Selección por provincias

domingo, 28 de julio de 2013

Castillo de Salvatierra

Situación
El castillo de Salvatierra se encuentra situado sobre un pequeño montículo a los pies del monte volcánico de Atalaya, a unos 5 km de la localidad de Calzada de Calatrava, al sur de la provincia de Ciudad Real.
Se halla próximo al castillo-convento de Calatrava la Nueva y cerca de él pasa una de las más importantes vías naturales que cruzan Sierra Morena y unen la Meseta Central con la Depresión del Guadalquivir.
El acceso al castillo puede realizarse por la carretera local que lleva desde Calzada de

Calatrava a Belvís. Tras pasar el puerto de Calatrava, y en el lado izquierdo, puede verse el castillo sobre un cerro de rocas frente al castillo-convento de Calatrava la Nueva.

Historia
El castillo de Salvatierra fue construido por los musulmanes en torno a los siglos X u XI sobre otra construcción existente de origen romano. Fue conquistado por los cristianos en el año 1198, siendo recuperado por los musulmanes en el 1211 y reconquistado definitivamente por los cristianos en 1226.
Tuvo una gran importancia estratégica, puesto que suponía para los cristianos un excelente observatorio militar que estaba rodeado de otras pequeñas fortificaciones cercanas, como las de Castilviejo, Castillejo de Don Alonso y La Mojina y para los musulmanes el control de las fuerzas cristianas que se dirigían hacia Al-Ándalus.


Descripción y características
Quedan restos de dos recintos amurallados con un patio entre ambos y dependencias de las que se pueden apreciar algunas bóvedas de cañón completas. En el ala suroeste del castillo se eleva la torre del homenaje, de unos 12 metros de altura y construida con cuarcita y piedra volcánica unidas por argamasa de cal y arena.


Estado de conservación
El castillo de Salvatierra se encuentra en estado de ruina progresiva y su titularidad es privada. Está protegido por la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

viernes, 26 de julio de 2013

Castillo de Tordehumos

Localización
El castillo de Tordehumos se alza sobre una muela de tierra denominada Santa Cristina, ligeramente alejada de la actual población de Tordehumos, en la provincia de Valladolid. Esta pequeña localidad está situada a la orilla del río Sequillo, al noroeste de la capital, cerca de Villagarcía de Campos y Medina de Rioseco. Se encuentra cerca de la provincia de Zamora, con la que establece una relación fluida.

Historia
Tordehumos cuenta en su término con restos arqueológicos prehistóricos, de la antigüedad y medievales. Su nombre se menciona por primera vez en un documento del año de 974 con el nombre de Antero de Humos.

Gracias al monarca Alfonso VIII, Tordehumos vivió siglos de esplendor cuando en torno a su castillo se reagruparon las aldeas vecinas. Así se reforzó el poder territorial de Tordehumos, un pueblo amurallado, con seis parroquias y dependiente del dominio del castillo, y que tanta influencia ejercía sobre la zona.
En el año 1194 los monarcas Alfonso VIII, castellano, y Alfonso XIX, leonés, firmaron el tratado de Tordehumos, por el que se pacificaba la zona y se establecían las bases para una futura unión de los reinos, que fue consolidada en el año 1230 con Fernando III, el Santo.
En el reinado de Alfonso X era señor de la villa Juan Núñez de Lara. En los tiempos de Pedro I se la llamó Oterdefumos y era de realengo. En el año 1475 figuraba como Señor don Diego Hurtado de Mendoza. Acuña y Pedro Girón estuvieron en su castillo que poco después fue desmantelado. En el año 1646 contaba con 220 vecinos. Dado que la población de Tordehumos fue propiedad de diferentes señores y reyes, hay en ella una fuerte impronta medieval, pero en la actualidad tiene menos de 500 habitantes.
El nombre Tordehumos hace referencia a las señales de humo que se hacían desde su torreón.

Estado de conservación
Sólo quedan algunos restos. El enorme castillo de Tordehumos, la despoblación y el seco paisaje le dan a veces al pueblo un aspecto fantasmagórico.

