Selección por provincias

sábado, 20 de agosto de 2011

Castillo de Gelida

Situación
El castillo de Gelida se encuentra en el municipio del mismo nombre, en la comarca del l'Alt Penedés, provincia de Barcelona.


Historia
Este castillo aparece documentado desde el año 945, y aunque en el recinto se han hallado algunos fragmentos de cerámica ibérica y romana, no hay evidencias de que en este lugar hubiera ninguna construcción de época romana.


Desde su origen y hasta el siglo XII, el castillo de Gelida era un castillo de frontera entre Al-Andalus y los condados catalanes. Posteriormente, en 1367, el castillo fue adquirido por el banquero Berenguer Bertran, quien lo reformó convirtiéndolo en un palacio gótico. En el siglo XVI se construyó la Casa del Senyor en el núcleo del pueblo de Gelida, que sustituyó al castillo como residencia para el señor. El castillo fue abandonado definitivamente en el siglo XVIII.


Descripción
El castillo de Gelida está formado por tres recintos en degradación, con torres, muros y portales. Su perímetro es uno de los más grandes de los castillos catalanes.


El recinto superior presenta los muros y torres de defensa más fortificados. El segundo recinto tiene también muros laterales y torres cuadradas de defensa, así como una puerta fortificada que da paso al recinto inferior, donde se encuentra la antigua iglesia.


Estado de conservación
Este conjunto arquitectónico está siendo recuperado y consolidado gracias a los trabajos que, desde 1965, está llevando a cabo la Associació d'Amics del castell de Gelida.


Protección
Fue declarado Bien Cultural de Interés Nacional en 1985. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.


(Datos y foto de Castillos Net)

Castillo de Altafulla

Documentado en 1059. Es un castillo-palacio de forma poligonal con torres angulares pudiéndose distinguir en buen estado las almenas. A lo largo del siglo XVII recibió varias modificaciones en su interior.


En el año 1359 ya figuraba como señor del castillo Luis de Requesens, si bien parece que en 1324 fecha en que fue incorporada a la Corona la baronía de Entenza y el condado de Prades ya podía haberlo adquirido ésta familia.


El castillo de Altafulla había formado parte de los amplios dominios que los señores de Entenza (anteriormente ésta baronía se llamaba de Castellvell) habían poseído dentro de los límites del arzobispado de Tarragona.


En 1413 regía como señor de Altafulla, Lluís de Requesens.


(según "Castillos de España)

Torre del Infantado - Potes

La Torre del Infantado de Potes es el edificio más importante de esta población de aire medieval. Está en el centro de la villa y es empleado como Ayuntamiento.


La Torre del Infantado de Potes es una típica casa-torre señorial y residencial del siglo XV, como muchas de las que hay en Cantabria, pero su gran tamaño y decoración la hacen singular.


Tiene planta cuadrada con cuatro garitones angulares terminados en almenas. Los muros perimetrales terminan en matacanes sostenidos por ménsulas polilobuladas. La puerta es de arco apuntado y hay repartidas algunas ventanitas ajimezadas.


La Torre de Potes perteneció a Orejón de la Lama y después al marqués de Santillana y duque del Infantado.


(foto y texto de "Arteguías")

Castillo de Forna

Dominando la pequeña población de Forna se levanta este castillo sobre un tosal al mediodía de la población. Su planta es cuadrada con cuatro torres rectangulares en las esquinas y todo el conjunto está realizado en tapial sobre mampostería y con aberturas remarcadas en ladrillo.


El ingreso al castillo se encuentra en su fachada N y es de medio punto en ladrillo, dando paso, a través de un cuerpo de guardia, al patio de planta rectangular y a dos alturas, en donde se encuentra el aljibe principal. Desde el patio se accede a las distintas dependencias del palacio. Así, las caballerizas y las cocinas se encuentran enfrente, en las salas inferiores del cuerpo de mediodía, el comedor o gran salón, rectangular con ventanas al patio, sobre la puerta de entrada, con mirador y el resto de las distintas habitaciones a lo largo de las tres plantas que discurren por las fachadas del edificio. Posiblemente, las de la tropa o de los sirvientes se emplacen en las dependencias inferiores del ala de poniente, las cuales poseen aspilleras defensivas. En este mismo frente y en la sala inferior de la torre del flanco NO se encuentra un conjunto extraordinario de grafitis medievales y renacentistas. De todo el conjunto se distingue la torre del flanco NE, de mayor tamaño que las otras, de tapial con falso despiece de sillería al exterior y sobre mampostería. Por su fachada SO, se accede a una sala cubierta con bóveda sobre arcos nervados, con aljibe en su subsuelo y escalera de caracol para acceder a las otras plantas. Es la construcción más antigua del castillo.


