El 1182 el monarca dio a los templarios el mencionado castillo, aunque se reservó algunos derechos y, finalmente, Pere I, el 1210, les dio todos los derechos que tenía en los lugares de Ascó y Riba-roja. Es decir, los templarios obtuvieron su plena señoría.


Según Miret i Sans, aunque no se pueda precisar la fecha de establecimiento de la encomienda de Ascó, se sabe que a finales del siglo XII ya existía, porque el 1197 era comendador un tal Folc. Parece que el último comendador templario de Ascó fue Berenguer de Santmarçal (1304). A finales del siglo XIII los templarios de la encomienda de Ascó se habían aliado con los Montcada, señores de Tortosa y de Aitona que tenían casa en Ascó, contra los Entença, los cuales intentaron, sin éxito, arrebatarles Móra d'Ebre. Arrasaron, sin embargo, todas las tierras de cultivo desde Móra a Tivissa.


A principios del siglo XIV, al abolirse la orden del Temple (1312), Ascó se convirtió en una encomienda hospitalaria, dependiente de la castellanía de Amposta. La encomienda hospitalaria de Ascó, según el censo de Pere el Ceremoniós, de la segunda mitad del siglo XIV, integraba las siguientes localidades: Berrús, Riba-roja, Ascó, les Camposines, la Fatarella, Vilalba, Vinebre y la Torre de l'Espanyol.


El comendador de Ascó tenía casa en el pueblo, que se conservaba todavía a mediados del siglo XIX, y según Madoz se llamaba "Casa del Encomendador". El comendador tenía a su cargo el gobierno de la población y tomó parte en la guerra contra Joan II. Al castillo de Ascó se llevó, desde Aitona, al príncipe de Viana Carles de Aragó y desde allí fue trasladado a Zaragoza, todo esto durante el tiempo inmediatamente anterior a la mencionada guerra. Durante ésta, las fuerzas del arzobispo de Zaragoza, partidarios del rey, se apoderaron de Ascó, en 1466.


En la guerra de los Segadors, los comendadores de Ascó enviaron sendos memoriales de agravios al rey francés y al castellano, porque ambos ejércitos habían hecho estragos en la población. Hasta 1716 Ascó perteneció a la vegueria de Tortosa y del 1716 al 1833 al corregimiento de Tortosa. Es del partido judicial de Gandesa.


Tras la conquista cristiana, la población anterior, musulmana, siguió allí en gran número. En 1497 eran moriscas 135 de las 165 familias de la población. El 1610, cuando se decretó la expulsión de los moriscos sólo quedaron 11 familias, hecho por el cual la moreria de Ascó se extinguió y en su lugar se estableció un núcleo de repobladores cristianos, protegidos por unos capítulos que concertaran los hospitalarios con los jurados y el nuevo consejo del pueblo en 1611. Señala el historiador Font i Rius la excepcionalidad de estos capítulos en Catalunya, que tendrían que ser relacionados más bien con los numerosos establecimientos de cristianos en los lugares abandonados por los moriscos que están documentados en la Comundad Valenciana. El término perteneció al partido judicial de Gandesa hasta 1970, que pasó al de Tortosa. La villa sufrió las consecuencias de la proximidad al frente en la batalla del Ebro durante la guerra civil de 1936-39.


(Datos y foto de "Paseando por la Historia)

Castillo de Bañeres -

Muy cerca del nacimiento del río Vinalopó, sobre lo más alto del tossal del Aguila, se eleva este castillo, a 830 m.s.n.m., coronando una empinada localidad como es la de Bañeres, hacinada entre su castillo y el cementerio.

Como en su cercano de Biar, su planta se ordena alrededor de la Torre en dos recintos escalonados, dispuestos en su fachada de mediodía. Se accede al castillo por una puerta de arco de medio punto en sillería, que aprovecha un quiebro de la fortificación por su flanco NE. Toda la muralla está levantada y rehecha en mampostería trabada con cal, se remata en almenas con paso en su adarve y su perímetro encierra un espacio a modo de plaza de armas. Al nivel superior o segundo recinto se ingresa por medio de una puerta adintelada en sillería, con una inscripción con la fecha del año de 1803. En este recinto se emplazan a ambos lados del camino el aljibe y la antigua ermita, blasonada con el escudo municipal.
La torre del homenaje, de fábrica de tapial, posee un ingreso en altura, de arco de medio punto en sillería y en su interior dispone de tres plantas.

Los evidentes paralelismos existentes entre esta torre y las cercanas de Biar, Villena, Sax, Petrel, la Mola de Novelda, etc., confirman su origen islámico de la primera mitad del siglo XIII.

La primera noticia que poseemos del castillo nos la proporciona el documento de 13 de Octubre de 1249, por el que el monarca Jaime 1 dona el "castrum et villam de Bigneras" en alodio a D. Jofré de Loaysa. En este régimen de propiedad feudal se mantuvo hasta que en el año 1446, su último señor D. Jacme d'Artés vendió la población y el castillo a la villa de Bocairente. El 12 de Julio del año 1708 recibió de Felipe V el título de "Villa muy Noble, Fiel y Leal", por su apoyo en la guerra de Sucesión. A fines del siglo XIX el castillo amenazaba ruina y en este siglo pasó al patrimonio municipal, restaurándose en la década de los años setenta, lo que permite su visita actual.

(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)