El ayuntamiento de Tordehumos ha llevado a cabo un macroproyecto para la recuperación de las laderas del castillo y el acceso a la muralla, con el fin de convertirlo en el gran mirador de la Tierra de Campos, poniendo en valor no sólo los aspectos históricos-culturales sino como privilegiado mirador de las grandes extensione

s cerealistas.

Visitas
Se puede subir al castillo a través de una pista con poca pendiente y unas escaleras bien

integradas en el entorno. El trayecto cuenta además con paneles explicativos de la vegetación de la zona y del tratado de Tordehumos, así como mapas indicadores en la parte más alta del castillo, destacando los lugares de interés de los alrededores del pueblo.

jueves, 25 de julio de 2013

Castillo de la Iruela

El Castillo de la Iruela, es un castillo de origen árabe-medieval, que se encuentra en la localidad de La Iruela, en la comarca del Alto Guadalquivir, Provincia de Jaén, situada en la comunidad autónoma de Andalucía, en España.

Situación
El Castillo está situado en lo alto de un abrupto risco en pleno Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas.


Historia y características
El castillo fue construido por los árabes, los primeros cimientos son pre-bereberes y sobre éstos fueron construidas las estructuras de calicanto aunque fue conquistado y ampliado en su estructura en el siglo XIII por los cristianos, de ahí que se conozca que fue sede de la orden de los caballeros templarios.

Uno de los elementos que destacan es su torre del homenaje
Fue declarado Monumento Histórico en 1985.
Actualmente, entre el castillo y la peña se ha creado un foro o anfiteatro donde tienen lugar actividades artísticas, siendo reconocidos los espectáculos pirotécnicos realizados en él con motivo de las fiestas de agosto, en honor a la Virgen de los Desamparados.
Dentro del recinto del castillo se ubica la Iglesia de Santo Domingo que se construyó por orden de Don Francisco de los Cobos, en honor al patrón de La Iruela: Santo Domingo de Silos.


(Datos y foto según Wikipedia)

miércoles, 24 de julio de 2013

Castillo de Olmillos de Sasamón

La villa de "Olmiellos" acredita notable antigüedad. Aparece  citada en las fuentes históricas en el año 1102. En su solar se registran obras arquitectónicas que nos mueven a pensar que la villa tuvo destacado protagonismo en la historia regional durante la Baja Edad Media. La iglesia parroquial de La Asunción y el castillo de los Cartagena son expresión de la importancia que alcanzó el lugar en la decimosexta centuria.

Reseña histórica
Las obras se iniciaron en la primera mitad del siglo XV. Su impulsor fue Pedro de Cartagena, perteneciente a una familia de origen judío que alcanzó notable poder en Burgos, llevando al obispado a varios de sus miembros. Parece que el impulsor de la obra no la vio concluida. Un nieto de aquel, también llamado Pedro, debió ser el artífice de su conclusión, que se hizo efectiva con el fin de la decimoquinta centuria.


Características arquitectónicas
La proyección de su silueta sobre el plano dibuja un cuadrado con cubos estilizados en tres esquinas y una torre rectangular dispuesta de manera diagonal en la cuarta. Descendiendo al detalle observaremos que esta configuración general debe matizarse advirtiendo que dentro de la silueta básica cuadrada se inscribe un rectángulo, correspondiente a la mitad de la planta, en el que se instalaron dos garitones volados con parapeto almenado alto sobre matacán y una ladronera intermedia.  La incisiva pluma del tratadista Cooper resalta el carácter teatral de los complementos defensivos, propio de la arquitectura militar del siglo XV. Todo el recinto interior se rodeaba con barrera defensiva, cuyos vestigios cumplen, hoy, una función meramente testimonial. La torre de disposición transversal que se incrusta en uno de sus ángulos es, al parecer, posterior a la obra central. Se ha sugerido que debió emplearse como caballeriza. Todo el conjunto se realizó con sillería de talla poco cuidada.


