Selección por provincias

domingo, 28 de septiembre de 2014

Cerco de Artajona

Recinto monumental que en su origen tenía catorce torres, de las que se han conservado nueve, de forma cúbica y almenada, unidas por la muralla del siglo XII y por un paseo de ronda. 
Donado en 1084 por el obispo de Pamplona a una comunidad de canónigos de Toulouse (Francia), disfrutó de gran prosperidad hasta el siglo XVI en que se disolvió el priorato de Artajona.
Todo el conjunto protege a la iglesia-fortaleza de San Saturnino, que servía de campanario y punto de vigía. Construida en el siglo XIII sobres las ruinas de un templo románico, formó parte de la defensa del conjunto, con sus robustos muros y contrafuertes, entre otros elementos. En ella destaca su monumental portada gótica de finales del siglo XIII, con las imágenes del martirio de San Saturnino y de la reina Juana de Navarra y su esposo Felipe el Hermoso.
En su interior se puede contemplar un retablo gótico realizado de 1505 a 1515, con una talla sedente de San Saturnino, una talla gótica de la Virgen con el Niño y un calvario de estilo gótico hispano-flamenco, con pinturas y abundantes oros.
Otra pieza curiosa es el aljibe medieval, recientemente encontrado en el lado norte de la iglesia.
El proceso de restauración, que ha durado desde el año 2003 hasta el 2009, ha supuesto el colofón a una serie de labores llevadas a cabo desde los años 70 para poner fin al peligro de ruina que presentaba.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Castillo de Zuheros

El castillo de Zuheros pudo tener su origen durante la dominación musulmana aunque las estructuras arquitectónicas conservadas en la actualidad no permiten afirmar este hecho, ya que ha sufrido varias reformas a lo largo de su historia.
Esta fortaleza junto con las murallas de la villa es un buen ejemplo de fortificación bajomedieval que podría encuadrarse entre mediados del siglo XII y mediados del XIII.
En el siglo XVI se edificó el palacio de los señores de Zuheros con un estilo renacentista, cambiando parte de la fisionomía del castillo y de la puerta de entrada.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Castillo de Barajas

El origen del Castillo de Barajas se remonta a finales del siglo XIV o principios del XV, y se vincula a la familia Zapata, que ostentaba el señorío que se extendía por las villas de Barajas y La Alameda. Se ubica en una zona de alto valor arqueológico, donde está constatada la presencia de asentamientos humanos desde la Prehistoria.
Reformado durante el siglo XVI, cuando fue transformado en palacio renacentista, la fortificación constituye uno de los escasos restos de arquitectura militar de la época conservados en el municipio.
Tal y como ha venido ocurriendo con otras edificaciones históricas, tras caer en desuso en el siglo XVIII, el castillo sirve como fuente de material de construcción para los habitantes de la zona, lo que contribuye a su profundo deterioro, especialmente notorio durante el siglo XIX. Años más tarde, el enclave retoma su función militar al ser utilizado como fortín durante la Guerra Civil española, cuando también se construye en la zona un nido de ametralladoras.
El conjunto del Castillo de Barajas se articula a través de dos recintos formados por el cuerpo principal del edificio y el espacio que delimitaba la barbacana. De planta rectangular y esquinas redondeadas, la superficie del castillo escasamente supera los 200 metros cuadrados. Se alza con muros de mampostería caliza y presenta los restos de lo que fueron dos torres. Una de ellas, la torre del homenaje, tiene planta cuadrangular y se levanta en el ángulo noroeste del castillo, mientras que, la segunda, de planta cilíndrica, se ubica en el extremo sureste. El interior del castillo estaba conformado por un recinto con dependencias auxiliares organizadas en torno a un patio, que se complementaban con las estancias de la citada torre del homenaje.
Rodeando el castillo, a unos 4 metros del mismo, se encuentran los restos de la barbacana, de los que únicamente se conservan trozos de relleno del muro de medio metro de altura. Completando el conjunto, se disponía un foso que rodeaba el fortín, del que ha llegado a nuestros días los flancos este y oeste.
Junto con el castillo propiamente dicho y los restos prehistóricos, el conjunto histórico se completa con la Casa del Guarda, un nido de ametralladoras de la Guerra Civil y el panteón que la familia Fernán Núñez construyó en los alrededores en 1898, que todavía se encuentra en uso.
La Comunidad de Madrid  ha colaborado con el Ayuntamiento de la capital, dotando al conjunto de las infraestructuras museográficas necesarias.
Declarado Bien de Interés Cultural el 22 de abril de 1949.

(Turismo Madrid)

martes, 23 de septiembre de 2014

Castillo de Castroverde de Cerrato

El Castillo de Castroverde de Cerrato se encuentra en el municipio del mismo nombre, en la provincia de Valladolid, España. Está bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español, y el acceso es libre.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Castillo de Jódar

Jódar surgió a la sombra de las poderosas murallas de esta fortaleza que ancla sus cimientos en la historia allá por el año 860 y ahora reconvertida en centro de visitantes e interpretación del parque natural de Sierra Mágina.
Sin embargo en algunos de sus sillares aparecieron inscripciones de la época ibera que lo situarían como el castillo más antiguo de Andalucía y que ha pasado por no pocas vicisitudes.
Residencia de los Marqueses de Jódar, cuartel de las fuerzas imperiales de Napoleón u hospital para enfermos de cólera.
Fue declarado monumento histórico en 1985.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Casa-Castillo del Barón de Batres

