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viernes, 15 de julio de 2011

Castillo de Gama

Es una fortaleza roquera. Su planta se adapta a la irregularidad del terreno sobre el que se asienta.
Los restos del castillo son escasos. El hecho de reutilizar los materiales para la construcción de la ermita de Nuestra Señora del Castillo, ha deshecho parte de los materiales originarios del castillo.
Disfruta de una excelente panorámica.


Historia

En el siglo XI, Alfonso VI otorga la villa a Nuño Pérez de Lara.
Se trata de un señorio de escasa importancia que en el siglo XVI pertenece a Pedro Manrique, conde de Osorno.
En la Edad Media tuvo una gran importancia y rivalizó con el castillo de Aguilar de Campoo.


Descripción
Permanece todavía la torre del homenaje que es de planta cuadrangular.
La fábrica es de mampostería.


Estado actual
Se encuentra en estado de ruina.

Castillo de Castro Urdiales

Castro Urdiales es una de las poblaciones más bellas de la cornisa cantábrica.


Sobre el promontorio que domina y protege la villa y el acceso marítimo se construyó este castillo de planta pentagonal con muros reforzados por cubos en sus esquinas.


La visita al Castillo de Castro Urdiales es buena excusa para visitar este extremo elevado de la ciudad, pues alrededor de él se encuentra el casco antiguo y monumental.


A pocos metros del castillo están las ruinas de la iglesia románica de San Pedro y junto a ella la imponente iglesia gótica de Santa María, principal monumento de Castro Urdiales y el mejor edificio gótico de Cantabria.


(foto y texto de "Arteguías")

Castillo de Alcantarilla

Información
Restos del castillo que defendía el paso por el puente romano sobre el río salado, y que, según la leyenda, fue refugio del famoso bandolero Diego Corrientes.


Dirección
Se encuentra junto a la N-IV en sentido Cádiz, en el cruce con la SE-427 en dirección a Utrera.


Historia
Fue construido para fortificar el puente romano que cruza sobre el río Salado. Contaba con dos torres, según se puede ver en las ilustraciones realizadas por viajeros de los siglos XVIII y XIX, una orientada hacia el noreste, y actualmente desaparecida, que permitía el paso al puente a través de un arco abierto en su base. Esta torre se mantuvo en pie hasta el siglo XX, cuando fue demolida para permitir el paso de vehículos de mayor tamaño.
La otra torre, la que se conserva hoy día, se encuentra en el lado opuesto, actuaba como aposento para la guarnición y disponía de medios de defensa para bloquear el paso del puente.
Según la tradición, éste castillo sirvió como refugio al famoso bandolero Diego Corrientes, ejecutado en Sevilla en 1781. Según la costumbre de la época, su cadáver fue cuarteado y expuestos los restos en diversos lugares. Su cabeza fue a parar precisamente al puente que, según la leyenda, le sirvió de refugio durante sus fechorías.


Descripción
De la única torre que quea en pie, se conserva actualmente solo la primera planta, aunque contó con otra más, y se pueden ver los arranques de la bóveda de ladrillo. La torre tiene una superficie de unos 155 m2. De la puerta, abierta en la cara noroeste, no quedan restos de su traza.
En el lado noreste se pueden ver los restos de una dependencia aneja a, quizá usada como cuadra o como cuerpo de guardia para controlar el paso de personas y mercancías para el pago de derechos de paso.
La torre que queda fue construida sobre una base de sillares bien labrados, que refuerzan también sus esquinas. El resto es de tapial, a base de guijarros y restos cerámicos. En la sillería podemos contemplar hasta tres marcas de cantero de distinto diseño, así como un curioso croquis en el lado oeste que algunos lo identifican como una representación del castillo de San Marcos, de El Puerto de Santa María, si bien otros opinan que se trata de una boceto realizado por el alarife que dirigía las obras. En las esquinas hay unos huecos de unos 3 metros de altura, destinados a columnas para embellecer el conjunto.


Estado
Se encuentra en estado de ruina consolidada.


Visitas de acceso libre.

Castillo de la Peña de Martos

Situación
El castillo de la Peña de Martos se alza sobre un alto cerro que domina la localidad de Martos, al norte de la comarca de Sierra Sur, provincia de Jaén.


Historia
Los orígenes de Martos son muy antiguos. Hacia el siglo VI a.C. ya era un importante oppidum ibérico emplazado en la parte alta de la Peña, ciudad conocida como Tucci y citada en las obras de Ptolomeo, Estrabón, Mela y Plinio.