Estado de conservación
Tras su restauración luce un aspecto de saludable consolidación. Ha conservado casi íntegra la estructura de su recinto interior.


(Los castillos y fortalezas de Castilla y León - Carlos M. Martín Jiménez)

martes, 23 de julio de 2013

Torre de Tamames

Desmochada, aislada de la villa aledaña y engullida por la arboleda y la orla de setos arbustivos que la circundan, la torre de Tamames nos ofrece interesantes vestigios arqueológicos - que algunos historiadores han catalogado como visigodos -, en algunos materiales reaprovechados de obra anterior de naturaleza no bien conocida.

Reseña histórica
No disponemos de reseñas documentales que puedan orientarnos acerca del origen de este sobrio torreón fortificado. La desaparición del remate superior de la torre ha privado a los historiadores de la posibilidad de contar con un importante elemento de interpretación para arriesgar un pronóstico fiable sobre su datación, que en todo caso no parece ser anterior al siglo XIV. Las referencias del catastro del Marqués de la Ensenada, extractadas por el tratadista Pinilla González, nos indican que perteneció a Don Francisco Godínez de Paz.


Características arquitectónicas
Los restos del edificio que han llegado hasta nosotros se reducen a un sobrio torreón de planta rectangular. Su emplazamiento, en una llanura hundida aledaña a la población, y la instalación del vano de ingreso a ras de suelo no facilitan la estrategia defensiva. Se nutre su fábrica de mampostería granítica, que se refuerza, en puntos estratégicos, con sillería de tosca talla. La torre disponía de estancias separadas en tres alturas. El elemento más interesante del conjunto es, sin ninguna duda, la misteriosa puerta de acceso. Se conforma con sendas pilastras o jambas monolíticas que soportan imponentes ménsulas de granito bermejizo. Sirven de soporte a un dintel decorado con singulares motivos ornamentales, entre los que se perciben con rotunda claridad una torre almenada, una roseta de espuela , una cruz patada y un relieve de billetas. Encima del llamativo dintel encontraremos un sillar alargado también profusamente decorado. No parece que pueda dudarse de que se trata de elementos reaprovechados, cuya datación resulta dificultosa   Algún historiador ha aventurado un  pronóstico de adscripción visigoda para alguno de los componentes del llamativo conjunto,
mientras otros retrasan la factura del dintel hasta el siglo XIII.


Estado de conservación
Es de propiedad particular. La parte que ha resistido el paso de los siglos se encuentra aparentemente consolidada.


(Los castillos y fortalezas de Castilla y León - Carlos M. Martín Jiménez)

