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martes, 28 de abril de 2015

Castillo de la Corbanera - Monte

Situación
El castillo de la Corbanera se encuentra muy cerca de la playa de la Maruca de la localidad de Monte, perteneciente al término municipal de Santander, provincia de Cantabria.

Historia
Esta fortificación fue construida en el año 1874 como parte del entramado defensivo levantado para defender la ciudad con motivo de las terceras guerras Carlistas.
Una vez finalizada la contienda, el arquitecto Alfredo de la Escalera diseñó un proyecto para albergar en ella una cárcel provincial que finalmente se ubicó en un solar del antiguo cementerio de San Fernando.
Durante la Guerra Civil Española, los republicanos construyeron el adarve de su interior (que hoy todavía se conserva) para vigilar ante posibles desembarcos.
Hace décadas, se permitió la construcción de viviendas en su interior y en la periferia, pese a que el propietario era el Estado Español.

Descripción y características
Está formada por una gran torre central, rodeada por una muralla circular con cuatro torres semicirculares en los puntos cardinales. La gran torre central fue polvorín y cuartel de guarnición.
La muralla describe un círculo de 50 metros de diámetro. El grosor de sus muros es de 1 metro, y dispone de almenas y aspilleras para fusiles.

Materiales de construcción
La muralla fue realizada en mampostería aparejada con mortero.

Castillo de Borró - Ròtova

Uno de los monumentos destacados de Ròtova es el Castillo de Borró, bautizado así porque lo encontramos en lo alto de la Peña de Borró, a una altitud de 240 metros. Sigue el patrón de otros muchos castillos valencianos, con sus orígenes en la época árabe (en este caso es del siglo X u XI) y del que hoy nos quedan sólo las ruinas.
Con una superficie amurallada de unos 3.700 metros cuadrados es una de las fortificaciones más extensas de la zona. Sus muros, hechos a base de mampostería, podían alcanzar los cinco metros de altura, y todavía se pueden seguir algunos tramos. También ha llegado hasta nuestros días una torre de planta redonda, también de mampostería, con una gran aspillera que encontramos en la senda de acceso al Castillo.
Los aragoneses lo conquistaron en marzo de 1261, y tras la enésima revuelta encabezada por Al-Azraq en 1276 quedó abandonado. Pero antes de que los musulmanes levantasen el Castillo de Borró, los íberos y los romanos ya estuvieron en la Peña, como demuestran los restos que se han encontrado en ella.

domingo, 26 de abril de 2015

Castillo de Castil de Vega

Su nombre viene a significar "el pequeño castillo de don Vela". De su antigua fortificación aún se conservan las ruinas sobre una pequeña elevación del terreno que no llega a los 5 metros de altura como cota más alta. En esta parte, que se corresponde con el exterior de la población, se alzan los restos más importantes.
Se trata de un lienzo de piedra, de 17,40 metros de longitud que en su lado izquierdo, a partir de los 13, tiene una sección curva. Su grosor es de 92 centímetros. Descansa sobre un zócalo de sillarejo que se adapta al terreno, con 1,70 de altura máxima, sobre el que aún se alza una pared de sillería de 3,50.

Este muro, que forma parte de la vivienda o casa fuerte, presenta dos ventanas abocinadas, de diversas medidas, que contaron con dos barrotes verticales cada una. Se encuentran en lo que fue la segunda planta de una edificación de forma rectangular, salvo la esquina de forma curva como se ha indicado anteriormente. El interior también está construido en sillería hasta la altura correspondiente a la mitad de las ventanas que pasa a ser de mampostería.
El frente de este edificio, que da al interior del castillo, está construido con ladrillo sobre una base de piedra y una anchura de medio metro. Sólo se conservan restos hasta la altura del primer piso. En el interior hay paredes de tapial de hasta 1 metro de ancho.
A continuación de la sección curva del muro, hay otro lienzo de 14,90 metros de longitud. En él que se ven las piedras de una primitiva base sobre la que se levanta un zócalo de sillería hasta el mismo nivel del descrito anteriormente. Sobre él se levanta un muro de tapial de cerca de dos metros.
El resto de la muralla que rodea el altozano es de tapial. Se ve perfectamente su perímetro aunque ha perdido mucho material y ha desaparecido en algunas zonas, mientras que en otras se ha reparado con adobes. Desde su escasa altura se comunica visualmente con los castillos de Belmonte, Meneses y Montealegre.
Con el nombre de Castriel de Vela aparece en la estadística de la diócesis palentina de 1345, donde ya se menciona su iglesia de San Miguel.
Un siglo más tarde sigue manteniendo el nombre en el Becerro de las Behetrías de Castilla y figura como lugar de solariego de doña Juana mujer del Conde y de doña Blanca, hija de D. Fernando. Pagaban al Rey por servicios y monedas, pero no por fonsadera, mientras sus señores recibían 400 maravedíes de martiniega. En esa época, comparando con otras localidades de la merindad de Campos a la que pertenecía, tenía una población baja.
Al igual que otros pueblos de la zona, en tiempo de las Comunidades abrazaron la causa comunera. No obstante, días antes de la derrota de Villalar, el paso del ejército imperial al mando del Condestable por las vecinas localidades de Boada y Meneses de Campos, les convenció de que la suerte estaba echada y pensando en librarse de los posibles castigos, suministraron, a pesar de su escasez, pan, vino y carne a las tropas, lo que posteriormente les libró de parte de la contribución impuesta como sanción de Guerra.
Según Alonso Fernández de Madrid en su Silva Palentina, Juan de la Vega fue su señor y de la vecina localidad de Valverde de Campos. En el censo del población del siglo XVI aparece incluida en el arciprestazgo de Castromocho con 72 vecinos.
En 1752 figura como señorío del Conde Praoral a quien pagan martiniega los 44 vecinos que forman la población. Contaba con 52 casas habitables y 5 arruinadas.
A mediados del siglo XIX las viviendas habían aumentado a 60 casas y la población a 48 vecinos, que equivalentes a 250 almas.
Su iglesia parroquial, del siglo XVII, está dedicada a San Miguel Arcángel. Por su término municipal trascurre el Canal de Castilla, encontrándose en el mismo las esclusas tercera y cuarta correspondientes al ramal de Campos.

