domingo, 17 de marzo de 2013

Castillo de Ayerbe




Historia:

El castillo de origen musulmán fue construido por el Gobernador de Zaragoza Yahyà b Mundir al-Muzaffar (1022-1036) ante el acoso del rey navarro Sancho el Mayor (1000-1035). En el año 1083 Ayerbe es tomada por el rey aragonés Sancho Ramírez. El día 28 de abril de 1083, Sancho Ramírez donó al Monasterio de San Juan de la Peña la mitad de los bienes señoriales del castillo de Ayerbe y otros derechos. El documento de donación señala que: la mitad de las parias pagadas por las poblaciones de Tabernas, Sangarrén, Buñales, Torres de Barbués, Vicién, Pueyo Vicién, Barbués, Pitiellas, Torralba, Callén, Almudévar, y Formiñena sean a favor de los señores del castillo de Ayerbe y la otra mitad a favor de San Juan de la Peña. En julio de 1086 llegaron a Ayerbe el rey Sancho Ramírez y su hermano el obispo García de Jaca, que enfermó y fue trasladado a Anzánigo donde murió el día 17 de julio de 1086.
A la muerte de Pedro I, Ayerbe que fue parte de la dote de su segunda esposa la reina Berta, sigue unos años gobernado por ella.
En 1118 el concilio celebrado en Toulouse (Francia) ofreció los beneficios de cruzada a los que acudieran a la ayuda de la conquista de Zaragoza; numerosos señores franceses (francos y bearneses) se concentraron en Ayerbe en el campo que pasó a denominarse de Las Banderas (hoy Labanera), donde el rey de Aragón Alfonso I dispuso y arregló las escuadras; consiguió sitiar Zaragoza a finales de mayo de ese mismo año. Entre los años 1118 y 1122 el rey Batallador crea un burgo en un altiplano más al sur del cerro y antes de 1125 le dio fueros. En mayo de 1122 concede el rey al Monasterio de Montearagón, los diezmos y primicias de lo que pudiesen labrar los pobladores del burgo de Ayerbe desde Gurrea de Gállego hasta los montes de Loarre, Marcuello y Riglos.
El 27 de agosto de 1137 en el castillo de Ayerbe, Ramiro el Monje extiende un documento en el que promete no donar nada sin la aprobación de su futuro yerno, el conde barcelonés Ramón Berenguer IV.
Desde los principios fue de realengo, ya que tenía tenentes: Lope Garcés II de Estella: 1098, marzo a 1105. Fortún López IV de Ayerbe: 1122, mayo a 1134, febrero. Martín Galíndez: 1134, septiembre a 1135, agosto. Cecodín de Navasa: 1134, julio. Bernardo Gómez, conde: 1135, julio a 1154, marzo. Sancho de Borja: 1155, abril a 1158, marzo. Marco Ferriz: 1162, octubre a 1174, julio. Raimundo de Tarazona: 1188, enero. Aznar Pardo: 1192, agosto a 1195. Jimeno Cornel: 1195, mayo 1196, abril.
Del tercer matrimonio del rey Jaime I con Dª Teresa Gil de Vidaure, tuvo dos hijos, Pedro y Jaime, y para dotarlos formó la baronía de Ayerbe para el primero, y la de Ejerica (Valencia), para el segundo. Jaime I ratificó estas donaciones en su testamento, hecho en Montpellier el 26 de agosto de 1272. Con la muerte de D. Pedro de Ayerbe y Dª. Aldonza, entró de nuevo esta baronía en el patrimonio real.
El día 6 de julio de 1339 el rey Alfonso IV le da la baronía a su esposa Dª. Leonor y ésta se la legó a su hijo D. Fernando; los ayerbenses suplicaron al rey ser realengos y obtuvieron privilegios de franqueza en enero de 1360; En Tarazona, D. Fernando vendió la baronía a Pedro Martínez de Arbea, el día 11 de marzo de 1360 por el precio de 10.000 libras jaquesas.