lunes, 22 de julio de 2013

Castillo de Santa Isabel - Pasajes

El castillo de Santa Isabel, se halla situado en el canal de entrada al puerto de Pasajes, en el lado de San Juan (Donibane). Para proteger el puerto de los posibles incursiones militares y piratas, el emperador Carlos I, mandó construir esta fortaleza, hoy día en ruinas, y una torre en el lado de San Pedro, que se construyó primero y que perduró hasta hace relativamente poco.
Una vez acabada la torre de San Pedro, el castillo hubo de esperar hasta 1598 para que el Ingeniero Mayor Tiburcio Spanocchi plantease su construcción, que por falta de medios económicos, hubo de postergarse el proyecto hasta 1615, que volvió a retomarse el asunto aprovechando la visita del rey Felipe III, que iba hacia la Isla de los Faisanes, en la frontera francesa, para la entrega de su hija doña Ana de Austria y al recibimiento de la princesa Isabel de Borbón, en cuyo honor bautizaron el castillo.
Aún así el castillo hubo de esperar hasta 1621, reinando ya Felipe IV, para que se empezara a construir en las inmediaciones del viejo molino de Churrutella (Txurrutella-errota). Pero una vez más, la falta de medios económicos impidió que la fortificación fuera terminada, construyéndose únicamente la base de la plataforma de artillería.
Las obras se reanudaron pero se volvieron a paralizar nuevamente en 1633 por desacuerdos entre los ingenireros encargados de su construcción.
El castillo de Santa Isabel, era casi inexpugnable por mar, pues sus 12 cañones defendían y enfilaban muy bien la entrada del puerto, aunque no podían dar la menor protección a los buques que buscaran refugio en él, porque éstos podían ser perseguidos hasta la misma bocana del puerto, donde las peñas de Arando les protegían del ataque de la artillería.
En cambio por tierra era incapaz de defenderse del más ligero ataque. En 1638 el ejército francés al mando del príncipe Condé bajaron de Jaizquibel y conquistaron con suma facilidad el inconcluso castillo y en 1719 volvió a ser tomado por las tropas francesas, que realizaron en él algunas modificaciones de importancia.
Durante la Primera Guerra Carlista, el almirante inglés Lord John Hay, quien estuvo en la zona apoyando al bando liberal, mandó construir un fuerte sobre el monte Arrobi o Arrokaundieta a cuyos pies se encuentra el castillo de Santa Isabel, con el fin de protegerlo de los ataques desde Jaizquibel. Parece ser que este fuerte pudo ser el llamado "fuerte de Colón" o "reducto de Isabel", aunque debió tomar pronto el nombre de Lord John Hay, pués cuando se levantó en las inmediaciones el actual fuerte en la última Carlistada, conservó la denominación anterior.
El frente marino estaba formado por un grueso muro quebrado de seis tramos dotados de desigual longitud y orientación que sostenía el terraplén de la plataforma principal. En el sector de parapeto que miraba directamente hacia la embocadura del canal del puerto se abrían cuatro cañoneras y, bajo ellas, otras tres más se abrían en otras tantas casamatas subterráneas. Una garita de vigilancia quedaba inserta en la confluencia de dos lienzos de muralla.
El frente de tierra estaba formado por una elevada muralla, sobre la que podía permanecer la tropa a cubierto de un débil parapeto. La misma estaba constituida por nueve cortos lienzos de distinta orientación que entre sus requiebros permitían el acomodo de un pequeño edificio (alojamiento del capellán y, más tarde, cuartel de artillería). Al abrigo del mismo muro, pero partiendo de menor altura, se encontraba un edificio de mayores dimensiones, planta rectangular y cuatro pisos de altura que sirvió de cuartel.
El castillo de Santa Isabel dejó de prestar servicio en 1867, aunque fuera utilizado posteriormente en las Carlistadas. La plataforma artillera, principal elemento del castillo, fue destruida por los trabajos emprendidos en la primera mitad del siglo XX para mejorar el canal de entrada al puerto.
Actualmente los restos bien conservados del antiguo castillo o fortaleza de Santa Isabel, se levantan recortados contra la montaña y hundiendo sus cimientos en ella. Ha perdido su aspecto de fortaleza y hoy se reduce a unos sólidos muros, de sillar de arenisca, de unos dos metros de anchura, y a algún torreón aislado. Estos muros son completamente ciegos, y en algunas partes alcanzan gran altura. En el interior de esta fortaleza se ha edificado una vivienda particular

domingo, 21 de julio de 2013

Torre de Villares de Yeltes

El sosiego ha hecho presa en este lugar. Queda a trasmano de las rutas de mayor trasiego y su gente se desenvuelve con ese ritmo vital - perdido en casi toda nuestra geografía - que invita a disfrutar pausadamente del ambiente urbano tradicional y de los interesantes vestigios de la historia notable, que también aquí quiso dejar huella de su paso.

Reseña histórica
A falta de referencias documentadas, los historiadores se fijan en su estructura para presumir que ésta es una de tantas torres señoriales que se levantaron en Salamanca durante el siglo XV.


Características arquitectónicas
Tiene planta rectangular y su fábrica se sirve de oscura mampostería, que cede su protagonismo al sillarejo para la composición de un digno remate angular. El aspecto más llamativo del conjunto radica en la peculiaridad de la coronación de la almena, cuya forma piramidal nos permite presumir atribuciones jurisdiccionales. El tratadista Pinilla González compara la disposición de los elementos que conforman la puerta de entrada con la solución elegida en Tamames, si bien en Villares las jambas se descomponen en tres piezas y el dintel, también soportado por ménsulas pareadas, no muestra caracteres tan expresivos.