viernes, 24 de abril de 2015

Torrecilla de Santorcaz

No todas las atalayas formaban parte de la red defensiva principal. Algunas constituían simplemente un punto avanzado en la defensa de una asentamiento o de una valle poblado. Este es posiblemente el caso de la Atalaya o Torrecilla de Santorcaz, el único ejemplo de este tipo conocido en la Comunidad de Madrid (no muy lejos, en la provincia de Guadalajara, en cambio, son más abundantes). Otra diferencia la constituye su forma: rectangular y no cilíndrica.
Se encuentra en estado de ruina avanzada. Era una construcción de planta rectangular, con unas medidas exteriores de 6,10 x 7,50 m aproximadamente. En la zona mejor conservada, alcanza actualmente una altura de 2,50 m.
Está ubicada en la cima del último cerro de la divisoria entre los vallejos del arroyo de Anchuelo y del arroyo de la Hontanilla (a 861 m de altitud), al norte de la localidad.
Acceso libre.


(¡Ah, del Castillo!)

Recintos amurallados de la Comunidad de Madrid

Estos son los cuatro asentamientos andalusíes más importantes de la Comunidad de Madrid. Uno en cada valle: Talamanca en el Jarama, Alcalá en el Henares, Madrid en el Manzanares y Calatalifa en el Guadarrama. Alcalá servía de eslabón en la ruta hacia Zaragoza, junto a otras importantes fortificaciones como Guadalajara, Peñafora, Jadraque, Medinaceli y Calatayud. Y Calatalifa lo hacia en la ruta entre Segovia y Toledo, junto a Olmos y Canales (ya en la provincia toledana).
Talamanca era la población de más entidad y seguramente la única que llegó a la categoría de medina (ciudad). Contaba además con un recinto interior para defensa del gobernador. Las otras tres, en cambio, eran calas o fortalezas (con el artículo, alcalás) o mudainas o ciudadelas (con el artículo, almudainas), asentamientos de menor entidad con un solo recinto. Todo este territorio, hoy desgajado, formaba entonces parte del alfoz (distrito) de la ciudad más importante de esta parte de la cuenca del Tajo: Toledo.


(¡Ah, del Castillo!)

martes, 21 de abril de 2015

Torre de Garcipérez - Cartagena

Cuentan que antes de la torre actual, existió otra de estilo mozárabe. La torre actual fue construida en la finca Garcipérez, en un promontorio, junto a las casas existentes, por un coronel de artillería perteneciente a la familia Fontes, propietarios de la finca, el cual encargó su realización con tres cuerpos de los cuales solo se conservan los dos inferiores.
Disponía de varios cañones de salvas que usaban para intercambiar saludos con el conde de Romanones, cuando visitaba la isla de El Barón en el Mar Menor, que era de su propiedad.

Descripción:
Es de estilo ecléctico (combina elementos de diversas épocas), constaba de tres cuerpos, de los cuales el superior no se conserva. El zócalo se apoya directamente sobre la roca, el cuerpo inferior es de planta cuadrada con 2 metros de lado, construido con mampostería con los paños centrales y la moldura superior en ladrillo macizo. El segundo cuerpo es de planta hexagonal realizado por completo en ladrillo macizo.
Según el Catálogo de elementos protegidos del Ayuntamiento de Cartagena, la torre estaba relacionada con la radio-estación de Cabo de Palos y carecía de carácter defensivo.

Grado de protección:
BIC

Estado:
Abandono y ruina progresiva.

Carácter de riesgo:
Riesgo de hundimientos que lleven a la desaparición

(Hispania Nostra.)