Aunque posiblemente se edificara sobre una torre o pequeño fuerte musulmán, la fortaleza cristiana se debe sin duda a la iniciativa de Joan Aguiló Romeu, quien poco después de convertirse en 1340 en señor del lugar mandaría iniciar las obras del castillo-palacio, edificio que, a pesar de su sólido aspecto, tendría más carácter residencial que defensivo del pueblo y sus habitantes. Constituye un ejemplo modélico de palacio gótico valenciano. La entrada se realiza por medio de un arco de medio punto y pasando una crujía y un arco carpanel se penetra en el antiguo patio. Este patio es de planta rectangular y a ella se abren, con arcos, algunas estancias laterales, además de encontrarse la escalera por la cual se accedería a la planta principal.
La primera construcción probablemente sería más sencilla y reducida de lo que hacen pensar los restos llegados hasta nosotros, por lo que cabe suponer que el edificio original iría ampliándose y reformándose en siglos posteriores por los sucesivos propietarios.
El castillo, de planta cuadrada, está dividido en dos bloques diferenciados, perviviendo mayores elementos de la parte residencial, de dos plantas organizadas en torno a un patio central descubierto. Todo el recinto estaba amurallado y coronado con almenas, predominando la mampostería y el hormigón, con muros reforzados por contrafuertes en sus paramentos y sillares en las esquinas. En las primeras décadas del siglo XX aún podía verse la sólida torre cuadrada del homenaje, hoy desaparecida como otros muchos elementos, víctimas del expolio, el abandono y la desidia. El estado de ruina es especialmente visible en el interior de la fortaleza, donde se han hundido la totalidad de las dependencias.

(Hispania Nostra)

viernes, 19 de septiembre de 2014

Castillo de Uncastillo

El castillo de Uncastillo esta situado en lo alto de la Peña de Ayllón, con el caserío agrupado a sus pies. Ocupa una superficie de más de 6000 metros cuadrados, guarnecida por un recinto murado. En la zona más alta de la peña otro recinto protege los edificios más emblemáticos, la Torre del Homenaje y el Palacio.

Torre del Homenaje
La Torre del Homenaje se levanta sobre el talud de la peña al norte del recinto. Tiene planta cuadrada y fué construida en piedra sillar en varias fases, la primera en el siglo XI y una posterior a finales del siglo XII o comienzos del siglo XIII. Finalmente fue transformada en el siglo XIV, época en la que se añadió la chimenea que recorre sus tres plantas y la bóveda de crucería de la planta baja. Tiene cuatro plantas, la cuarta convertida en terraza almenada, y sus muros tienen un grosor de 1.10 metros en la planta de abajo. Actualmente alberga entre sus muros el museo de la Torre.

Palacio de Pedro IV
El Palacio gótico de Pedro IV fue construido en el siglo XIV. El edificio tenía dos plantas de salón, divididas en tres tramos cubiertos con bóvedas de crucería sencilla e iluminada por dos grandes vanos de arcos apuntados y fina tracería.
Una torre octogonal adosada al edificio recubre la escalera de acceso a las plantas superiores.
La construcción constituye un singular ejemplo de arquitectura palaciega gótica en Aragón.

(Turismo de Zaragoza)

Castillo de Canillas de Esgueva

El Castillo de Canillas de Esgueva está situado en el municipio del mismo nombre, en la provincia de Valladolid.
En la actualidad sólo quedan dos solitarios torreones.
El castillo defendió la población como parte de la línea estratégica levantada a lo largo del valle. Es a finales del siglo IX cuando se inicia el movimiento de expansión del condado de Castilla de la mano del conde Nuño Núñez, quien había creado en este valle una línea defensiva que le sirvió de avanzadilla sobre las posiciones que ya había conquistado en el valle del Arlanza.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Castillo de Malpica

Situación
El castillo de Malpica se encuentra en el municipio de Malpica de Tajo, al norte de la provincia de Toledo, en la margen izquierda del río Tajo. El río le sirve al castillo de foso por uno de sus lados.

Historia
El castillo de Malpica fue construido sobre una antigua fortaleza árabe del siglo X. Existen datos de su existencia desde el año 1307, cuando eran sus propietarios la familia Gómez de Toledo y fue acondicionado como residencia por sus descendientes. Este castillo ha pertenecido durante generaciones a la aristocrática familia Malpica, descendientes directos de la corona de castilla, familia que reside en España y en Méjico, especialmente en Veracruz.
En 1420 fue lugar de paso de don Juan II de Castilla en su huida, cuando se refugió en el castillo ya que consideró seguro.
En el siglo XVII su interior fue reformado para darle aspecto y acondicionarlo como vivienda palaciega. Entre las obras que se llevaron a cabo destacan las ventanas de los muros y el patio interior, con sus columnas, arcos rebajados y galerías de ladrillo.

Descripción y características
El castillo de Malpica está construido en ladrillo relleno de tierra apisonada, formando un núcleo muy fuerte. Su planta escuadrada, al igual que las torres macizas que hay en las esquinas. La torre del homenaje está situada al suroeste y es la única que sirve de vivienda. Posee un foso en tres de sus lados, ya que el cuarto está protegido por el río Tajo, con contramuros. Las torres y murallas están rematadas por una hilera de merlones cuadrangulares, y hay dos matacanes en el lado que da al río y en la torre principal.

Estado de conservación
El castillo se encuentra en estado muy bueno de conservación. Los Duques de Arión, siempre lo han habitado, cuidado y usado como vivienda. Su interior fue muy reformado en el siglo XVII, cuando fue adaptado para servir como vivienda palaciega. Desde entonces su estado de conservación es perfecto y está amueblado

(Wikipedia)

