domingo, 26 de enero de 2014

Torre de los Guzmanes - Caleruega

Religiosos dominicos regentan un monasterio cuyo patio nos reserva la sorpresa de contar con una auténtica reliquia de la arquitectura militar medieval. La tradición mantiene que en sus estancias nació Santo Domingo de Guzmán. Por dicho motivo, y tras su pertinente restauración, los titulares del conjunto monástico instalaron en sus estancias un museo dedicado a la vida del santo fundador de la orden.
Reseña histórica
La mayoría de los tratadistas sitúan su origen en e l siglo XII. Otros estudiosos sugieren la posibilidad de que se elevara en pleno siglo X. Lo cierto es que el edificio cuenta con una ventana geminada que se enmarca con arcos de herradura ultra sobrepasados tallados en piedra, cuya estilística nos aporta, a primera vista , sugerencias mozárabes que pueden catalogarse como inequívocas. Algún autor interpreta, sin embargo, este vestigio como obra reveladora de influencia mudéjar. Existen, cuando menos, argumentos contrapuestos qu provocan incertidumbre. La primera titularidad documentada del edificio corresponde al linaje Villamayor, que cedió la torre a la orden de Santiago, si bien acabaría recalando, por disposición real, bajo posesión de la orden religiosa dominica
Características arquitectónicas
Tiene planta rectangular y alcanza notoria belleza gracias exclusivamente a la armonía volumétrica, pues su diseño es un canto a la sobriedad . Muestra dos fases de construcción netamente diferenciada s. El bloque inferior toma luces mediante ventana geminada . El tramo superior es más pequeño que el del nivel basal. Se remata con una muy reconstruida almena . Divide su interior en tres pisos y una planta de sótano cubierta con bóveda. Las ventanas abiertas en sus muros nos permiten comprobar su extraordinario grosor.
Estado de conservación
Se integra en un conjunto conventual dominico. Ha sido restaurada y se encuentra en perfecto estado de conservación. Sus dependencias acogen el museo sobre aspectos vinculados a Santo Domingo de Guzmán.

(Los castillos y fortalezas de Castilla y León - Carlos M. Martín Jiménez)

viernes, 24 de enero de 2014

Castillo de Sohail - Fuengirola

El Castillo de Sohail se encuentra situado en plena desembocadura del río de Fuengirola, sobre una pequeña colina aislada que se eleva 38 metros sobre el nivel del mar y en el centro de la Autovía de la Costa del Sol. Esta circunstancia lo convierte en un mirador privilegiado de una amplia franja costera dominada por la Sierra de Mijas y en la que se inscribe el municipio de Fuengirola.
Las magníficas condiciones geográficas de este lugar permitieron, desde época antigua, el continuado poblamiento de sus laderas por púnicos y romanos. Sobre las ruinas de sus asentamientos se edifica, ya en época califal, un primer enclave -quizás una torre almenara- del que subsisten pocos datos arqueológicos y documentales. Posteriormente, en el siglo XII, los almorávides levantan un recinto defensivo de planta irregular, adaptándose a los desniveles del terreno.
En el año 1485 el Castillo de Sohail es ocupado por el ejército cristiano en plena ofensiva contra el reino nazarí de Granada. A partir de ese momento el recinto militar entrará en un inevitable proceso de readaptación de su arquitectura que lo irá acercando a su fisonomía actual.
Pocos años más tarde el castillo pierde su función militar procediéndose a su pública subasta. El paso a manos civiles lo introduce en un periodo de abandono que no se verá interrumpido hasta la segunda mitad del siglo XX.
Las obras de rehabilitación han posibilitado que el Castillo de Sohail sea recuperado como lugar de encuentro de los fuengiroleños con su Historia y como espacio en el que se puede celebrar diferentes actos culturales.

martes, 21 de enero de 2014

El arco de los Gigantes - Antequera

El arco de los Gigantes situado en Antequera (provincia de Málaga) es una construcción realizada por iniciativa municipal en 1585 dentro de los planteamientos del humanismo, al objeto de sustituir un acceso en recodo de la cerca musulmana queriendo evocar con su gran vano de medio punto los arcos de triunfo del mundo clásico.
El Arco de los Gigantes se abre en un muro de más de dos metros de grosor realizado en mampostería, en el que se sitúan inscripciones latinas relativas tanto a la propia Anticaria como a otras ciudades romanas que existieron en sus inmediaciones (Singilia, Nescania, Osqua, etc.) y cuatro grandes lápidas en las que se desarrolla una dedicatoria al rey Felipe II.
El vano, en forma de medio punto, está compuesto por dovelas alargadas de piedra arenisca cuya clave se resalta situando en ella un relieve con un jarrón de azucenas. Éste, con el castillo y el león de la cornisa superior conforman el escudo de la ciudad, que se ofrece a la vista en la cara externa, abierta a la plaza Alta o de la Feria.
Sobre la cornisa se conservan los restos de una escultura romana de Hércules, que dio otro de los nombres con que se designó a la Puerta, además del de Arco de los Gigantes, alusivo a las estatuas de gran tamaño que en ella hubo.
El conjunto ha tenido con el paso del tiempo varias reestructuraciones, retirándosele y reponiéndose luego alguno de los elementos adosados en el momento de su construcción.