Torre d'Ambigats - Barberá de la Conca

Al mediodía de un pequeño cerro, en la parte superior se construyó, probablemente a finales del siglo XI, una torre circular, de la que actualmente sólo queda una pared.
Fue, sin embargo, al final de la primera mitad del siglo XII que la acción repobladora debió ser llevada a cabo con eficacia, después de que el 1132 Ermengol VI concedió el castillo de Barberà a la orden del Temple, que hacía poco que se habían introducido en el país.
A lo largo del siglo XIII los templarios adquirieron los derechos de los Puigverd -descendiente de Arnau Pere de Pons, encargado de construir el castillo de Barberà- y hicieron construir el edificio del convento en el lado de mediodía de la colina, donde, en la parte más elevada, los Puigverd tenían su castillo consistente básicamente en una torre circular, (torre d'Ambigats) de la que hoy aún quedan restos, y que después fue integrado en las dependencias de la casa templaria.

domingo, 19 de abril de 2015

Puerta del Ojo de la Virgen - Dueñas

Puerta de entrada a la ciudad “El Ojo de la Virgen" y Ermita de los Remedios. Única puerta de la muralla medieval que se conserva en la actualidad, de las cuatro con las que contaba la villa.
Se trata de una torre fuerte de sillarejo con doble arco apuntado, que sobresale unos metros de la muralla. Contaba para su defensa con una doble puerta, rastrillo y dos pequeñas troneras redondas (actualmente cegadas), junto con un portillo lateral que da acceso al único tramo de muralla conservado.
En el interior se observan, a media altura, los mechinales donde se apoyaría un forjado de madera hoy desaparecido. Se accede a esta puerta a través de un puente que salva el arroyo Valdesanjuán. En su interior se encuentra la Ermita de la Virgen de los Remedios, sede de la Cofradía del mismo nombre, cuya fiesta se celebra el 8 de septiembre. También aloja, desde la desaparición de su ermita, a la Virgen de Onecha, en honor a la cual se celebran las Fiestas Mayores de la localidad el 15 de agosto, al igual que la procesión cívico-religiosa, de gran tipismo y colorido, protagonizada por las Peñas de la localidad portando a hombros a la Virgen que precede al canto de la “Salve Castellana".
Nos adentramos en la ciudad a través de la calle Puentecilla, en la que destacan algunas casas con voladizos, y el pasadizo que unía el palacio de los Acuña con dependencias de servidumbre.

(Dueñas-Turismo)

Palacio fortificado de Baells

En la localidad oscense de Baells destaca el castillo-palacio del siglo XVI que se encuentra situado en el centro de la población, en la parte más elevada.
El palacio perteneció a la familia Desvalls, marqueses de Alfarrás. En 1610, Baells todavía conservaba el nombre de Bays, que es el que aparece en la descripción de Labaña, de esa misma época.
Se trata de un magnífico ejemplo renacentista de casa señorial o palacio fortificado de la nobleza. Su construcción se hizo adosada a la antigua fortificación islámica, de planta rectangular, y de unos 7 metros de lado, de las que aún se conservan claras señales en su fachada norte, y que fue conquistada antes de 1090, pasando a depender de los Vizcondes de Arger y Condes de Urgel.
El Castillo-Palacio es un edificio de planta rectangular de 24 metros de fachada y que tiene adosado como elemento destacado la torre del homenaje de 6 x 5 metros y cinco pisos de altura, que le da el aspecto de fortaleza, todos los elementos están levantados en bloques de piedra arenisca y rematadas en el último piso por obra de ladrillos de ventanales de medio punto en el primero y rebajados en la torre.
La galería de arcos de medio punto característica de los palacios renacentistas aragoneses, le dan un aspecto más acogedor y señorial.
El castillo está cerrado por una muralla que delimita un amplio patio de armas.
La obra es anterior a la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, aunque pudo ser también construida por los Maull que eran los señores de las" varonías" de Baells, Nachá y La Cuba, antes de que pasara en el siglo XVII a manos de los Desvalls.

(Rutas con historia)

viernes, 17 de abril de 2015

Murallas de Gerona

La situación geográfica de Girona, como ciudad fronteriza, de paso de ejércitos defensores e invasores, y defensa del territorio, y por sus características de relieve, han condicionado desde la antigüedad la construcción y existencia de sus elementos defensivos.
En la construcción de las murallas se diferencian unos períodos bien establecidos: en la antigüedad, una primera etapa, fundacional, y una segunda en la época bajo imperial que coincide con las invasiones bárbaras. En un período intermedio habría que añadir la construcción de las murallas carolíngias. En la edad media, dos momentos concentran los trabajos en los elementos defensivos de Girona: un primero en el momento de prosperidad económica y auge demográfico, de los siglos XII-XIII, y más tarde en el siglo XIV, con motivo de la relevancia que adquiere la defensa militar.
Con el progreso de las técnicas militares de la época moderna, Girona las utiliza con las peculiaridades a que su situación le obligan.
Las primeras construcciones de muralla defensiva de Girona se datan entre los años 80 y 70 aC, coincidiendo con la fundación de Gerunda por el general al servicio del Senado Gneo Pompeyo Magno, durante las denominadas Guerras Sertorianas, con el objectivo de disponer de una plaza fuerte que controlase el camino que comunicaba Hispania con las Galias y, más allá, con la península itálica, la Via Augusta.
El perímetro original de las defensas de la ciudad era triangular, adaptación práctica de las características orográficas de la del emplazamiento escogido, en el vértice superior del cual, apuntado hacia el este, se situaba la torre cuadrada de la Torre Gironella. Este elemento resolvía la necesidad de defender un punto que podía resultar vulnerable por la altura de las montañas de los alrededores. Desde este punto descendían hasta casi el rio dos alineaciones, donde se situaban los restantes dos vértices, uno en la actual zona de la Plaza del Correo Viejo, y la otra delante de San Félix. Iglésias, indica que [...] en un primer tramo, la muralla republicana se encuentra únicamente presente en las fundaciones, y se hace invisible hasta el muro septentrional del patio de las Águilas. Es en este punto donde aparece más claramente la construcción poligonal. Hileras rectas de bloques de piedra calcárea nummulítica conviven con la sillería de piedra arenisca y el pedregal medieval y se constituye como una muestra de primer orden de la evolución del muro Entre las puertas norte -en Sobreportes- y sur -en la Plaza del Correo Viejo-, comunicadas por el tramo urbano de la Via Augusta, se extendía el muro de poniente, construido sobre el acantilado que bordeaba el rio, lo que comportaba una defensa natural importante. Este tramo de muralla reseguía el interior de las casas actuales de la calle Ballesterías. En este tramo, la muralla romana, a partir de los primeros años del siglo XVI se convirtió en interna y dejó de tener valor militar, lo que dió lugar a la degradación del muro a causa de las necesidades de los que vivian en contacto por dentro o por fuera, y la vieja fortificación se conviritió en una enorme pared medianera.
A partir del final de la calle Ballesterías, el muro trepa hasta la parte superior de la subida de San Félix, donde gira en ángulo recto y sube otra vez hacia el vértice superior. En este tramo, y a tocar Sobreportes, se encuentran los restos más significativos de opus poligonal o silíceo, técnica consistente en la utilización de bloques tallados con poca precisión y cuya yuxtaposición daba al conjunto un aspecto duro. Estos conjuntos de bloques irregulares de piedra calcárea nummulítica son perfectamente visibles, también, en la pared norte del patio de las Águilas, entre la Torre del Telégrafo y la Torre Rufina