Baños Árabes de Jaén

Los Baños Árabes de la ciudad de Jaén, conocidos como Baño del Niño (en árabe, Hamman al-Walad) están ubicados en los sótanos del Palacio de Villardompardo. Cuentan con una extensión de 450 m², lo que los convierte probablemente en los más grandes de España,
Fueron construidos en el siglo XI, en 1002, aprovechando los restos de una casa o baño romano con pórtico. Posiblemente reformados en el siglo XII, debido a la presencia de restos de decoración almohade que se conservan en algunas de sus salas.
Tras la conquista de la ciudad en 1246 por Fernando III, El Santo, se siguieron utilizando durante los primeros años de dominio cristiano. Entre los siglos XIV y XV desaparece su función como baño al establecer los cristianos en sus salas unas tenerías, cuyos restos permanecen aún en las Salas Templada y Caliente. Y acabaron llenos de escombros para servir de cimiento al actual Palacio.
A finales del siglo XVI Don Fernando de Torres y Portugal, I Conde de Villardompardo y VII Virrey del Perú, edificó su Palacio sobre los Baños, quedando estos enterrados y ocultos entre los cimientos y sótanos durante los siglos XVIII y XIX, lo que resultó esencial para su mantenimiento.
La última reforma realizada en los baños por la Diputación de Jaén incluye todos los medios de accesibilidad.
A principios del siglo XX, el Palacio pasa a formar parte del patrimonio inmobiliario de la Diputación Provincial de Jaén, que, entre 1901 y 1903, libera el espacio para construir una Capilla para el Hospicio de Mujeres. En 1913, se descubrieron parte de los Baños durante la realización del Catálogo Monumental de Jaén. Cuatro años más tarde los arqueólogos proponen que el edificio se declarase Monumento Nacional, hecho que se produjo en 1931, adjudicándose con el número de Registro General 528.
En 1936, comienzan las obras de restauración bajo la dirección de los arquitectos Leopoldo Torres Balbás y Luis Berges Martínez. Estas obras se vieron interrumpidas por el comienzo de la Guerra Civil. En 1970, la Dirección General de Bellas Artes retoma la restauración del edificio encargándosela al arquitecto don Luis Berges Roldán, hijo del anterior, completándose en 1984.
La Asociación Europa Nostra otorgó la Medalla de Honor de ese año a la restauración de los Baños Árabes.
En el año 2008, sirven como escenario en la película La conjura de El Escorial del director Antonio del Real

Torres de Campo de Gomara y Araviana

El origen del conjunto de torres rectangulares que se instalaron durante la alta Edad Media en torno a la sierra del Madero es motivo de polémica entre los historiadores. Mientras unos vinculan su establecimiento a la actividad del ejército islámico en este sector soriano y fijan la época de su edificación entre los siglos VIII y IX, otros piensan en la repoblación mozárabe para explicar su instalación, retrasando la fecha de su construcción hasta la décima centuria.
Forman un entramado defensivo estratégicamente dispuesto para garantizar la conexión visual entre ellas y poder brindarse mutuo apoyo. Distaban en torno a cinco kilómetros una de otra. Se caracterizan por su planta rectangular y el empleo de sillarejo. Muchas de ellas fueron reformadas y adaptadas a usos diferentes del inicialmente previsto. De este modo, por ejemplo, la contundente torre de Aldealpozo se utilizó como campanario de la iglesia que se le adosó. El ejemplar más destacado es la torre de Noviercas.
Entre la amplia nómina de las torres bien conservadas pueden citarse, además de la mencionada de Noviercas, las de Aldealpozo, La Pica - con precioso vano elevado reformado -, Castellanos, Masegoso, Hinojosa del Campo - que tiene planta semicircular prolongada y ha sido también adosada a la iglesia parroquial - y Trévago. Otras muestras de este fenómeno arquitectónico han llegado hasta nosotros en situación de arruinamiento casi total, como las de Campicerrado, Castil de Tierra, Jaray, Matalebreras, Montenegro, Tordesalas o Villanueva de Zajamón.

martes, 16 de septiembre de 2014

Castillo de Bentomiz - Arenas

El Castillo de Bentomiz es una fortaleza situada sobre un monte de 711 metros de altitud en el municipio malagueño de Arenas. Debido a su elevada situación tiene unas vistas impresionantes sobre la Costa del Sol oriental y todo el interior de la comarca de la Axarquía.
La fortaleza de Bentomiz se construyó en la época musulmana, teniéndose noticias escritas de ella en las Memorias de Abd Allah, rey zirí de Granada del siglo XI. Bentomiz era la cabecera de un distrito administrativo o ta'a en la época del Reino nazarí de Granada. Durante este periodo (siglos XIII-XV), esta comarca montañosa floreció económicamente y fue conocida por su rica seda y sus uvas-pasas.
Fue conquistada por los Reyes Católicos en 1487, si bien fue una entrega pactada, por lo que no se libró batalla. En la actualidad sus restos son escasos aunque muy interesantes y sería adecuada una intervención arqueológica y de restauración.

Arco de San Lorenzo - Guadix

El arco de San Lorenzo de Jaén (España) es parte de la extinta Iglesia de San Lorenzo, erigida entre los siglos XIII y XIV. Está situado en la confluencia de las calles Almendros Aguilar y Madre de Dios. Su interior atesora azulejos y artesonados moriscos, así como una pequeña capilla. Es sede de la Asociación Amigos de San Antón.

Historia
Se dice que aquí se veló el cadáver de Fernando IV el Emplazado, muerto trágicamente en Jaén el 7 de septiembre de 1312. Por este motivo se realizó a lo largo de los siglos un responso en el Arco durante los entierros de los obispos de la ciudad.
Aquí se bautizó, el 6 de julio de 1555, a Maximiliano de Austria, tío de Carlos I.
En el Arco está sepultado Juan de Olid, secretario del Condestable Miguel Lucas de Iranzo. La pequeña capilla sirvió de titular del cercano Hospital de la Madre de Dios, fundado en una casa aledaña en 1491 por don Luis de Torres, hijo del Condestable Iranzo. Fue también capilla del primer Seminario Conciliar de Jaén, fundado en 1620.
En 1825 la iglesia de San Lorenzo se derrumbó a causa de su abandono, quedando sólo en pie el Arco. La parroquia y el archivo se trasladaron a la iglesia de San Bartolomé, y su tesoro artístico se reparte entre San Bartolomé y la Merced.
Fue declarado Monumento Nacional en 1877 gracias al trabajo de un grupo de jienenses que se enfrentó a una campaña en pro de su total demolición.
En 1969 la Dirección General de Bellas Artes comienza su restauración, que estuvo dirigida por el arquitecto jienense Luis Berges Roldán.

La antigua iglesia
La iglesia era de una sola nave y se situaba en lo que hoy son los números 2 y 4 de la calle San Lorenzo. Destacaba por sus tesoros artísticos, entre ellos un retablo de Ánimas, una tabla de Santo Domingo y San Bartolomé de la Cuesta y el legendario lienzo del Cristo de las Injurias, todos ellos depositados actualmente en la cercana iglesia de La Merced.