Estado de conservación
Conserva lo esencial de su estructura externa. La aparente buena ligazón en su entramado de mampostería no parece sugerir la inminencia de la ruina.


(Los castillos y fortalezas de Castilla y León - Carlos M. Martín Jiménez)

viernes, 19 de julio de 2013

Castillo de Huete

El castillo de Huete, también denominado alcazaba de Wabda y castillo de Luna, es un castillo medieval, al noroeste de la ciudad de Huete (Cuenca) y al oeste del barrio de Atienza de dicha localidad. Ocupa lo que fue un importante enclave geoestratégico desde el que se domina una amplia zona hasta la sierra de Altomira al oeste, desde el valle del río Mayor hasta las alcarrias de Sacedón hacia el norte, la entrada hacia la serranía conquense al este y los primeros cerros de la Manchuela al sur.

Descripción
Es un castillo de cerro, de tipo alcazaba y de planta rectangular muy alargado, siguiendo la forma de norte a sur del mismo cerro sobre el que se asienta. Para su construcción se utilizó piedra en sillarejo, quizás aprovechando también el material de la antigua ciudad romana de Opta (cerro Albaráñez). Se rodeó de quince torreones y se alzó un decimosexto intramuros. La torre sureste, restaurada en parte en el siglo XX, fue la mayor de la alcazaba con una altura de unos 12 metros y un diámetro de unos 22. Los muros que surgen de la torre principal ostentaron otras torres emirales (siglo IX) y califales (siglo X) menores, de unos 4 metros de altura y 3 de profundidad, formadas por tizones con talud de tres escalones en sus partes inferiores. De la torre situada al norte partiría la muralla con cinco torres que rodearía la población hasta enlazar con el extremo sur del castillo. En su interior se asientan cinco silos y un aljibe de unos 25 m² de superficie dividido en dos compartimentos.

Historia
Restos de la Edad de Bronce hallados en la zona dan cuenta de un posible asentamiento prerromano en la zona. Claudio Ptolomeo citaba en su Geografía un asentamiento celtibero a la que denominó Istonium, siendo una de las posibles ubicaciones de este castro celtibero el cerro de Alvar Fáñez.
En el siglo VI a.c., los romanos situaron en su cima Julia Opta (en castellano actual, 'recinto fortificado' o 'plaza fuerte', dando constancia al carácter fortificado del asentamiento) del cual aún queda algún resto. Este asentamiento romano tuvo cierta importancia debido a la explotación del yeso especular, muy abundante en la comarca.
La decadencia de Roma lleva al gobierno a los visigodos a finales del siglo V d.c., que poco dejaron legado en la antigua Opta.
Ya en el siglo VIII los bereberes llegan a la antigua Julia Opta y sobre sus restos Al-Mutamid, rey taifa de Sevilla, funda en el siglo IX Wabda (en el castellano actual 'río' o 'valle', dando referencia al valle del río Borbotón hacia el que se extiende Huete) y se levanta la alcazaba sobre el cerro de Álvar Fáñez.
Es en 1150 -las crónicas de la época datan en el 19 de julio- cuando Wabda cae en manos cristianas de manos de las tropas del rey Alfonso VII de Castilla. Se daría entonces lugar a la ubicación actual de Huete, cuyo poder se disputarían los Castro y los Lara en 1164, recayendo la batalla en favor de los últimos. La alcazaba sufre reformas a lo largo de este siglo X y queda convertida en el castillo de Luna. Todavía este castillo tendría un último cometido en 1174 cuando los almohades sitiaron a Huete en el castillo, donde el pueblo resistió produciendo así la huida de los sitiadores. El desplazamiento al sur del frente de batalla entre los reinos cristianos y los musulmanes dejó en un segundo plano, por inutilidad, el castillo de Huete cayendo en el incipiente abandono en el cual se encuentra en la actualidad.