(Pedres de Girona)

jueves, 16 de abril de 2015

Castillo cartuja de Vallparadís - Tarrasa

El castillo cartuja de Vallparadís es una antigua edificación situada en la localidad catalana de Tarrasa, cerca del torrente de Vallparadís. Desde 1959 es la sección principal de las seis que conforman el Museo de Tarrasa.

Historia
La primera mención de una fortificación cerca del torrente de Vallparadís se encuentra en un documento de 1110, cuando Berenguer de Sanlà y su esposa Ermessendis, compraron al conde de Barcelona Ramón Berenguer III, unas tierras para construir su residencia señorial. El castillo de Vallparadís pertenece pues a esta familia que adoptó el apellido de Tarrasa hasta 1344. Ese año, Blanca de Centelles, hija de Bernat de Centelles y de Saurina de Tarrasa, cedió el castillo a unos monjes cartujos procedentes de Escaladei y de su filial en Sant Pol de Mar. Para poder realizar su nueva función de monasterio, los monjes introdujeron importantes reformas en el edificio, como la creación del claustro en el antiguo patio de armas, la sala capitular y la capilla.
Como Cartuja de Sant Jaume de Vallparadís subsistió hasta 1413, año en el que la comunidad se trasladó a Tiana, a la nueva cartuja de Montalegre. Ese mismo año pasa a manos de los carmelitas del Hospital de la Santa Cruz de Barcelona. Más adelante fue adquirido por Jofre de Sentmenat (1423). Los Sentmenat fueron los señores de Vallparadís hasta 1830, cuando este territorio pasó a quedar bajo la jurisdicción del municipio de Tarrasa.
El antiguo castillo, convertido en masía, fue adquirido en 1852 por la familia Maurí que lo cedió en 1947 al Ayuntamiento de la ciudad. El consistorio realizó una intensa campaña de restauración y reconstrucción del edificio que corrió a cargo del arquitecto Alexandre Ferrante y Miquel Vilarrubí i Casanovas como jefe de obra. En 1959 se instaló el Museo de Tarrasa.

El edificio
El castillo actual, conserva pocos restos del original, rodeado de un foso y con una gran torre central, es de planta rectangular, de muros con almenas y con cuatro torres cuadradas en los ángulos y tres medias torres en el centro de los lados norte, sur y este.
Las transformaciones arquitectónicas para adecuarlo a su función de cartuja aún se conservan. Destaca el claustro, de dos pisos -el inferior de aberturas bastante irregulares y el superior, más uniforme, de arcos apuntados y capiteles geométricos sin decorar-, así como la antigua sala capitular, cubierta con una vuelta de cruz. La antigua iglesia del monasterio es la sala que en la actualidad se conoce como el Tinellet, de cubierta llana, soportada por cuatro arcos apuntados diafragmáticos.

En 1944, el conjunto fue declarado Monumento Histórico Artístico.

(Wikipedia)

El Monte Hacho - Ceuta

El monte Hacho se encuentra en la península de Almina y coronado por la Fortaleza de Hacho, que fue construida por los bizantinos, antes de ser agregado a los árabes, portugueses y españoles. Hoy en día es un cuartel del ejército español. El monte Hacho también tiene un convento, la ermita de San Antonio.

Historia:
Ambos conjuntos se localizan en el promontorio del Monte Hacho. Destaca la fortaleza que rodea su cúspide con una muralla de hasta 26 m. de altura, jalonadas por cubos circulares en la mayoría de sus flancos y rematada por bastiones en sus cinco vértices. La mayor parte de lo que hoy se conserva data de finales del siglo XVIII. Al conjunto histórico de la fortaleza del Hacho se suma un segundo conjunto constituido por los restos de fortificaciones que se extiende por las faldas del Monte Hacho y el litoral que lo circunda por el norte y sur.