Descripción:

Del antiguo castillo de época musulmana sólo quedan ya ruinas, situado sobre la montaña que domina toda la hoya, muy cercano a la iglesia de San Miguel. La fortificación es de grandes dimensiones, de planta rectangular de 100 por 40 metros de lados, lo que da una idea de su monumentalidad y gran importancia. Estaba defendido por un doble recinto amurallado, del superior quedan todavía importantes muros con aspilleras, posteriores a la época de construcción del castillo, pero que se añadirían seguramente en el siglo XV o XVI. Actualmente la parte que se encuentra en mejor estado es la fachada principal y parte del recinto exterior, destacando una esquina en forma circular. También destaca una barbacana que defendía la puerta de acceso.
Interiormente sólo destaca su aljibe y escasos muros.





Castillo de Azagala

En un principio, el señorío de Azagala formó parte del “Alfoz ” o distrito de Badajoz. Más tarde lo tomaría en posesión D. Juan Alonso de Alburquerque para dejarlo a D. Martín Gil de Sousa; Este a su vez, en 1312, ante la oposición de su cuñado Alonso Sánchez, lo lego a su sobrino D. Pedro Castro. En 1373, recibió el castillo el Infante D. Sancho que lo donó en 1416, a su hija Dª Leonor de Castilla, condesa de Alburquerque y reina de Aragón, de quién lo heredaría en 1426, su hijo, D. Enrique, el Infante de Aragón. Recuperado el señorío de Azagala por la Corona, esta la cedió a D. Álvaro de Luna. A su muerte, en 1461, el Rey D. Enrique IV lo devolvió de nuevo a la Orden de Alcántara. D. Alonso de Monroy, Clavero de la dicha Orden, conocido con el sobrenombre del "Sansón Extremeño", falleció en Junio de 1511 en la fortaleza a la edad de 92 años. En 1750 la Encomienda sería comprada por D. José Gómez de Terán, Marques de Portago.

Hoy se encuentra en un estado de total abandono y en proceso de ruina galopante.

Su construcción de mampostería y sillarejo, data quizá de mediados del siglo XIII. Tiene forma rectangular y se divide en tres recintos. La puerta de acceso al recinto principal, ante la que se extiende una explanada con barbacana, se ofrece entre dos torres, la de la izquierda pentagonal y la otra cuadrada, y se abre al oeste, mediante un arco adovelado, de medio punto.

Es de destacar la torre de Armas, cuadrada de dos plantas, levantada con granito y mampostería. Es notable la bóveda de crucería ojival que sostiene la techumbre de la planta baja. Esta torre se une mediante una muralla que corre a todo lo largo de sector sur con la torre de Humos, en cuya planta baja se alberga una capilla, que en sus tiempos, estuvo presidida por la Virgen del Carmen, actualmente se encuentra vacía.

La torre del Homenaje, con ventanas y matacán al frente, se corona con un campanil de estilo mudéjar. Aún a pesar del doloroso abandono en que el edificio en la actualidad se encuentra, se puede admirar los sectores nobles de la zona norte, con galerías encristaladas y salones construidos en el primer tercio del siglo XIX, con balconadas y chimeneas de mármol y granito, desde donde se vislumbran bellísimos panoramas.

Al este , existen otros aposentos, también principales, que completan todo este sector del edificio y enlazan con la torre de las tres esquinas, así llamada por tener una planta triangular. El castillo es propiedad privada y solo es posible visitarse sus alrededores desde el camino vecinal que conduce al pantano, muy cerca de la fortaleza

(Datos de Asociación para el desarrollo de la Sierra de San Pedro - Baldíos)

viernes, 15 de marzo de 2013

Castillo de Alcalá - Benisili

Emplazado en las laderas de la sierra de La Aforadá, en una ligera meseta defendida por dos barrancos, cierra el valle de Gallinera por el occidente a la vez que controla el paso hacia Cocentaina.