La Capilla
La capilla está cubierta de bóveda de ladrillo, en cuyo centro hay un colgante de yesería del que engancha una lámpara votiva. Toda la pared de la capilla está cubierta por un zócalo de alicatado mudéjar de gran valor artístico.
Sobre el altar hay un nicho de arco rebajado que alberga un crucifijo sobre fondo de damasco rojo. Este nicho está decorado con fina yesería mudéjar que recorre a manera de festón todos los paneles de azulejos. En los dos laterales de la entrada hay una inscripción en letra gótica que dice:
Esta capilla de Jesús Nazareno es.../...del Hospital de la Madre de Dios


(Wikipedia)

Atalayas árabes en la ruta entre Gormaz y Medinaceli

Junto a los bordes de las parameras que vigilan el tránsito del río Duero, y a la vera de la senda que unía las fortalezas de Medinaceli y Gormaz, el ejército islámico levantó, a mediados del siglo X, un notable número de atalayas orientadas a la vigilancia y protección de tan importante vía de comunicación. Han llegado hasta nuestros días, en diferente estado de conservación, al menos una veintena de aquellos edificios.
Entre sus características comunes pueden destacarse su planta circular, fábrica de mampostería, altura que oscila en torno a los quince metros y puerta elevada con dintel recto - a excepción de la de Hojaraca, que presenta arco de herradura -.

Entre la extensa relación de muestras pueden destacarse las ubicadas en los términos de El Burgo de Osma-Uxama, Lomera, El Enebral, San Esteban-Quintanilla, Vildé-Navapalos, Nograles, Caracena, Recuerda-Mosarejos o Riba de Escalóte-Hojaraca.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Torre de Valdeprados

De no ser por la espectacular irrupción en escena de su imponente torreón fortificado, Valdeprados dibujaría la silueta típica de las pequeñas aldeas castellanas, integradas por viviendas de una - dos, a lo sumo- alturas con perfil netamente horizontal únicamente  quebrado por el torreón de la iglesia parroquial. El edificio nobiliario pone en este concierto urbano una nota grandilocuente de insospechada hidalguía.

Reseña histórica
Son escasos los datos de que disponemos para fijar los orígenes de ese compacto torreón fortificado. Se aventura que su fecha de construcción corresponde al siglo XV, centuria en cuyos últimos años la titularidad de la fortaleza corresponde a la familia Arias Dávila, uno de cuyos componentes - don Juan Arias Dávila, intitulado conde de Puñonrostro - aparece como propietario en el siglo XVI.

Características arquitectónicas
Tiene planta rectangular y sus muros se forman con mampostería reforzada con sillares en los remates angulares. El resalte ornamental más notable del edificio es el conjunto de ventanales por los que el torreón se abre al exterior. Cada lado mayor del rectángulo presenta balcones pareados - y únicos en las fachadas menores - protegidos por sólido antepecho en el que se habilita triple tronera. El diseño de matacán sobre cuádruple ménsula forma un conjunto que confiere notable personalidad al torreón.

Estado de conservación
Se conserva entera, en buen estado de consolidación. Es de  propiedad privada y se destina a vivienda.

Ciudadela de Jaca

La ciudadela de Jaca o Castillo de San Pedro es uno de los monumentos más singulares y valiosos de la comarca de La Jacetania. Su construcción se enmarcó en la estrategia de defensa adoptada por Felipe II tras la invasión del valle de Tena por tropas procedentes del Sur de Francia que capitaneaba Antonio Pérez, antiguo secretario del Rey, en enero de 1592, y también como elemento apaciguador de las posibles revueltas internas.
El diseño de la Ciudadela de Jaca está derivado de la necesidad de responder eficazmente a los ataques de un ejército provisto de artillería. Su planta dibuja un pentágono regular. Sus ángulos están reforzados mediante cinco baluartes artillados y las defensas avanzadas disponen del correspondiente foso perimetral, caminos cubiertos, plazas de armas y glacis exterior.
Fue proyectada por el prestigioso ingeniero militar italiano Tiburzio Spanocchi, y se concibió como eje central de una tupida red de defensas pirenaicas en la que se integraban las torres de Ansó, Hecho, La Espelunga (Canfranc) y Santa Elena (Biescas-valle de Tena), más los castilletes de Berdún y Canfranc.
Su ubicación, entre la ciudad medieval y el río Aragón, extramuros de la muralla, no fue bien recibida inicialmente por los jaqueses, que consideraban su construcción una amenaza para sus fueros y privilegios. Las obras comenzaron a mediados de 1592 y un año después ya estaban prácticamente finalizados los trabajos del exterior, a falta de su revestimiento con piedra sillar. En el interior se habían levantado los cinco cuarteles que albergarían a los 300 hombres de la tropa.
En 1613, ya bajo el reinado de Felipe III, se concluyó la portada de acceso. Sin embargo fueron más lentas las obras de excavación de los fosos y otros proyectos colaterales, que todavía continuaban en el tramo final del siglo XVII.
En torno al inmenso patio central se alinean los edificios destinados a albergar la guarnición, oficinas, almacenes y pertrechos, organizados en cinco manzanas paralelas a las cortinas o murallas. En el interior se encuentra también la capilla castrense de San Pedro, edificio barroco con portada de piedra construido en la segunda mitad del siglo XVII. La Ciudadela sólo fue utilizada defensivamente durante la Guerra de la Independencia. Pero paradójicamente fueron las tropas francesas las que se hicieron fuertes en su interior tras conquistar la plaza. Ocuparon la fortaleza durante cuatro años.

Castillo de Sabiote

Tiene, el castillo sabioteño, un macizo aspecto, el que le dan sus robustas murallas y recios sillares. Se levanta en un altozano, que por su lugar estratégico en la comarca de La Loma, debió ser usado como herramienta defensiva de los pobladores del Alto Guadalquivir.
Su fecha de construcción se sitúa en el siglo XIII aunque fue reconstruido por mandato del poderoso señor Don Francisco de los Cobos, todopoderoso secretario del emperador Carlos V, allá por el siglo XVI.
También fue usado como bastión por el ejército imperial francés, que derrotado en la Guerra de la Independencia, decide volarlo destrozando todo su interior. Aún así conserva una imponente silueta a la espera de futuras restauraciones

jueves, 11 de septiembre de 2014

Castillo de Alaejos

El Castillo de Alaejos se encuentra en la población de Alaejos, provincia de Valladolid, Castilla y León, España. En la actualidad todavía se pueden visitar los ruinas del castillo, que se han convertido en un yacimiento arqueológico.