Estado:
Es preocupante el estado general de los inmuebles que conforman el Conjunto Histórico. La mayor parte de estas instalaciones castrenses dieciochescas se encuentran en el más absoluto abandono. Este es el caso del fuerte de San Amaro, de la Batería de Santa Catalina, de la Batería de Punta Almina, del fortín de la Palmera o el fuerte del Sarchal, por citar tan sólo algunos ejemplos de los más de veinte elementos de este conjunto histórico. La ocupación urbanística de este emblemático promontorio ha deteriorado de manera ostensible su extraordinario paisaje cultural y natural.

Carácter de riesgo:
Progresivo deterioro por abandono y por ocupación urbanística.

(Hispania Nostra)

Castillo de La Encomienda - Socovos

El castillo de Socovos es una construcción militar edificada en el siglo XII y reformado en el siglo XV en tiempos de Felipe II, situado en la localidad de Socovos en la provincia de Albacete.
De origen musulmán, pasó a la Orden de Santiago tras su reconquista por parte de las tropas cristianas en tiempos de Fernando III a mediados del siglo XIII.
La fortaleza, formada por un recinto exterior de planta poligonal aún conserva diversas torres de planta cuadrangular, a modo de cubos, que en algunos casos refuerzan el recinto exterior. Destaca también, por su tipología, la presencia de una torre almohade de planta poligonal, única en la provincia.
A pesar de haber sido declarado BIC (Bien de Interés Cultural), bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español, se encuentra abandonado y en estado de progresiva ruina. Actualmente debido a la fisonomía del terreno presenta un grave peligro de hundimiento de los elementos que quedan en pie por causa de la erosión.
El Ayuntamiento de Socovos, con el apoyo de la Delegación Provincial de Albacete y la Consejería de Cultura tiene previsto llevar a cabo la elaboración de un plan director que recoja las actuaciones que deben realizarse en el castillo para su puesta en valor.

lunes, 13 de abril de 2015

Castillo de Castillazuelo - Somontano de Barbastro

Castillazuelo surgió al amparo de una antigua fortaleza medieval probablemente construida en el Siglo XI, situada sobre una colina a la izquierda del río Vero, en un lugar conocido como "El lugar alto".
Este lugar comunica visualmente con el monasterio del Pueyo Según García Omedes "Su privilegiada situación hace fácil comprender que fue sitio estratégico de primer orden. Debió de haber allí una torre de vigilancia islámica, a juzgar por los grandes sillares del arranque de la base del torreón. Pedro I reconquistó el lugar a finales del XI; apareciendo noticia escrita en 1095 del lugar de Castellazol en documento del citado monarca. Afianzado el lugar, se tomó Barbastro en 1100, y probablemente a partir de esa fecha se edificaría el templo románico a la vez que se fortificó el lugar reutilizando las dependencias islámicas allí existentes".
Posteriormente en el Siglo XVII la fortaleza sufrió grandes modificaciones para adaptarla a Casa Señorial, función que desempeño hasta mediados del pasado Siglo XX.
En 1993 la arqueóloga Nieves Juste realizó un estudio del edificio por medio de varias catas con diferentes resultados. Entre otras cosas en la ladera sur, la cata efectuada supuso la localización de una necrópolis, añadiendo un nuevo dato sobre la ubicación de las infraestructuras asociadas al castillo.
Al pie del promontorio, en el camino que rodea el castillo se encontraron materiales cerámicos de cronología moderna y medieval.
Recientemente el Diario del Altoaragón publico un reportaje denunciando la precaria situación del castillo y pidiendo una urgente actuación

(Publicado por Cristian Laglera)

Castillo de Becerril del Carpio - Alar del Rey

La villa de Becerril del Carpio, se encuentra en el término municipal de Alar del Rey, está formada por tres barrios: la Puebla de San Vicente, Barrio de San Pedro y Barrio de Santa María.
Está construida sobre las ruinas de su antiguo castillo, aprovechando los restos de un torreón macizo de planta cuadrada, de unos 5 metros de lado, con una pequeña zarpa en la base y una altura de 8 metros. Sobre él se levanta una airosa espadaña de estilo románico fechada en 1262. En la construcción del torreón se ha empleado mampostería reforzada en las esquinas con sillería. Cerca del templo mana una fuente que se alimenta de un pequeño aljibe subterráneo que pudo pertenecer a la fortaleza.

(Castillos de Palencia)

domingo, 12 de abril de 2015

Atalaya del Alberche - Peña Muñana - Cadalso de los Vidrios

Es la atalaya situada más al oeste de la Comunidad de Madrid. Por el momento, no se conocen otras que pudieran formar una red o sistema con ella. Controla el paso del Alberche al norte de Alamín. Enlaza con el grupo de Talavera (concretamente con la atalaya más oriental de este grupo, situada en el Pico de San Vicente).
Apenas quedan unos restos del zócalo de la torre, situada en el flanco sudeste del cerro. En el mismo lugar, existe un buen ejemplo de los llamados "poblados de altura", asentamientos que suelen ocupar cerros aislados de difícil acceso y dotados de defensas naturales, que eran ocupados por pequeños grupos humanos dedicados al pastoreo estacional. El lugar se compone de tres cabezos graníticos separados por una explanada central, quedando el espacio existente entre las peñas cerrado por un muro de piedra colocada a hueso. El acceso al poblado probablemente se efectuaba por el flanco norte. Se desconocen la estructura interior del asentamiento y su cronología. Su estructura es similar a la del Cerro de la Cabeza (La Cabrera), de la Edad del Bronce. Aunque es posible que haya tenido también una ocupación de época medieval.
El cerro de "Peña Muñana" está situado al este del casco urbano de Cadalso de los Vidrios. Se accede a la cima del mismo por una estrecha senda no señalizada que existe en su cara norte.
Acceso libre.