lunes, 13 de enero de 2014

Castillo de Villalba de los Alcores

Villalba cuenta con sobria fortaleza cuyo origen venía siendo asociado a la presencia en la villa de Caballeros Hospitalarios y Templarios durante el siglo XII. Las investigaciones más recientes parecen apuntar en otra dirección a la hora de determinar los responsables de su construcción.

Reseña histórica
Tradicionalmente se ha venido asociando su fundación a la actividad de los Caballeros Hospitalarios de la Orden de San Juan de Jerusalén que apoyaron durante el siglo XII al monarca castellano Alfonso VIII en sus pendencias con el reino leonés. Sin embargo, un estudio detallado de su heráldica revela La intervención de Alfonso Téllez de Meneses en la construcción del recinto central. Sufrió importantes desperfectos con motivo del asalto protagonizado a mediados del siglo XV por el Conde de Benavente, quien debió impulsar las obras de su remodelación que se aprecian en bóvedas y cubos artilleros de la muralla. Entre su rico anecdotario histórico destaca la presencia circunstancial en sus estancias del féretro de Felipe el Hermoso, conducido en su desesperado viaje viudal por la reina Juana la Loca.


Características arquitectónicas
Los tratadistas destacan su aspecto "conventual", que achacan a la intervención en su construcción de los técnicos que dirigieron las obras de diversos monasterios cistercienses coetáneos. Así lo ponen de manifiesto detalles como la configuración de los ventanales o la disposición claustral del recinto interno. El asalto del Conde de Benavente - don Rodrigo de Pimentel -, quien tomó el castillo en 1469, debió dañar seriamente la cubierta. Las bóvedas originales fueron sustituidas por otras de cañón. La barbacana que protege y refuerza el recinto interior se levantó, también, en la decimoquinta centuria. Es de lamentar la reciente pérdida de la torre del homenaje, que ha dejado al conjunto huérfano de resaltes sobresalientes. Permanecen en pie, empero, nueve torres que rodean el perímetro.


Estado de conservación
Es de propiedad particular y en su recinto se desarrolló hasta no hace mucho la curación artesanal de unos afamados quesos. Los expertos reseñan la necesidad de una urgente consolidación.


(Los castillos y fortalezas de Castilla y León - Carlos M. Martín Jiménez)

martes, 7 de enero de 2014

Castillo de Villavellid

Castillo de Villavellid
Apartada del núcleo urbano aledaño, la fortaleza de Villavellid muestra su talante sobrio y discreto refugiándose en una ligera depresión aterrazada y encajada entre blanquecinos cerros.


Reseña histórica
La primera cita documentada de la existencia de recinto fortificado en Villavellid consta en el testamento de Doña Elvira de Bazán, quien a comienzos del siglo XV instituía a su hijo Ramiro Núñez de Guzmán heredero de la "villa y casa fuerte de Villavellid". Un trueque hereditario hará que la villa y sus edificios sirvientes pasen a manos de doña Juana Bazán, que emparentó con el linaje de los Almanza. Se atribuye a Diego Almanza el inicio de las obras de construcción de la adusta fortaleza que hoy podemos contemplar.


Características arquitectónicas
Muestra una sencilla planta rectangular rematada por una compacta torre del homenaje cuadrada situada en el ángulo noroccidental, que ha visto decrecer notablemente su altura original. A través de una portada ornamentada con arco apuntado - semicircular en su cara interna - se accede al patio de armas. La elevación de la puerta del homenaje respecto del plano del patio nos invitará a pensar que existió un puente flotante - presumiblemente de madera - por el que se alcanzaba el interior de la torre, que mientras permaneció habitada, se dividió en diversas estancias distribuidas en altura.


Estado de conservación
El recinto central aparece abierto al exterior por el derrumbe de uno de sus muros - antaño muy sólidos, hogaño debilitados, según lamentan los expertos, por la extracción de arcillas del entorno -. La descomposición del muro arrastró en su desplome a uno de los tres cubos cilíndricos angulares que remataban el conjunto. Reclama, desde su discreto emplazamiento, una decidida actuación de consolidación.


(Los castillos y fortalezas de Castilla y León - Carlos M. Martín Jiménez)