Historia
La fortaleza fue construida en 1453 por orden del obispo de Ávila, Alonso de Fonseca, quien también mandó levantar el castillo de Coca. Entre sus muros estuvo encerrada la reina de Castilla Juana de Portugal, madre de Juana la Beltraneja y esposa de Enrique IV. En 1673 se encontraba ya en ruina. En la primavera del año 2011 se realizó la excavación de sondeos arqueológicos en la fortaleza.

(Wikipedia)

Torre de Sobradillo

La fortaleza de Sobradillo forma parte del rosario de edificaciones fortificadas que se extienden junto al río Águeda en las cercanías de la frontera portuguesa. La ausencia absoluta de defensas naturales y la carencia de barreras protectoras mueven, sin embargo, a pensar que su edificación responde más al interés particular de su constructor que a un plan estratégico preconcebido para la defensa de la frontera.

Reseña histórica
Su construcción se atribuye a don Alfonso de Ocampo, que inició las obras para su edificación en la segunda mitad del siglo XV. Aparece documentada la confirmación de la cesión de la villa en favor de aquél en el año 1475, en documento otorgado por los Reyes Católicos. Perteneció durante siglos, a pesar de las desavenencias y luchas familiares, a la dinastía Ocampo, cuyo escudo puede admirarse junto a la base de una ventana geminada -que perdió el parteluz- abierta al pie de una de las ladroneras.


Características arquitectónicas
La torre tiene planta rectangular y se construyó con mampostería granítica con remate de sillería del mismo material en los ángulos. Se corona con almena. En las esquinas superiores se dispusieron garitas cilíndricas voladas, mientras en el medio de los muros se instalaron decorativas ladroneras que descansan sobre triple ménsula. Su interior se dividía en tres alturas separadas por techumbres de madera. El acceso se dispuso, en origen, mediante puerta abierta a la altura de la
segunda planta. Se accedía hasta ella a través de una estructura desmontable que encontraba apoyo en los modillones que sobresalen en la base del vano. Los restos de la edificación que se levanta junto a la torre corresponden al modesto recinto abovedado que se incorporó al conjunto en fecha posterior a la terminación del torreón principal.


Estado de conservación
El conjunto fortificado conserva la torre -íntegra- y vestigios arruinados de una edificación adosada. Muestra, tras su restauración, un aspecto de saludable consolidación.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Fuerte de la Concepción. Aldea del Obispo

La construcción de esta emblemática fortificación de frontera aparece asociada al fenómeno histórico de la rebelión portuguesa de mediados del siglo XVII contra la corona española, que había engullido en tiempos de Felipe II el territorio lusitano. En 1640 Portugal se subleva en búsqueda de la recuperación de su independencia nacional, y fortifica la plaza de Almeida. La reacción de los estrategas militares españoles, que debían atender a multitud de frentes en discordia, no se hace efectiva hasta 1663, en que el duque de Osuna proyecta un ataque contra esta posición fortificada portuguesa. Para apoyar su estrategia impulsa la construcción de un fortín -originalmente denominado Fuerte de San José- con el que pretendía reforzar su proyecto de asedio a la vecina fortificación lusitana.
El edificio tuvo efímera vida. Con el fracaso de la campaña del duque, y ante la evidencia de que el fuerte resultaba indefendible, el conjunto fortificado fue derruido por las mismas manos que lo levantaron.
El decurso histórico traería nuevos impulsos a los intentos de fortificación de la frontera, y en el siglo XVIII el fuerte renacería sobre sus cenizas bajo su nominación como Fuerte de la Concepción. La recóndita villa salmantina de Aldea del Obispo conserva en sus inmediaciones los vestigios residuales de aquel interesante exponente de la arquitectura militar de la decimoctava centuria.
Su conjunto -que se extiende sobre una vasta superficie yerma- ofrece un melancólico aspecto de irreparable abandono. Recorrer los destartalados restos de las caballerizas, almacenes y dependencias de ciclópeo emplazamiento fortificado produce una extraña e inquietante sensación, que empuja, inevitablemente, a la reconstrucción ideal de escenas de su turbulenta historia. Sobre este fuerte parece pesar una maldición histórica. Fue dos veces construido y otras tantas destruido por sus propios creadores, y nunca llegó a proporcionar escenario a conflicto bélico alguno.


Reseña histórica
Tras el fracaso del asedio a la plaza de Almeida, planeado por el Duque de Osuna, el primer edificio fortificado del Fuerte de San José, construido en el año 1663, resultó derruido al considerarse indefendible.
Habrá que esperar hasta 1736 para asistir al resurgimiento de esta fortificación fronteriza. Entre los diferentes proyectos ideados por los ingenieros militares que fueron consultados para la recomposición del fortín fue seleccionado el diseño del estratega Pedro Moreau. Más de seis décadas de arduos trabajos hubieron de invertirse en la construcción de esta pretenciosa fortificación, en la que intervinieron los más afamados maestros de obra de la época. Destacan los tratadistas, entre
ellos, la figura de Manuel de Lara Churriguera. En 1797 se instalan las contraminas y se rematan las obras pendientes. Su estructura y su propia solidez fueron severamente criticadas. Nunca pudo comprobarse el acierto de la crítica, pues, paradójicamente, la fortificación no llegó a verse involucrada en escaramuza militar alguna. A comienzos del siglo XIX Ciudad Rodrigo es invadida por tropas francesas. Para impedir su utilización por el bando antagonista el general Cronwel acordó, en
1810, la destrucción, mediante voladura selectiva, de algunas partes estratégicas del conjunto.


