lunes, 7 de enero de 2013

Castillo de Sajazarra

Sajazarra es una de las poblaciones más bellas de toda La Rioja. Da gusto penetrar en sus calles de casonas pétreas bien cuidadas y repletas de flores.
El castillo de Sajazarra debió tener origen románico en el siglo XIII, como una torre o castillo más de los que constituían el sistema defensivo riojano, en este caso a medio camino entre Miranda de Ebro y Haro, junto al río Ea. Su ampliación definitiva data del siglo XV, cuando se convierte en castillo palacio de los Velasco y formó parte de las disputas nobiliares con los Manrique. En los siglos XVI y XVII se seguirían acometiendo obras de ampliación y restauración.
Hoy es un precioso edificio de sillería pétrea perfectamente restaurado en los años 70 por su actual propietario.
Tiene planta cuadrada con muros rematadao con torres cilíndricas en sus esquinas.
Sobre las murallas emerge la gran torre de homenaje, de cuatro pisos superpuestos y flanqueada por cuatro garitones octogonales en sus esquinas y todo rematado por matacanes sobre ménsulas de rollos y coronamiento almenado.

Palacio de Mondragón - Ronda

El Palacio de Mondragón es uno de los edificios más visitados de Ronda, no solo porque alberga el museo municipal, sino también porque sus patios árabes y jardines nos recuerdan que reyes y gobernadores hicieron de Mondragón su hogar.
El Palacio fue la casa del rey moro Abomelic (también conocido como Abomelic Abd al-Malik), quien reinó poco después de iniciarse la era del Oro en la cuidad y justo cuando comenzaron las construcciones. Es probable que el palacio ya existiera cuando Abomelic llegó a Andalucía. Expertos coinciden en que el palacio podría haberse construido entre los años 1306 y 1314. Después de que Abomelic quedara derrotado ante Alfonso XI, la cuidad de Ronda estuvo bajo el control de la dinastía nazarí de Granada y desde entonces, el Palacio de Mondragón empezó a ser la casa de los que gobernaban, incluyendo el que fue el último gobernador Hamet el Zegri.
El Palacio fue habitado por Fernando  II después de conquistar Ronda en 1485, pero lo que lo hace realmente memorable es que también se alojara la Reina Isabel I cuando ambos estuvieron en Ronda durante la rebelión árabe de 1501. Fernando II otorgó el Palacio en 1941 a Don Alonso de Valenzuela, quien pertenecía a una importante familia de Sevilla, por haber rendido servicios a la corona española durante la guerra de la reconquista. La familia Valenzuela remodeló el palacio y remplazó casi toda la construcción del palacio sobre el nivel del suelo.
En 1569, el Capitán Don Melchor de Mondragón, quien jugó un papel decisivo en derrotar al la rebelión musulmana en Istán, una pequeña ciudad cerca de Málaga, fue otorgado por Felipe II como nuevo propietario del Palacio en Ronda, de las tierras y alrededores. Su escudo de armas puede todavía ser visto en la parte superior de la entrada principal del Palacio.
El Jardín y los patios de la planta baja son en gran parte como lo fueron en la época árabe. El gran patio de la parte trasera, todavía mantiene impresionantes azulejos y escrituras arábicas, que te dirigen hacia el jardín en el cual hay una fuente pequeña en su centro, una versión en miniatura de la que puede verse en la Alhambra de Granada..
A finales del siglo XVI el Palacio fue una vez más propiedad de la familia Valenzuela, aunque tras una pelea en la ciudad a principios de los años 1600, Don Francisco Valenzuela mató a otra persona y fue obligado a escapar a Nápoles donde se casó y tuvo un hijo, Don Fernando de Valenzuela
En el año 1670 Don Fernando comenzó a ser un hombre influyente y popular, supuestamente porque se le relacionaba con la Reina regente Mariana después de la muerte de su marido Felipe II de España.
En 1675 Don Fernando fue otorgado Marqués de Villasierra, y en 1677 nombrado primer ministro de España, y fue durante este periodo donde el Palacio tomó el nombre menos conocido de Palacio del  Marqués de Villasierra.
En 1679 Don Fernando fue destituido y exilado a Filipinas. Nunca más se le permitió volver a España y murió en México años más tarde.
Hoy el Palacio de Mondragón es el Museo de Ronda, donde se hacen exhibiciones del paleolítico, Neolítico, Fenicios, Romanos e Islámicos.