Hacia el año 14-15 a.C. el emperador Augusto fundó en ella la Colonia Gemella Tucci, con contingentes veteranos de las legiones III Macedonia y X Gémina que habían luchado en las guerras cántabras. En el siglo XVI el erudito Diego de Villalta realizó una descripción de gran valor de lo que debió ser el centro monumental de la ciudad romana. Localizado en la plaza del Ayuntamiento, era un gran espacio losado de piedras negras escuadradas de labor excelente y apunta que cavando en esta plaza vio hermosas columnas de jaspe basto, así como capiteles y pedestales correspondientes a las mismas.

Durante la época visigoda fue sede episcopal, y sus representantes aparecen entre los suscriptores del concilio de Ilíberis del año 306 y posteriormente en algunos de Toledo. De esta época es la pieza arqueológica más importante aparecida en la localidad, el sarcófago paleocristiano que se conserva en el Museo Provincial.

Ya en el siglo X al-Muqaddasi, al referirse a esta población emplea por primera vez el término de Martus. Martus estaba incluida en la cora de Yayyan (Jaén). En el siglo XI, cuando Al-Andalus queda dividida en más de 30 reinos, Martos pasó a formar parte del reino de Granada, gobernado por los Ziríes, pero hacia 1078 ó 1079 el emir Abd Allah se vio obligado a cederla a Sevilla. Durante este periodo Martos tuvo una gran importancia estratégica y estuvo dotada de dos dispositivos defensivos, un castillo urbano y una importante fortaleza en altura, la denominada Peña de Martos, a los que hay que añadir el recinto amurallado de la propia ciudad.

Martos fue una de las primeras poblaciones que el emir de Baeza, al-Bayyasi, entregó a Fernando III en 1225 como parte del pacto firmado entre ambos. Tres años más tarde el rey la entregó a la Orden de Calatrava. Desde aquel momento, y durante unos tres siglos y medio, Martos fue un importante bastión defensivo de la Orden Calatrava frente al reino nazarí. Por ello uno de los principales cambios acaecidos en la ciudad fue la reestructuración de la fortaleza musulmana. La orden montó un triple recinto: exterior, alcazarejo y torre del homenaje, que a la vez articulaba otras líneas defensivas.

Según una famosa leyenda, desde la alcazaba despeñaron a los Hermanos Carvajales.


Descripción
Del castillo de la Peña, abandonado desde el siglo XVI, quedan restos de la torre del homenaje, foso, aljibe, muralla y vestigios de varias torres. También quedan restos de la alberca y de la puerta principal, que por su forma nos suiere que la alcazaba sea de la época del Emirato (doble puerta en línea recta). También quedan restos de un arco cordobés. El aljibe es de cuatro cuerpos y quedan restos de como enlucian las paredes que quedaban totalmente acristaladas.


Protección
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó un reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía.


(según Castillos Net)

Castillo de Ambra - Pego


 En la carretera de Pego al valle de Ebo, sobre un crestón montañoso se levanta este castillo-poblado de Ambra.


Su planta es alargada dispuesta en un eje E-O, y está formado por un dobre recinto. El antemural, en cremallera de tapial sobre mampostería, se abre en su flanco de poniente en un ingreso en codo y en su totalidad presenta lanceras perforadas en el muro. Traspasado el antemural, una estrecha liza obliga al visitante a circular por delante de la muralla, fuertemente defendida por cubos de planta cuadrada en saliente y largos paños hasta llegar a su flanco de levante, en donde se encuentra la entrada al poblado fortificado. Ésta se dispone entre dos cubos y en ángulo, con fachada de sillería y doble jamba, que da acceso a un ingreso en recto con cuerpo de guardia y se cierra con los restos de la portada interior.


Dentro de la fortificación se aprecian los restos constructivos de las antiguas casas del poblado construidas en tapial sobre basamento de mampostería.


El castillo se levantó en el siglo XII, al igual que sus cercanos de Perpuchent (Lorcha), Planes, castillo del Río (Aspe), etc.; y fue conquistado por Jaime I en el ecuador del siglo XIII. Para hacer frente a las sublevaciones de Al-Azraq, acogió una pequeña guarnición de soldados hasta que alrededor del año 1280 se abandonó el castillo, trasladándose la población a la recién fundada villa de Pego, situada en el llano.


(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)