Características arquitectónicas
Sólo la perspectiva aérea permite contemplar en toda su magnitud la sorprendente configuración de este conjunto fortificado. A vista de pájaro se aprecia una estructura que muestra planta que sugiere la sucesiva inserción de tres estrellas, cada una de las cuales se inscribe en otra más externa. Los tratadistas Cobos y de Castro resumen el proyecto elaborado por Moreau señalando que "consiste en un fuerte con cuatro baluartes y cuatro revellines y un reducto avanzado sobre un
teso que dominaba la fortaleza (padrastro)". Todo el conjunto se organiza en torno a un amplio patio central, desde cuyos ángulos se proyectan estructuras arquitectónicas de forma romboidal. La plaza de armas interior distribuye el acceso a las diferentes dependencias -cuerpo de guardia, calabozos, almacenes de artillería, etc.-. El acceso al inteñor se realizaba a través de puente levadizo. Sobre la puerta principal se conserva un blasón de notables proporciones con las armas de la corona. El cuerpo central del fuerte se comunicaba con las caballerizas externas a través de una trinchera fortificada.


Estado de conservación
La voladura controlada de sus puntos estratégicos fue causa del arruinamiento parcial que muestra el edificio. Es de propiedad particular y carece de uso. Los restos que han sobrevivido parecen consolidados.

Castillo de Calamocha

Es posible que la robusta torre de la iglesia parroquial, situada sorprendentemente detrás del presbiterio, a todas luces, más antigua que el resto del templo que en su mayor parte procede del siglo XVII, tardo-gótico y barroco, fuera una atalaya fortificada, como se advierte en otras iglesias de la zona occidental turolense.
Esta interesantísima torre es rectangular, de unos 10 por 6 m., de buena piedra sillar, y conserva algunas saeteras, siendo muy probable que en derredor suyo, ocupando el espacio limítrofe con la acequia, existiera un recinto refugio al estilo del de Fuentes Claras.
El topónimo de la villa revela haber sido un «qala» (fortaleza o puesto fortificado musulmán) situado junto al puente romano que formaba parte del camino de Córdoba a Zaragoza por Cuenca.
Después de la reconquista, Calamocha se incluyó en la Comunidad de Daroca, Sesma del Río en Jiloca.

(Gran Enciclopedia Aragonesa)

martes, 9 de septiembre de 2014

Torre de Cubo de don Sancho

La población ha querido hacer suya la más notable de sus edificaciones históricas, integrándola en su caserío como una vivienda más. Sus muros muestran revocos que nos hablan de utilidades que nada tienen que ver con el origen militar del edificio.

Reseña histórica
Edward Cooper se apoya en la existencia de un matacán en uno de los lienzos y en la naturaleza de su sillería para vaticinar que su construcción debió verificarse en el siglo XV. Entre los muy escasos datos que nos brindan las fuentes documentales puede destacarse la pertenencia del edificio, en el siglo XVIII, al marqués de Cerralbo.


Características arquitectónicas
Muestra planta rectangular. Fue construida con sillería menuda y compacta, bien entallada en los encuentros angulares. Pocas licencias ornamentales se permitió su proyectista. Sólo los restos de un pequeño resalte amatacanado de naturaleza defensiva quiebran la monótona sobriedad de sus muros. La disposición de los ventanucos superiores nos sugiere la posible pérdida de su remate superior, en el que hoy se alzan unos pináculos piramidales de extraña apariencia y difícil datación.
Presumen los historiadores que el edificio se protegía con un muro exterior del que no han quedado vestigios.


Estado de conservación
Muestra los inequívocos signos de las reformas que ha soportado y de los apoyos de otras edificaciones sobre sus muros, pero su aspecto general es de buena consolidación.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Castillo de Vegas del Condado

Ya no queda castillo en Vegas del Condado, pero sí lo hubo, en la actual plaza del pueblo, en el lugar que ocupan las escuelas y el cuartel de la Guardia Civil.
Era un castillo de los Guzmanes de Aviados y Toral; bien fortificado, de allá por fechas del siglo XV.
Don Gonzalo de Guzmán y Doña María Osorio trazaron aquella fortaleza cuadrada de soberbia planta. Tenía patio de armas empedrado, saeteras y cubos. El patio, con arcos y columnas sostenía las viviendas del cuartel viejo de la Guardia Civil y por allí jugaban los niños. Los últimos poseedores fueron los condes de Seperunda.
Ya no queda nada. Se dinamitó para destruirlo y disponer del solar para estos menesteres de templo de la educación y casa para centinelas del orden publico. Nunca debieron consentir su destrucción las autoridades de Vegas del Condado. Con ello perdió la villa uno de los motivos de belleza y distinción, de historia, de empaque. Hubo un muerto de resultas de la dinamita, una moza de veinte años, la más hermosa de la villa, según cuentan.

(Castillos de León)

Castillo de San Martín del Castañar

Centro de la Reserva de la Biosfera

Asomado al río Francia se levanta el castillo de San Martín del Castañar. Las crónicas ya lo mencionan en el siglo XV como castillo palaciego, y también como hogar del matrimonio de la hija del Conde de Miranda del Castañar y de un noble de la villa de San Martín.
De su antiguo esplendor quedan parte de la torre del homenaje y los muros de su cerca principal, que cobija el cementerio de la localidad.
En lo alto de la torre se ha instalado un mirador, que proporciona espléndidas vistas sobre el entorno próximo.
Fuera del recinto, el antiguo patio de armas se ha convertido en la tradicional plaza de toros de la localidad.
Tras una cuidada restauración, el conjunto medieval acoge el Centro de Interpretación y Recepción de Visitantes de la Reserva de la Biosfera de las Sierras de Béjar y Francia, como elemento divulgador de tan privilegiado enclave medioambiental.