Propiedad y estado de conservación
El castillo de Huete es de propiedad municipal y de acceso libre a través de un ancho camino que sale desde la parte más alta del barrio de Atienza y que concluye en la cima del cerro, donde se sitúa el monumento del Sagrado Corazón de Jesús asentado sobre un gran pilar realizado con piedras extraídas del propio castillo. Tan solo quedan algunos muros en pie, restos de la muralla que circundaba el pueblo y el torreón reconstruido en el extremo sureste, así como algunas dependencias en su interior correspondientes a silos, aljibe y canalizaciones.

jueves, 18 de julio de 2013

Castillo de l'Escarp

Localización
El castillo de Escarp se encuentra en el municipio de La Granja d'Escarp, en la comarca de Segriá de la provincia de Lérida.
Historia
Este castillo de procedencia islámica fue cedido a Ramón Berenguer III por su alcaide almorávide Avifelle hacia el año 1120. La plaza de éste castillo fue tomada por la fuerza por Rodrigo Diaz de Vivar el Cid el 1082.
Estado de conservación
Se encuentra en estado de ruina.

(Datos de MonumentalNet)

miércoles, 17 de julio de 2013

Castillo de Aviados - Valdepiélago

El castillo de Aviados es una fortaleza española situada en las cercanías de esta localidad, en el municipio de Valdepiélago, en León. Fue propiedad de la Casa de Guzmán, y resultó destruido por orden del rey Carlos I de España al término de la revuelta comunera, como castigo a la participación en ésta de sus propietarios, en especial Ramiro Núñez de Guzmán, al que consideraba principal organizador y responsable del alzamiento comunero.
Situado en una posición inexpugnable sobre una gran roca caliza, constaba de tres recintos amurallados rodeando un torreón rectangular en la cima, siendo considerado uno de los castillos más fuertes y seguros de León. Se halla totalmente en ruinas.


Historia
Aunque es común atribuirle gran antigüedad, el castillo de Aviados debió ser construido a finales del siglo XI, coincidiendo con las primeras referencias documentales. Fue residencia ocasional de la reina Urraca I de León durante su turbulento reinado (1109-26).
Estimado solar primitivo de la antiquísima casa de los Guzmanes de León, en realidad fue adquirido por esta familia a finales del siglo XIII. Durante el reinado de Sancho IV de Castilla, era señora de Aviados María Ramírez de Cifuentes, hija de Ramiro Froilaz de Cifuentes y Teresa de Lara; que se casó con Juan Pérez de Guzmán, hijo de Pedro Núñez de Guzmán]] y Urraca García de Villamayor, señores de Toral, por lo que el señorío pasó a la casa de Guzmán en su descendencia, hasta el año 1837. Los Guzmanes de Toral lo usaron como residencia de verano.
En 1467, el pretendiente "Alfonso XII" confiscó sus feudos -entre ellos Aviados- a Gonzalo Núñez de Guzmán, entregándoselos a su archienemigo Diego de Quiñones, conde de Luna.
Sin embargo, la situación se invirtió cuando los Quiñones tomaron partido por Juana la Beltraneja, y el Guzmán por Isabel la Católica durante la Guerra de Sucesión Castellana, de modo que recuperó sus propiedades con la victoria de esta última.
En 1484 el joven Ramiro Núñez de Guzmán se enfrentó al poderoso Almirante de Castilla, lo que provocó su destierro en Portugal. Le acompañan en Évora y Santarém sus vasallos montañeses quienes, dirigidos por su señor, salvaron al rey portugués Juan II de una traición y revuelta nobiliaria. El rey, agradecido, intercedió ante los Reyes Católicos que le perdonaron y restituyeron sus bienes. Las regencias tras la muerte de Isabel la Católica fueron su momento de mayor poder. Sus hijos sirvieron al infante Fernando. Por ello, en 1520 apoyó la rebelión de las Comunidades de Castilla.
Tras el fracaso y represión de la revuelta, el castillo de Aviados fue finalmente destruido por órdenes del rey Carlos I de España, como castigo a sus propietarios, que huyeron a Portugal. Amnistiados, en 1532 el ya emperador Carlos ordenó la devolución de los bienes a Martín Núñez de Guzmán. El castillo de Aviados no fue reconstruido.