Presenta una compleja planta defensiva en la que se pueden distinguir tres estructuras cerradas y comunicadas: la "celoquia", y dos albacares. A la "celoquia", en la parte más alta de la peña, se accede por medio de un ingreso en codo emplazado en el flanco de poniente y defendido por una torre de planta rectangular. La factura de los muros y torres suele ser tapial de distintos tamaños, encontrando con frecuencia obra de mampostería en "opus incertum" en las cimentaciones. El albacar se extiende hacia levante en una meseta de grandes dimensiones definida por muros de tapial de 0, 95 m de altura y 0, 45 m de espesor, con un ingreso defendido por un antemural en recodo. Esta superficie parece albergar restos de construcciones de posibles viviendas. El tercer recinto o intermedio alberga un aljibe y presenta las mismas características que el anterior.

Este castillo, posiblemente, no se destruyó con el terremoto de 1396 y por tanto, a pesar de las lógicas reformas bajo-medievales podemos considerarlo intacto. El sistema de construcción de muros con la disposición en "cremallera", las puertas en recodo, etc., nos sugieren un origen para la fortificación de principios del siglo XII. Segura es su existencia a inicios del siglo XIII, pues aparece mencionado en el "Pacto del Pouet"(1244-5), directamente relacionado con la figura de al-Azraq, señor de Alcalá y la tregua firmada con Jaime 1, rey de Aragón.

(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

Castillo de Perpuxent - Lorcha

A los pies de la solana de la sierra del Benicadell, en la margen izquierda del río Serpis y a menos de un kilómetro de la población de Lorcha, se yergue este castillo sobre un pronunciado peñasco, sólo accesible por su ladera de mediodía, ya que la septentrional es un cortado vertical.

Su planta es poligonal y fortificada sólo por las zonas más débiles. Presenta doble recinto fortificado, cuyo antemural o barrera es de paño corrido de poniente a oriente, con una abertura en ángulo con almenas en su eje central a mediodía; todo es de tapial sobre mampostería en su base. Traspasado el antemural, llegamos a una estrecha liza que circunda el recinto superior, compuesto por una muralla con la misma disposición que la anterior, con cinco cubos en saliente y el conjunto realizado con la misma fábrica y técnica que el antemural. El acceso al interior se realiza por una abertura en la parte central de la fortificación, pero en origen seguramente se ubicaría en el flanco de poniente, dispuesto en rampa con ingreso en ángulo defendido por la gran torre mayor de poniente.

Ya en el interior, se distinguen dos partes, el área oriental, compuesta por un espacio amurallado abierto, antiguo albacar, en cuyo extremo se emplaza el aljibe en su parte inferior junto al lienzo de levante, y la occidental, compuesta por el área palatina. El palacio era de planta ligeramente triangular con tres torres cuadradas de tres pisos, los cuales albergarían las estancias del castillo, hoy derruidas y dispuestas en un cuerpo constructivo de planta rectangular adosada al ángulo SE del edificio y de varias crujías, con aberturas, en su primer piso a la fachada de mediodía; se accedía a esta nave por su fachada de poniente, la cual daba al patio central del castillo en donde se halla un gran aljibe, cubierto con bóveda de medio cañón.

La gran torre occidental es de tres plantas, rematada en almenas con ventanas en la parte superior y acceso a la línea de adarve. En su base se conserva la cubierta en bóveda de medio cañón, de lo que sería el primitivo aljibe de la torre.

La mayor parte del castillo está realizado en tapial sobre mampostería, aunque también hay partes de mampostería de tapial y refuerzos de sillería encadenada en los ángulos de la zona palatina. Como defensas presenta almenas y restos de matacanes o de una corsera en el frente oriental del área palatina, aunque es destacable la ausencia de troneras u otras defensas relacionadas con la utilización de la pólvora.

Los restos más antiguos corresponden al "Hisn" islámico de Perpuxent (siglo XII), donado por el monarca Jaime I a D. Gil Garcés de Azagra en el año 1260 y cedido en 1288 al Temple por D. Arnaldo de Romaní. Con la desparición de la Orden pasó a formar parte de los territorios de la Orden de Montesa en el año 1319. Bajo su dominio el antiguo castillo islámico se transformó en el actual, dotándole del área palatina, propia de las necesidades feudales o señoriales.