En la última década del siglo XII, al igual que las torres de Novelda o de Villena, se construyó esta torre del ángulo NE a la que posteriormente se le añadió el resto de las estructuras actuales que, en conjunto, confieren a este castillo de Forna el carácter de palacio señorial, con todas las dependencias propias de una residencia feudal, respondiendo al modelo de construcciones palatinas bajo medievales, como Cox, Castalla, Murla, etc. y que por su forma es parangonable al desaparecido castillo de Olimbroy de Denia. Asímismo, la utilización del ladrillo y de las molduras de yeso en las puertas y ventanas nos llevan a fechar el edificio como de la segunda mitad del siglo XV bajo el señorío de la familia Cruilles. De estos pasará a la familia de los Figuerola en el siglo XVII y en el siglo XVIII a los Juliá, hasta su último señor el Barón de Santa Bárbara. En la actualidad es de propiedad particular y es posible su visita preguntando en el Ayuntamiento.


(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

Castillo de Castalia

Dominando el valle del río Verde, sobre un crestón calizo en su margen derecha, se yergue este castillo a una altitud de 785 m.s.n.m. A él se accede desde la población de Castalla, que se extiende en su ladera de levante, por un sinuoso y empinado via crucis que arranca desde la medieval ermita de La Sangre.


Atravesado su ingreso de arco de medio punto en sillería accedemos al interior del castillo, el cual, aunque en proceso de restauración actualmente, se divide en tres partes o recintos: al N, el área del palacio, en su centro el gran recinto amurallado y en su extremo de mediodía la gran "torre grossa".


Los restos actuales del antiguo palacio nos definen un edificio de planta rectangular, con dos grandes torres circulares en su diagonal NE-SE, que posiblemente se adosó o aprovechó la existencia de una anterior torre de planta rectangular existente en su vértice NO de mediodía. El conjunto configuraba un edificio de dos plantas con tres pisos, según las marcas de los mechinales de las vigas de los suelos, que rodeaban un patio central, ligeramente trapezoidal en cuya base se emplaza el aljibe, que recogía las aguas de lluvia. La comunicación entre las plantas se realizaba por medio de una escalera de caracol existente en el interior del cubo del SO que permitía acceder a las salas, de planta rectangular con cubiertas de medio cañón, ventanas y puertas con molduras de arcos mixtilíneos. Las salas más nobles parece que se ubicaban en el cubo del NO en el que se aprecia la existencia de los restos de la gran chimenea que comunicaba las estancias. El conjunto se remataba con almenas aspilleradas. Toda la obra está realizada en muros de tapial sobre basamentos de mampostería, exceptuando las grandes torres circulares que son de mampostería con sillería en vanos y puertas. Como elementos defensivos el palacio presenta, almenas aspilleradas con orificios para los manteletes, troneras verticales y en cruz, distribuidas a distintas alturas y posiblemente matacanes sobre el ingreso, hoy desaparecido.


Del recinto principal se conservan los lienzos de los frentes oriental y occidental: mampostería en "opus spicatum" con aspilleras por debajo de la línea de almenas y terminado en un cubo circular realizado en sillería. En el interior de este gran espacio se aprecian restos constructivos pertenecientes a las diversas dependencias o instalaciones del castillo bajomedieval. Termina el conjunto al mediodía en la "torre grossa", de planta circular y grandes proporciones. Realizada en mampostería, presenta dos pisos, cubiertos con bóvedas semiesféricas, y cuatro troneras abocinadas al interior. Del primer piso, construido en sillería, se accede por una escalera de caracol al segundo que presenta dos ventanas arquitrabadas.


Los restos arqueológicos confirman el origen islámico (siglo XI) de la fortificación y por los documentos sabemos que en el año 1229 pertenecía a Zayd Abu Zayd, antiguo gobernador de la ciudad de Valencia. De esta época no han quedado restos visibles, los actuales del palacio corresponden al edifico que se reconstruyó a lo largo de la segunda mitad del siglo XV, comenzando cuando Pere IV de Aragón en el año 1362 concedió el castillo en feudo a R. de Vilanova y dispuso que se derribase porque estaba muy ruinoso y mal fortificado, y que se reparase prontamente. Las obras de esta época quedan patentes en las troneras y las almenas aspilleradas, así como en su planta rectangular, similar a la del castillo de Forna o de Cox y, posiblemente, los cubos en diagonal fueron el precedente de la iglesia fortaleza de Murla, construida en la segunda mitad del siglo XV. La última construcción realizada en el castillo es la torre mayor o "torre grossa", de la que sabemos se terminó de edificar en el año 1579 y que en el año 1813 ya estaba en ruinas.


(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)