lunes, 15 de julio de 2013

Castillo del Ferral - Santa Elena

El Castillo del Ferral (llamado también Castro Ferral), está situado en Sierra Morena, en el término municipal de Santa Elena, en el puerto del Muradal o de La Losa (Jaén), paso histórico entre Andalucía y La Mancha. Su nombre en las crónicas árabes es Hisn el 'Iqáb. Está declarado Bien de Interés Cultural, conforme al decreto de 22 de abril de 1949.

Descripción
Se trata actualmente de un yacimiento arqueológico bastante complejo, con vestigios de fortificación en tierra, tapial y mampuesto. Existen restos de muros y torres en sus lados oeste y sur-oeste, con un núcleo central de cal y arena, de 1,65 m de anchura, y ligeros vestigios de un aljibe. Algunos autores datan la parte más antigua (la de tierra), con anterioridad al período almohade.


Historia
Con frecuencia se confunde este castillo con el de las Navas de Tolosa, incluso desde épocas antiguas aunque se trata de dos fortalezas diferentes. Esta confusión puede derivar del hecho de que, en vísperas de la batalla de las Navas de Tolosa, esta fortaleza del Ferral fue abandonada por sus defensores almohades ante el avance cristiano.
La primera referencia histórica sobre este castillo, data de 1169, cuando fue conquistado por la Orden de Calatrava, aunque luego volviera a manos musulmanas.

sábado, 6 de julio de 2013

Castillo de Guadalerzas - Los Yébenes

Localización
El castillo cristiano de Guadalerzas se encuentra en el valle de Guadalerzas, a 18 kilómetros de la población de Los Yébenes, al este de la provincia de Toledo.

El castillo se encuentran junto a la carretera N-401, entre las localidades de Los Yébenes y Fuente del Fresno, a unos 18 kilómetros de la primera. Frente a una antigua posada que hay pasada la vía férrea en dirección a la localidad de Fuente el Fresno (provincia de Ciudad Real), surge a la izquierda un camino que va a dar a un cancela, a pocos metros se encuentra la antigua fortaleza, y para poder acercarse hay que cruzar el río Bracea por un puente y seguir el camino empedrado que conduce hasta el castillo-hospital.

Historia
Dos castillos, uno árabe y otro cristiano, se sucedieron en el paso o Congosto de Guadalerzas, clave en el camino a la Córdoba musulmana, y tuvieron la misma misión aunque su objetivo fuera de signo contrario.

En el siglo XII, y una vez conquistado el paso y sus defensas por Alfonso VI, la Orden de Calatrava levantó el nuevo castillo con la finalidad de ser usado como hospital. Debió estimarse insegura la vieja fortaleza árabe, por lo que se levantó el castillo actual. En 1178 el castillo ya estaba construido, por lo que se abandonó completamente el castillo musulmán. Cuando la frontera se estableció en Sierra Morena, el castillo comenzó a ser explotado económicamente por la orden. Fue utilizado por las tres órdenes existentes en la zona, la de Calatrava, la del Temple y la de San Juan. Posiblemente se eligió este emplazamiento por localizarse cerca de la zona de combate pero al mismo tiempo protegida de ataques enemigos.
En 1572 Felipe II vendió el castillo al Cardenal Silíceo, que lo convirtió en colegio de doncellas nobles, modificando la estructura en algunos de sus puntos.
Con la desamortización del siglo XIX fue vendido a un particular, que lo acondicionó como vivienda y casa labor.

Descripción
De los dos castillos, el cristiano es el más moderno, y se encuentra casi completo en su exterior. Está bien conservado, pudiéndose observar numerosos detalles. Posee una gran torre del homenaje rectangular rodeada por murallas con torres cilíndricas en sus ángulos. En la entrada se encuentra la iglesia barroca. Posee numerosas habitaciones, algunas con chimeneas y en el patio existen algunas viviendas.
Estado de conservación
Este interesante castillo se conservó en buen estado hasta la guerra civil, estando ahora totalmente abandonado, y de seguir así, dentro de algunos años tan solo podremos hablar de restos, como sucede con tantas estructuras del patrimonio histórico nacional.