domingo, 5 de abril de 2015

Atalaya del Collado de la Torrecilla - Hoyo de Manzanares

Se encuentra en estado de ruina avanzada, conservando únicamente seis hiladas y trazas de un cuerpo rectangular adosado. Un documento fechado en el año 1275 cita la "Torrecilla de Navahuerta" y el "Castillejo", que podrían identificarse con las atalayas de Hoyo de Manzanares y Torrelodones respectivamente. La atalaya del Collado de la Torrecilla aparece citada también en el Libro de la Montería de Alfonso XI (siglo XIV).
Está ubicada en las estribaciones orientales de la Sierra de Hoyo de Manzanares y más concretamente en el Collado de la Torrecilla, paraje hoy día situado dentro del campo de maniobras de la Academia del Cuerpo de Ingenieros.
No está permitido el libre acceso al lugar por tratarse de un espacio acotado para uso militar.

Atalaya de Torrelodones

Se encuentra completamente reconstruida, habiendo sufrido diversas modificaciones respecto a su esquema primitivo. En el cuerpo rectangular adosado, por ejemplo, se han abierto huecos para ventanas y se han añadido merlones en sus esquinas. En el cuerpo cilindrico se han producido modificaciones en su distribución interior y se ha añadido un pretil en su coronación.
La atalaya se ubica al suroeste del casco urbano de Torrelodones, del que queda separada por la Carretera Nacional VI. En la actualidad se encuentra dentro de los terrenos de la Urbanización "Las Marías". El acceso al monumento desde Torrelodones se realiza desde la carretera de Torrelodones a Galapagar, una vez cruzado el puente sobre la A-6.
Acceso libre al exterior del monumento.

Atalayas de la Sierra del Hoyo

Este grupo está formado solamente por dos atalayas que vigilan respectivamente los valles altos del Manzanares y el Guadarrama. Sus poblaciones de referencia son Madrid y Calatalifa (Villaviciosa de Odón). Como las del grupo del Jarama, están construidas con piedra extraída en el entorno de la torre, pero, como en este caso se trata de granito, lo que permite obtener formas más regulares (sillarejo) y lograr una edificación más sólida, las torres son más estrechas y verticales (en torno a los cuatro metros y medio de diámetro).
En cambio, para poder alojar a los guardias, cuentan con una habitación rectangular adosada.

Atalayas de Madrid

Durante el siglo X, las incursiones castellanas desde el norte, a través de los pasos de la sierra (especialmente de Somosierra), se hacen más frecuentes y amenazan la estabilidad de las ciudades y aldeas de la frontera andalusí. Al mismo tiempo, el poder central de los omeyas, gobernantes de al-Andalus, se consolida al proclamar el califato occidental. Para mejorar la unidad del nuevo estado y su defensa, refuerzan el ejército y la red de fortificaciones que permite proteger y controlar el territorio. Entre estas mejoras, se encuentra la construcción de un vasto sistema de atalayas situadas en los accesos del sector central de la frontera (Marca Media), desde Medinaceli (Soria) hasta Talavera (Toledo).

Muchas de ellas se divisan entre si. 
 

Atalayas del Jarama

El conjunto de atalayas más numeroso de la Comunidad de Madrid es el que protege los pasos hacia el valle del Jarama desde los valles del Lozoya y Somosierra y el Guadalix. Esta era la principal
ruta de acceso desde el norte. Se conservan cuatro de las seis cuya existencia está constatada, desde la atalaya de Torrepedrera, la
más septentrional, a la del Molar. Defendían a la población más importante de todo el sector: la medina de Talamanca.
Tienen un diámetro en torno a los seis metros y debieron elevarse hasta los doce. Para mayor protección, no tienen otro hueco exterior que una pequeña puerta, situada en altura. El interior se divide en tres pisos, destinados a almacén de víveres y depósito de combustible (para los fuegos de alarma) y a vivienda de los vigilantes.
Están construidas con piedra obtenida en su propio entorno.
 

sábado, 4 de abril de 2015

Torreón de San Cristóbal - Daroca

El torreón de San Cristóbal se encuentra situado a 926 metros de altitud y parece seguro que durante la época islámica era una atalaya o fortín, estando ya ligado al primitivo recinto amurallado, pues el caserío de la Daroca musulmana ocupaba la falda de su cerro sin llegar a la actual Calle Mayor, pero su fábrica actual no parece musulmana.   
Destaca una airosa torre cuadrada, de 7,5 metros de lado, que quizá sería la torre del Andador --cuya defensa durante los siglos XIII y XIV estaba encomendada al juez de Daroca -, y hoy es llamada de San Cristóbal, porque en su interior se habilitó un oratorio en su honor, que conserva interesantes pinturas murales del siglo XVI bajo una bóveda de medio cañón.   
La torre es de sólida mampostería con sus aristas reforzadas con sillares, como en la mayor parte de las torres de los castillos levantados en los territorios de las Comunidades durante los siglos XIII y XIV, época muy probable de su erección.
Esta torre ocupa un ángulo del pequeño recinto del castillo, cuya planta es pentagonal con muros de piedra menuda y de poca altura.