Por los restos constructivos existentes hoy en día, es muy posible que el castillo se abandonase en el siglo XV. Hoy está necesitado de una seria intervención arqueológica y de restauración.

(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

domingo, 3 de marzo de 2013

Castillo de Pazuengos

Pazuengos es un municipio de la comunidad autónoma de La Rioja (España), situado al pie del monte San Lorenzo, entre Ezcaray y San Millán de la Cogolla.
Su historia nos habla de enfrentamientos medievales entre castellanos y pamploneses/najerinos alrededor de un castillo fortificado, construido en el siglo X para defender las tierras conquistadas a los musulmanes y del cual no queda resto alguno.
Sancho IV el de Peñalén y Sancho II de Castilla, respectivamente. Para evitar el recurso a una guerra, siempre más devastadora, se acostumbraba a ventilar las disputas mediante un Juicio de Dios u Ordalía en un combate, generalmente a muerte, entre dos caballeros o campeones, uno por cada parte, celebrado en terreno neutral ante cuantos espectadores quisiesen acudir y en un lugar que recibía el nombre de liza, o lugar de la lid. Los pamploneses/najerinos eligieron a Jimeno Garcés, un gigantón que había matado en estos duelos a más de treinta competidores. Los castellanos estuvieron representados por Rodrigo Díaz de Vivar, alférez o armiger del rey. La pelea comenzó a caballo y prosiguió a pie,
La lucha duró más de una hora, derrotando Rodrigo a su rival con un golpe mortal y pasando Pazuengos a propiedad de Castilla.

sábado, 2 de marzo de 2013

Castillo de Santacara


El Castillo de Santacara se localiza en el municipio de Santacara , en la provincia y comunidad autónoma de Navarra , en España.

Historia - El castillo fue erguido el siglo XIII. Cuando la Navarra peninsular fue anexionada a  España, durante el reinado de Fernando, el Católico, después de la invasión castellano-aragonesa de 1512 por las tropas de Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez de Quiñones, 2° duque de Alba, el Cardenal Cisneros ordenó, por decreto, la destrucción de las torres de todos los castillos de Navarra. Este de Santacara no escapó a la destrucción, ocurriendo lo mismo con los de Javier Olite (el palacio real).

De este modo, del primitivo conjunto, sólo subsisten actualmente los restos de una torre, conocida como Torre de Santacara.

Estos vestigios se encuentran bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de Abril de 1949 , y de la Ley n° 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

viernes, 1 de marzo de 2013

Castillo de Coruña del Conde


El Castillo de Coruña del Conde –situado en la provincia de Burgos, España- es una antigua estructura que data del siglo X y que actualmente se encuentra en estado de ruinas. Nace en un período de repoblación del Valle del Duero, como una iniciativa de García I de León –primer rey del Reino León-. En primera instancia funcionó como fortaleza, en las cercanías de una antigua ciudad romana.

Entre los personajes más notables que en él estuvieron se encuentra Almanzor – un político y militar andalusí -, quien llevó a cabo modificaciones en el castillo como: el levantamiento de una nueva torre principal y un paramento permanente, como punto de salida para los ataques contra reinos cristianos.

Sin embargo, con el pasar de los años, y luego de finalizadas las constantes invasiones, el castillo disminuye su función defensiva, por consiguiente, entra en un extenso período de abandono para encontrar en el estado de ruina que conocemos hoy día –transformándose en una cantera de piedra labrada-.

Finalmente, no es hasta el siglo XXI cuando se inicia un proceso de restauración del castillo, quedando el proceso a medias por falta de fondos públicos. Como resultado de dicha situación, en la actualidad el inmueble está siendo vendido –o prácticamente regalado- a quien pueda comprometerse a conservarlo y continuar con la restauración

(datos y foto de ARQHyS)