(Datos de Monumentalnet - Foto de: Alberto Conde Oya )

viernes, 5 de julio de 2013

Palacio de Saldañuela

El conjunto ha sufrido un profundo proceso de transformación, que ha acarreado la introducción de elementos que desvirtúan su aspecto original, como la eliminación del almenado de la torre y la instalación de un tejado piramidal deprimido.

Reseña histórica
El conjunto revela dos fases constructivas netamente diferenciadas. La torre debió erigirse en el siglo XV, centuria en la que perteneció al duque de Arévalo. La construcción del palacio fue ordenada, en la segunda mitad del siglo XVI, por doña Isabel Osorio, a quien los historiadores atribuyen la condición de amante de Felipe II. Entre la nómina de propietarios subsiguientes figura el linaje Fernández de Velasco.

Características arquitectónicas
Palacio y torre son componentes de edificación independiente. La torre es muy sobria, de planta cuadrada. En origen se remataba con almenas. Tras el incendio que la devastó a finales del siglo XVIII fue reconstruida y reformada. Ni la alhajada ventana geminada ni los restantes elementos ornamentales que se aprecian en sus muros corresponden, según salta a la vista, a la fábrica original.
El palacio se abre al exterior mediante hermosa galería porticada de dos plantas con arcos rebajados de diseño próximo a los escarzanos.

Estado de conservación
Ha sido completamente restaurado. Es propiedad de una Caja de Ahorros.

(Los castillos y fortalezas de Castilla y León - Carlos . Martín Jiménez)

miércoles, 3 de julio de 2013

Palacio de los Orduña - Guadalest

La Casa fue construida después del gran terremoto de 1644 que asoló la comarca y arruinó las dependencias del castillo.
Fue levantada por la Familia Orduña, estirpe de origen vasco que había llegado a El Castell de Guadalest como gente de confianza de los Cardona, Almirantes de Aragón. D. Sancho de Cardona recibió en 1542 el título de Marqués de Guadalest. Los Orduña estuvieron al servicio de los marqueses como alcaides de la fortaleza y gobernadores de sus estados.
La casa fue incendiada y saqueada durante la Guerra de Sucesión (1708). En 1756, D. Pedro Antonio Buenaventura de Orduña y García entró en la Orden Militar de Santiago consiguiendo de esta manera acceder al estamento nobiliario.
La familia procuró a sus miembros, no solo relaciones económicas o de influencia social, también la mejor y más sólida formación cultural que fuera posible adquirir en la segunda mitad del S. XVIII y a lo largo del S. XIX. Entre sus miembros encontramos, fundamentalmente, abogados y militares.
Las dependencias de la casa se corresponden con el momento de máximo esplendor e influencia de la familia Orduña, ejercida a través de D. Joaquín Mª. de Orduña. La decoración se adapta a los gustos estéticos de la burguesía que vivió los avatares políticos de la segunda mitad del S. XIX. No podemos olvidar que esta edificación siempre fue una casa grande en un pueblo pequeño, inmersa en un ambiente rural y endogámico, muy alejada geográficamente de influencias capitalinas más al día en los cambiantes gustos estéticos.
La casa ocupa un solar irregular. Por una parte se apoya y sobremonta la peña y por la otra llega a ocupar espacios por encima de las capillas de la iglesia parroquial contigua. La edificación se soporta mediante muros de carga de mampostería.
Madera, yeso y losetas de cerámica forman parte de la construcción. Posee cuatro niveles y una cambra a los que se accede por medio de varias escaleras. La planta baja estaba conformada por una gran sala de entrada, bodega, cocina, comedor, despensas, corrales, caballerizas y pajar. Los restantes niveles estaban ocupados por diferentes dormitorios y dependencias.