Casa de las Conchas - Salamanca

Esta situada en un enclave privilegiado frente a la Clerecía en la Zona Monumental de Salamanca.
Se trata de un sobrio edificio de estilo gótico, con contenidos de estilo plateresco típico del renacimiento español, así como toques de estilo mudéjar.
Comienza a construirse hacia 1493 y su edificación concluyó en 1517. Sus diferentes propietarios la modifican constantemente, así por el año 1701 la casa se repara y amplía, apareciendo la fachada que da actualmente hacia la Rúa Mayor.
Este singular edificio se construye por orden de don Rodrigo Maldonado de Talavera, perteneciente a de la Orden de Santiago, catedrático de Derecho y Rector de la Universidad de Salamanca , así como miembro del Consejo Real de Castilla, su hijo Rodrigo Arias y su nieto la reformaron como se ha dicho, constantemente.
El nieto de D. Rodrigo, el famoso Pedro Maldonado Pimentel, posiblemente nacido en Salamanca en 1490 y fallecido en Simancas en 1522, fue Jefe Comunero de Salamanca así como delegado de la ciudad en la Junta Santa de Ávila (1520). Hecho prisionero por el ejército imperial en la batalla de Villalar (23 de abril de 1521), fue decapitado por orden expresa de Carlos I. Su delito fue, ser uno de los caudillos comuneros y por ello fue ejecutado en 1522 en el castillo de Simancas (Valladolid) como se ha dicho por Real Cédula de Carlos I. Este acto se conmemora en Villalar de los Comuneros (Valladolid) el 23 de Abril de cada año.
La singularidad de este edificio radica en las aproximadamente 350 conchas de Santiago que pueblan y decoran la fachada del Edificio, junto a las flores de Lis de la familia Maldonado en su escudo de armas.
La mencionada fachada esta salpicada de escudos y blasones. Su decoración propia del renacimiento asombra a visitantes por su singular belleza que la hacen única. La originalidad de cubrir los motivos ornamentales como los picos o puntas de diamante también son típicos del renacimiento, en sus ampliaciones y reformas se sigue la tónica de elegir las conchas para cubrir los muros y ofrecer la ostentación de tan singular Palacio. Su fachada muestra una puerta dintelada con dos órdenes decorativos. Mas arriba el blasón de los Maldonado con su enmarque por molduras curvas y rectilíneas, donde podemos observar alegorías al amor por los delfines existentes y otros motivos vegetales.
Contemplamos las cuatro grandes ventanas de estilo gótico, sin simetría entre ellas (propio también del gótico español). De las dos torres gemelas originales, solo se conserva una de ellas, que por su ostentación fue derruida por orden de Carlos I. La mezcla de estilos y la disposición de elementos medievales,mudéjares y renacentistas le dan un toque señorial.
El tejado rematado por crestería de gárgolas y flores de lis, representaban su linaje.
Llama la atención el antiguo pozo artesanal en el centro del patio típico de los Palacetes que surtían a la casa del agua necesaria para su funcionamiento.
La escalera de tres tramos accede al piso superior. En el primer tramo vemos un perro que sujeta el escudo de los Pimentel, el perro guarda y defiende este Palacio. En el segundo tramo de la escalera nos contempla un león que sostiene el escudo de los Maldonado, y el tercero se abre con la unión de los blasones de los Pimentel y los Maldonado como símbolo, muestra y exposición publica de la alianza entre las dos familias.
Destacan ornamentalmente las rejas de las ventanas como expresión de los refinados trabajos de la forja gótica española, trabajos que se realizaban en frió. Los Maldonado mandan su colocación como medida preventiva a robos y saqueos.
El magnifico artesonado de la segunda planta esta compuesto por motivos hexagonales rodeando un cuadrado, están policromados en colores pastel blancos, azules y dorados. Observamos en el interior de los hexágonos su decoración con motivos vegetales y el interior con cuadrifolios.
Sobre la Casa de las Conchas circula una leyenda que cuenta que debajo de una de las conchas hay escondido un tesoro en onzas de oro, nada de extrañar pues era costumbre esconder onzas de oro entre los adobes y piedras en los tabiques de las casas. También cuentan que en los sótanos de la Casa de las Conchas tenían que dormir o pernoctar los estudiantes castigados por el Maestre-Escuela.

Atalaya de El Vellón

Recientemente restaurada.
Tenía tres niveles de pisos, cada uno de ellos con una altura próxima a 2,50 m, a juzgar por los huecos de los rollizos (vigas que sostenían los suelos de madera) que se aprecian en el muro. Conserva el hueco adintelado de la entrada original.
Se encuentra a la altura del kilómetro 4,5 de la carretera local M-122, entre El Vellón y El Espartal.
Es de acceso libre.