(Turismo Salamanca)

domingo, 7 de septiembre de 2014

Castillo de Castillejo de Robledo

Fue este castillo y sus tierras propiedad de la Orden del Temple hasta que el Papa Clemente V la suprimiera en 1311, pasando entonces a la Orden Hospitalaria de San Juan, y posteriormente a los vecinos del pueblo con la Desamortización.
Del castillo templario se conserva un aljibe, dos torres y algunos lienzos de un doble recinto y  una entrada en ángulo, sobre un cerrillo rodeado de cuevas, algunas usadas actualmente como bodegas.
El entorno de este valle era boscoso (robles) hasta las roturaciones del Siglo  XVIII. En las proximidades de esta población, en una fuente cercana al convento de la Vid y la ermita de la Concepción del Monte, se ha situado la escena de la Afrenta de Corpes, en la que los Condes de Carrión ultrajaron a las hijas del Çid, doña Sol y doña Elvira, dejándolas por muertas. Encontradas por Félix Muñoz, fueron llevadas al castillo de San Esteban de Gormaz.  ..."Entrados son los Infantes en el Robledo de Corpes; Los montes son altos, las ramas suben hasta las nubes Y las bestias fieras, que andan alrededor Hallaron un vergel con una limpia fuente. Mandan hincar la tienda, los Infantes de Carrión"...
Impregnada como está la historia de esta población por su origen templario, se cuenta la leyenda del caballero templario de Castillejo de Robledo que mató al superior del convento y en su huida fue alcanzado por un rayo en el camino de Valdanzo, en el paraje del Vallejo del Caballero Templario

(según D. Eustaquio Pastor Teresa, párroco del pueblo).

Torre de Santibáñez de Béjar

Tiene la torre de Santibáñez en las encinas que la flanquean mudos testigos de su historia con aspiraciones de longevidad centenaria. Nuestro sentido de la responsabilidad cultural debe garantizar que este sobrio exponente de la arquitectura militar medieval continúe compitiendo en longevidad con las fagáceas que, indisociables del característico cuadro en que se integra, acompañan desde mucho tiempo atrás al gallardo torreón.

Reseña histórica
La forma ojival del arco de entrada hace pensar a algún tratadista que el edificio pudo levantarse en el siglo XIII. No se dispone de fuentes documentales que permitan  ofrecer mayores precisiones sobre el origen de este sobrio torreón, que con el andar del tiempo pasaría a manos del Marqués de Fuente el Sol, quien dispuso también en Santibáñez de casa fuerte hoy desaparecida.


Características arquitectónicas
La torre de Santibáñez comparte con otros torreones provinciales el gusto por la sencillez. Sus muros se componen con mampostería granítica que se alinea en los ángulos mediante desgastados sillares. Tiene planta rectangular. Su vano de entrada dibuja un peculiar arco apuntado.


Estado de conservación
Desmochada y abandonada a su suerte, la torre parece fiar sus expectativas de supervivencia a la aparente solidez de la trabazón de su estructura de granito.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Anfiteatro de Tarraco - Tarragona

El anfiteatro de Tarraco es un edificio romano construido muy cerca del mar, tras la muralla de la ciudad de Tarraco, capital de la provincia romana Hispania Citerior Tarraconensis. Es una de las localizaciones del lugar Patrimonio de la Humanidad llamado «Conjunto arqueológico de Tarraco.
Fue construido a finales del siglo II d.C., en un espacio que había sido un área funeraria.
Durante el imperio de Heliogábalo, a principios del siglo III d.C., en el anfiteatro se llevaron a cabo diversas reformas. En conmemoración de este hecho, el podium se coronó con una gran inscripción monumental, de la que se conservan numerosos fragmentos.
El 21 de enero del año 259, en el marco de las persecuciones contra los cristianos en época del emperador Valeriano, fueron quemados vivos en la arena del anfiteatro el obispo de la ciudad, Fructuoso y sus diáconos, Augurio y Eulogio.
Durante el siglo V, y como consecuencia de la política religiosa de los primeros emperadores cristianos, el anfiteatro fue perdiendo sus funciones originarias. Un siglo después se aprovecharon las piedras de éste, sobre todo los sillares de la gradería, para construir una basílica cristiana de tres naves que conmemoró el lugar del martirio de los tres santos de la Iglesia tarraconense. Alrededor del templo se construyó un cementerio con tumbas excavadas en la arena y mausoleos funerarios adosados a la iglesia.
La invasión islámica abrió un período de abandono del conjunto hasta que, en el siglo XII, se erigió sobre los cimientos de la basílica visigótica un nuevo templo bajo la advocación de Santa María del Milagro. De estilo románico y planta de cruz latina, una sola nave y un ábside cuadrangular. La iglesia se mantuvo en pie hasta 1915.

Funcionamiento y uso del anfiteatro
En él se disputaban todo tipo de espectáculos, como la munera (lucha de gladiadores) o las venationes (luchas con animales). También cacerías, exhibiciones atléticas y suplicios de muerte (como matanzas de cristianos).Se construyó cerca del mar en la parte baja de la ciudad por su fácil acceso tanto para el público asistente a los espectáculos como para el desembarco en la playa de los animales usados para ellos. Está colocado en una pronunciada pendiente, aprovechando la roca para recortar parte de las gradas. En las demás partes donde no se podía aprovechar la topografía, las gradas se levantaron sobre bóvedas. Se combinó el uso de hormigón (opus caementicium) y el de grandes sillares de piedra (opus quadratum). Se sabe que en determinadas ocasiones se desplegaba una enorme carpa (velum) que protegía a los espectadores del sol.
Debajo de la arena donde se celebraba el espectáculo, en los sótanos inferiores, se hallaban unos montacargas que, mediante un sistema de poleas y contrapesos accionados por tornos, levantaban las jaulas

(Wikipedia)

Castillo de Mota del Marqués

Información
El castillo de Mota del Marqués se alza sobre un montículo que domina en altura a la población. Del castillo sólo se conserva el torreón principal en ruinas, con saetas para la defensa y cubierto por una cúpula. La disposición original se basaba en una muralla flanqueada por cubos, de los que aún se conservan algunos vestigios.

Localización
El castillo de Mota del Marqués se alza sobre un montículo que domina en altura a la población del mismo nombre, en la provincia de Valladolid.

Historia
Fue destruido por los franceses.

Descripción
El resto más importante es su torre del homenaje, la única de planta circular en toda Castilla.

Estado de conservación
Se encuentra en estado de ruina. Sólo quedan algunos vestigios.

Visitas
El acceso es libre.