Castillo de Benidorm

La referencia documental más antigua sobre el castillo de Benidorm es de 1321 en un documento en que Bernat de Sarrià vende sus dominios, entre ellos "casturum et poblam de Benidorm"Se sitúa sobre el emplazamiento rocoso del Tossal de Canfali, en una posición equidistante entre las playas de poniente y levante, ocupando la actual Plaza del Castillo, parte del denominado Mirador de Benidorm. En la actualidad el recinto fortificado está casi en su totalidad arrasado, y tan sólo se distinguen unos lienzos de muralla en el lado occidental del cerro de Canfali.
En esta zona, se estructura un paño de mampostería irregular de unos 40 m de longitud adosado a la roca madre. En el lado Sur del mirador quedan restos de la esquina Sudoeste de la muralla, con un reforzamiento de la misma en hiladas de sillares. Todos estos restos nos trazan un recinto amurallado de forma rectangular en el que no se distinguen otros elementos del castillo, ya que éste se encuentra terraplenado y con unas estructuras del siglo XX, en concreto, una pérgola central y una balaustrada que forman parte del mirador superior.
El origen del castillo es posterior a la fecha de concesión de la Carta Puebla de Benidorm (8 de mayo de 1325), en la que se documenta que no existía ningún edificio en la Punta de Alfalig, y que el Almirante Bernardo de Sarriá mandó que en dicho lugar debía construirse el castillo y la villa de Benidorm, formando parte del señorío de dicha familia y dependiente de la Baronía de Polop.
Se trata de una fortificación y villa de fundación señorial de la segunda mitad del siglo XIV, creada por razones estratégico-políticas para defenderse de los continuos ataques costeros de los piratas sarracenos, y también para el aprovechamiento comercial y pesquero de la zona.
Durante el siglo XVI se realizaron diversas reparaciones y ampliaciones que afectaron sobre todo a la entrada de la población, no al castillo propiamente dicho, que se iniciaba a partir de la actual iglesia de Sant Jaume y el arco que tiene adosado, que era el paso desde el recinto civil, al norte, hasta el recinto militar, al sur. Este estaba formado por un gran patio a un nivel inferior y en un nivel superior venía el castillo propiamente dicho que constaba de una torre y otro recinto amurallado que incluía un aljibe en su patio interior.  A partir de ese momento este recinto se va deteriorando progresivamente y, a pesar de los informes de expertos para su adecuación defensiva, al no pertenecer a la Corona ni sus propietarios estar en condiciones económicas para hacerse cargo de sus obras, el castillo se va estropeando y abandonando.
En la guerra de la Independencia el castillo fue destruido en un bombardeo realizado por los ingleses al retirarse las tropas napoleónicas, quedando sólo unos pocos restos de sus murallas.

(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE. Los datos en cursiva son de agradecer al arqueólogo, Francisco Amillo Alegre y han sido añadidos posteriormente a la redacción original de esta página)

sábado, 5 de enero de 2013

Palacio de Elda

Al oeste de la población, en una loma unos 394 m sobre el nivel del mar. y junto al Vinalopó, que discurre a sus pies por su vertiente occidental. Es un recinto poligonal compuesto por nueve cubos en saliente de planta cuadrada y macizos realizados en tapial. De éstos, dos corresponden a torres circulares levantadas en sillería sobre otras más antiguas. Una de ellas, la que queda en pie, presenta en su remate las trazas de una posible corsera y en su interior se pueden ver los restos de una salita circular cubierta con una bóveda apuntada. A la derecha de este cubo se emplazaba la puerta original del recinto.
En el interior del castillo se observa un amplio patio abierto dominado por un gran aljibe, al que iban a parar las aguas procedentes de los techos de las habitaciones. Estas se encontraban unidas por balcones corridos, según nos cuenta don Lamberto Amat que visitó el castillo a principios del siglo XIX, antes de su destrucción.
Los restos de estas habitaciones podemos verlos en el área a mediodía del recinto, en la que se puede visitar una nave de planta rectangular cubierta con bóveda de medio cañón apoyada sobre arcos, y que, parece responder a la capilla del Palacio. Junto a ella, existen otras habitaciones unidas por escaleras de las que desconocemos su uso. Adosado a éstas hay un gran edificio de planta rectangular y de tapial que podría corresponder a la primera planta de una posible torre musulmana existente en el recinto antiguo, antes de las reformas y adaptaciones bajo-medievales.
Por el Tratado de Almizra pasó a depender de la corona castellana y en ese mismo año fue donado junto con la villa a D. Guillermo el Alemán; años más tarde, en 1257, Alfonso X se lo concedió a su hermano el infante Don Manuel, el cual lo cedió posteriormente a su hija Doña Violante Manuel.
En 1305, por la firma del Pacto de Elche pasó a formar parte, junto con el lugar de Elda, de la corona aragonesa.
Lo que hoy podemos ver corresponde casi todo a las reformas llevadas a cabo en el castillo durante los siglos XV y XVI, bajo los señoríos de Ximén Pérez Ruiz de Corella y los Coloma, condes de Elda; aunque la obra antigua debe pertenecer a fines del siglo XII-principios del siglo XIII.

(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

Torre de los Vaillos - Elche

Al Norte de la Avenida de la Libertad y enfrente de la estación de ferrocarril, en el paraje conocido como "Hort de la Torre", se levanta esta Torre de los Vaillos.
De planta cuadrada de mampostería en el relleno y sillería encadenada en ios ángulos y base ligeramente atamborada. Posee tres plantas de vanos arquitrabados en sillería. El último cuerpo del edificio queda separado por una moldura en donde se ubican unos sillares con dos perforaciones, que debieron servir de apoyo a los arbotantes de una estructura de madera que sustentaba una plataforma, a modo de "cadafalco", rematando el edificio y de la que sólo se conservan estos apoyos y los modillones de los cuatro matacanes centrales existentes en la cornisa. Se accede a la torre a través de un vano arquitrabado en sillería, con blasón sin tallar en su clave, emplazado a la altura de la segunda planta.
El carácter arcaico del edificio: pequeñas aberturas, existencia de cadafalco, matacanes centrales, etc. sugiere una cronología para esta torre de la segunda mitad del siglo XV.

(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)