Atalaya de El Molar

Aunque en la actualidad no quedan vestigios de ella, su existencia está atestiguada por un documento del año 1786 en el que se menciona una atalaya de cal y canto bastante elevada que estaba situada en la cima de un cerro a un cuarto de legua del pueblo. Además, el cerro conserva su nombre.
Seguramente fue destruida al construirse la carretera, hoy en  desuso, que unía El Molar y San Agustín de Guadalix siguiendo
la línea de cerros que separa ambas poblaciones.
Se encontraba en la cima de una elevación situada al norte del casco urbano de El Molar (a 881 m de altitud).

Atalaya de Arrebatacapas

La altura conservada es de 11,20 m. Está erigida sobre una zarpa a fin de proporcionar una base regular a la obra. La atalaya de Arrebatacapas ha proporcionado distintos elementos para su datación, como los fragmentos de cerámica aparecidos en su interior, que se corresponden con producciones del siglo X. Se practicó además la prueba del Carbono-14 a los restos de madera de un rollizo conservado en el muro, que arrojó una fecha en torno al año 1.000.
Está situada al noroeste del casco urbano de Torrelaguna, en las proximidades de la carretera local de Torrelaguna a El Berrueco, accediéndose a la misma a través de una pista forestal. Está erigida en la cuerda de una loma situada a 920 m de altitud.
Es de acceso libre.

viernes, 3 de abril de 2015

Atalaya de Venturada

La atalaya se asienta sobre un afloramiento rocoso que fue regularizado mediante la construcción de una zarpa. En el hueco de entrada se conserva una gorronera que indica que la atalaya se cerraba mediante una puerta de madera de dos hojas.
Se encuentra a la altura del kilómetro 49 de la carretera nacional Madrid-Irún (A-1), en las proximidades del acceso principal a la urbanización “Cotos de Monterrey”. Se ubica en la cima de un monte poblado de encinas que se eleva un centenar de metros sobre el terreno circundante.
Es de acceso libre.

Atalaya de Torrepedrera El Berrueco

Esta atalaya ha sido reconstruida en fechas recientes. La altura conservada es de 10 m. y no conservaba restos del hueco de entrada, que ha sido recreado siguiendo el modelo de otras atalayas próximas.
Está situada en el extremo sur del término municipal de El Berrueco, en la cima de un cerro de 1.030 m. de altitud.
Se accede a ella desde la carretera de Torrelaguna a El Berrueco (M-133), a través del ramal (M-131) que conduce hacia la presa y pueblo de El Atazar, que bordea la finca ganadera en la que está emplazado el monumento.
Es de acceso libre.

Atalaya de Torrelaguna

Se trataba de una torre cilíndrica, hoy desaparecida, que aparece representada en un dibujo del año 1629. Existen referencias a que aún estaba en pie a mediados del siglo XIX.
Aunque su función original fuese otra, los primeros habitantes de Torrelaguna debieron aprovecharla como punto defensivo en torno al que agrupar sus casas. Luego la aldea fue creciendo de forma
radial a partir de ese punto. Esto sucedió ya tras la conquista
castellana, durante el proceso de repoblación (siglos XII-XIII).
En la zona soriana, existen otros casos similares.
Se encontraba en el centro del casco antiguo de Torrelaguna, muy próxima a la actual iglesia parroquial (junto al ábside, donde hoy existe una plazuela).

Muralla de Oviedo

Oviedo fue una ciudad amurallada en la edad media. La muralla, que ordenó construir Alfonso IX, comenzó a construirse en 1261 pero no se terminó hasta el siglo XVI.
La base de la muralla se realizó con grandes sillares, siendo su parte superior de mampostería. Se trataba de una circunferencia que unía las puertas de Socastiello, Santiago, Gascona, Noceda, Postigo de Regla, Ferrería y Cimadevilla. La muralla discurría en paralelo con la calle del Sol hasta la puerta de Ferrería, desde aquí seguía por el Postigo Alto y la calle Paraíso hasta la puerta de Noceda, por donde seguía adosada al Monasterio de San Pelayo por la calle de Cerca. Los fragmentos de muralla que permanecen en pie se encuentra en la ronda formada por las calle Paraíso, Postigo Alto, Calle del Sol, Plaza Mayor, Plaza de Riego Calle Ramón y Cajal Mendizábal y Jovellanos.
Los fragmentos más visibles se hallan en la calle Paraíso (donde se puede ver el tramo mejor conservado), el Postigo y el fragmento de la Plaza de Riego, incrustado en un edificio, así como los trozos de muralla integrados en el convento de las Pelayas.

Murallas del Revellín - Logroño

Las Murallas del Revellín son los restos de las fortificaciones que tuvo la ciudad de Logroño, de las que se conserva la puerta orientada al oeste. El proceso más importante de fortificación de la ciudad se produjo entre 1498 y1540, reforzándose la antigua muralla medieval.
Tras el levantamiento comunero, las tropas de Francisco I de Francia comandadas por el General Asparrot asediaron la ciudad el 25 de mayo de1521 siendo el capitán Vélez de Guevara quien organizó la defensa. Pero la muralla y puerta hoy visibles comenzaron a construirse en 1522, un año después del asedio.
A partir de la segunda mitad del siglo XVI fue perdiéndose la importancia de la defensa de la ciudad, lo que hizo que el deterioro de las murallas fuese evidente. Se construyeron edificios particulares adosados a la misma, lo cual no impidió que se conservaran los restos actuales.