(Monumentalnet)

viernes, 5 de septiembre de 2014

Castillo de Ayllón

El cerro del Castillo fue originariamente un asentamiento de la Edad del Hiero abandonado después. Es a finales del X cuando se empiezan a construir las defensas de la zona alta de la población, siendo citadas sus torres en el "Cantar del Mío Cid".
Desde el XV aparece la villa en la documentación como un enclave protegido por el castillo y las murallas. Aquí residió de niño Juan II y la villa perteneció a su valido Alvaro de Luna y a Juan Pacheco en el reinado de Enrique IV.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Castillo de Malamoneda - Hontanar

El castillo de Malamoneda se encuentra a bastante distancia, en dirección oeste, de la localidad de Hontanar, al sur de la provincia de Toledo, a los pies de la Sierra del Puerco y en la confluencia del río Cedena y el arroyo de Malamonedilla.
Para llegar al castillo se puede tomar la carretera CM-401 desde Navahermosa a Los Navalmorales. A unos 3 kilómetros tomar la carretera CM-4157 que sale a la izquierda, y que lleva a Hontanar. Unos 4 kilómetros más adelante hay un cruce en el que se puede ir a Hontanar, por la izquierda, o entrar por un camino rural por la derecha. Tomar el camino rural, y a unos 2,8 kilómetros tomar otro que sale a la izquierda. A unos 200 metros, siguiendo por ese camino, nos encontramos con la torre de Malamoneda, y unos 100 metros más abajo con el castillo.

Historia
El castillo de Malamoneda fue construido en el siglo XIII, y constituyó, junto a la torre de Malamoneda, fortaleza y refugio de los pobladores de Malamoneda, cuyas casas subsisten aún pero vacías desde hace pocos años.
Este paraje fue reconquistado en el siglo XII, aunque ya debió estar poblado siglos antes, ya que, hasta hace pocos años podían verse restos de construcciones romanas, y existen pruebas de que el lugar fue habitado desde la edad del bronce.
Fue repoblado por el caballero Alfonso Téllez, quien en 1210 recibía de Alfonso VIII este lugar. En 1226 lo vendió al arzobispo Jiménez de Rada, junto con Dos Hermanas y otras aldeas de los Montes, pobladas por el mismo luchador. Vuelto a la corona bajo Fernando III el Santo, compró todos los Montes que llevaban su nombre el Ayuntamiento toledano al rey, en 1246, por 45.000 maravedís de oro, siendo ya de la ciudad hasta la desamortización civil del siglo XIX.
También se sabe que estuvo en manos de la Orden del Temple.

Descripción y características
Es un edificio rectangular, sin torres, ventanas ni saledizo alguno, con muros de 1,50 metros de espesor. Su única puerta es pequeña y de medio punto. El interior está vacío, sin resto constructivo alguno, observándose mechinales en la muralla para algún forjado de vigas. En el exterior había un contramuro de hormigón más antiguo que el castillo, resto probablemente de obra romana y que fue demolido adrede hace pocos años.
En uno de los ángulos de la torre de vigilancia había un sillar con inscripciones que hoy se encuentra en el Museo de Santa Cruz de Toledo. Esta piedra no era otra cosa que una "estela funeraria" erigida en memoria de un rico comerciante extremeño que falleció por estos parajes y que está escrita en latín.

Estado de conservación
Actualmente está abandonado y sin uso, como la torre vigía próxima a él y curiosamente cortada por su mitad de arriba a abajo.

Propiedad y uso
Pertenece al Estado.

Visitas
Es de acceso libre.

Protección
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español

(CastillosNet)

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Castillo de Lopera

Castillo calatravo que el viajero tiene que descubrir en el centro de la ciudad de Lopera.
Este castillo fue declarado Monumento Histórico y Bien de Interés cultural en 1992 y sus usos no han sido sólo militares ya que ha servido de vivienda, bodega de vino y hasta salón de banquetes para bodas y otras ceremonias. Es un recinto amurallado puntuado por cinco torreones y acentuado por las torres de Santa María y San Miguel que, tras algunos avatares, pasó a ser propiedad municipal que ahora lo dedica a la organización de actos culturales de la ciudad.

(ABC  Sevilla)

Castillo de la Zuda - Lérida

El Castillo de la Zuda (o Castillo de la Suda) de Lérida, es una antigua fortaleza musulmana que un tiempo después fue utilizada como residencia por los reyes de Aragón.
Como castillo de origen islámico fue refugio del último califa de Córdoba, y se tiene constancia de su presencia en lo más alto de la Seu Vella, coronando la denominada "Roca Sagrada" de la ciudad, desde el año 882.
Situado en la parte alta de la ciudad, al pie de la Catedral Vieja, el castillo fue reformado por Jaime I entre los años 1218 y 1276 cuando, según se cita en los documentos del momento (Crónica de Jaime I), el monarca decidió sustituir sus artesonados de madera por cubiertas a base de bóvedas de cantería.
Más adelante, y ya en tiempos de Pedro el Ceremonioso (siglo XIV), las noticias que sobre distintas ampliaciones y restauraciones de esta fortaleza son abundantes.
Actualmente se conservan como elementos más antiguos dos naves formando ángulo abierto, que se dividen interiormente en tramos abovedados mediante arcos apuntados realizados en época gótica. Por fuera distintos contrafuertes se unen con arcos también apuntados, dando lugar a un verdadero muro armado que actúa como contrapeso frente al empuje de la cubierta.
Su imagen de fortaleza militar se acentúa con la presencia de algunos torreones adosados.
Restaurado y recuperado para uso cultural de la ciudadanía, este histórico castillo se constituye ahora como sede del Centro de Interpretación de la Suda, abierto al público en el año 2011.
Este es un Centro que se sitúa en la sala real de la fortaleza y que cuenta con un espacio destinado a museo, con paneles informativos y proyecciones audiovisuales, donde se narra la historia y evolución del edificio.
Este equipamiento cultural se complementa con una terraza-mirador, el punto más elevado de la ciudad de Lérida accesible para personas discapacitadas, que cuentan para ello con un moderno ascensor con pasarela creado para salvar el enorme desnivel existente con el resto de la ciudad, y comienzan partiendo desde las escaleras mecánicas situadas en la céntrica Plaza de San Juan, en plena calle Mayor.